22/12/08

Lo que deja el año y lo que nos espera

Al final del año siempre vienen las reflexiones, las promesas, un silencio y una autoevaluación para mirar a futuro y tratar de cambiar las cosas, malas sobretodo. Y no lo digo solo a un nivel personal, ya que no vengo a hablar de mis errores, de mis aciertos, ni de las cosas buenas y malas que me pasaron este año y que espero mejoren para el año entrante. Sería un poco egocentrista de mi parte darles a conocer ese tipo de cosas. Por el contrario voy a hacer un pequeño resumen más general de lo que aconteció en este país durante este 2008 y las cosas que creo pueden esperarnos a pocos días de que este año termine.

Hay que tener en cuenta que Colombia quiéranlo o no esos nuevos patriotas de Colombia es pasión y vive Colombia viaja por ella y toda ese resto de parafernalia política que se han inventado en los últimos años, es un país demasiado conflictivo. El problema que tenemos es que solemos centrar la atención en pequeñas cosas o acontecimientos que van pasando, los exprimimos al máximo y seguimos adelante con el siguiente gran acontecimiento o escándalo en lista. Por otro lado a veces hay un acontecimiento muy importante, pero por arte de magia aparece otro más amarillista y morboso que elimina al verdaderamente importante y se vuelve tema de conversación por semanas, inclusive meses.

No creo recordar muchas de las cosas que han pasado este año, han sido demasiadas y la verdad por períodos de tiempo ando alejado de las noticias y de lo que sucede, nada personal, digamos que es mi forma de sobrevivir a este país un poco loco. Así que habrá muchas cosas que sé que pasaron, que seguramente me comentaron, me enteré y demás, pero que debido a algunas circunstancias no les puse la sificiente atención y en su momento pudieron o son importantes todavía pero los deje ir y no los recuerdo. Perdonarán esa falta de atención o de memoria para con ciertas cosas, pero la verdad es que muchas veces hay cosas de las cuales uno no quisiera acordarse.

Tampoco pretendo hacer un resumen cronológico de lo que fue pasando mes por mes o a comienzos o finales de año, la verdad aunque hay cosas que son claras en cuanto a su desarrollo temporal la idea tampoco es convertir esto en un resumen periodísitco de acontecimientos. Digamos que expondré las cosas como se me vayan viniendo a la cabeza y las iré uniendo de cierta manera que tengan o no mucho sentido, pero al final el problema con este país creo que es precisamente ese, que aunque no lo crean todo tiene que ver con todo, solamente que no nos muestran todo lo que nos deben mostrar.

Para empezar creo que el acontecimiento más importante para la gran mayoría de personas fue la liberación de Ingrid Betancourt. Este hecho cambió un poco la perspectiva general no sólo del gobierno sino de la misma guerrilla y su funcionamiento. La famosa Operación Jaque, que ya va para película, esto solo denota la pasionalidad de un pueblo, fue un golpe de gracia, super bien planeado al mejor estilo misión imposible y etc, etc. Lograron el objetivo, al menos en parte, de liberar un grupo de secuestrados. Esta operación tiene dos puntos de vista. El primero el plan perfectamente ideado para liberar a los secuestrados sin disparar un sólo tiro, por este lado todo bien, resultó de cierta medida y de alguna manera se vió que las FARC tienen problemas de comunicación interna. Ahora bien, tiempo después comenzó el rumor de que se había pagado una recompensa a la guerrilla de una cantidad de millones de dólares para liberar a los secuestrados y el resto de la operación fue un montaje. Quizás no sabremos nunca la verdad, yo no creo en ninguna de las dos versiones, no creo que haya sido la misión más impecable del mundo y a su vez tampoco creo que hayan tenido que pagar demasiada plata por la liberación de Ingrid y los demás secuestrados.

Ahí va el otro punto, independientemente de la parafernalia y lo mediático del asunto y la felicidad por la libertad de los secuestrados, pasamos de ahí a un fanatismo infantil, propio de muchos países tercer mundistas, bastante evidente en Colombia. El fanatismo por las marchas, por el presidente salvador, por el apoyo al ejército, etc. Y llegamos al punto ridiculo de pensar en Ingrid como abanderada de los secuestrados. Si somos sinceros Ingrid era la carta más fuerte que tenían las FARC y evidentemente no la iban a liberar fácilmente, ahora Ingrid es una persona, de mediana importancia, porque no se crean que el ser candidato presidencial en este país es la gran cosa, aquí hay muchos que se han lanzado a la presidencia sin ser nadie así que eso no es un valor agregado fuerte, lanzarse a la presidencia en este país hace unos años era más fácil que conseguir un trabajo estable. Así que Ingrid se volvió la bandera de los secuestrados y todo el tiempo, durante unos dos meses, era Ingrid por aquí, Ingrid para allá, etc. Pero en el fondo nos olvidamos de todos los demás secuestrados, los dejamos a un lado, Ingrid se volvió el mesías, entrevista va y viene, pensamientos, que piensa, que quiere, que espera, etc, hasta que a la pobre le tocó irse a París para estar medianamente tranquila. Y los demás que, todos los demás que siguen en la montaña fueron olvidados por un período de tiempo, el país se deslumbró con la famosa operación, pasaron documentales, entrevistas, hablaron hasta con las mascotas de los generales y demás y los demás quedaron ahí. Luego se inventan una marcha para pedir por los demás secuestrados, luego de un tiempo, y ahi sí decimos que nos acordamos de los demás.

Para los que no viven en mi país, les aseguro que antes de la liberación de Ingrid las noticias casi a diario no hacían sino hablar de ella y de la situación de los secuestrados. Ahora las noticias han disminuido y solamente cuando hay un acontecimiento especial con respecto a algún comunicado o algo relacionado con un secuestrado sale una noticia, por lo demás ese tema quedó un poco en el olvido y aunque arman marchas y manifestaciones de vez en cuando, es solamente una excusa para decir que a muchas personas igual no les importa y se les ha olvidado. Todo esto también se debe a esa pasión de nuestro pueblo, el seguir ciegamente a la masa, las marchas y demás, que hacen que las cosas se queden ahí, pero no se da realmente un paso adelante. Cuando liberaron a Ingrid la popularidad del presidente se disparó, y ahora anda por el suelo, la gente aquí es de momentos, no piensa realmente a futuro o simplemente no le importa. Otra joyita con el caso de Ingrid fue la famosa idea de nominarla para el premio Nobel de paz. Esto si ya es un chiste, ¿qué ha hecho Ingrid por la paz?. La verdad creo que muy poco, nadie le niega su situación de estar secuestrada por siete años, ni que no es una persona fuerte que lo soportó y demás, pero ¿ los demás?. ¿ Acaso ellos no están en las mismas circunstancias?. ¿Acaso no hay personas que llevan más de diez años en cautiverio?. ¿No hay acaso personas realmente enfermas, que no tienen absolutamente nada que hacer secuestrados y de más de sesenta años secuestrados?. Ellos merecen más un Nobel de paz que Ingrid, con todo el respeto que ella me merece por su actividad política y por sus ideas. Ella sufrió y se volvió un tema bandera aquí y en el mundo, pero creo que hay muchos otros allá en la selva que merecen ese tipo de reconocimiento, soldados, colombianos cualquiera que no tienen porqué estar allí. Si esos soldados que tienen que prestar un servicio militar obligatorio en este país y los mandan a darse bala en el monte sin que sea su guerra o muchas veces sin que la entiendan. Y sí, también hay muchos colombianos de bien, que han trabajado en el campo y demás que están secuestrados sin razón, solamente por el capricho de la guerrilla de sobornar a los familiares por dinero. Ellos realmente son los que se merecen el Nobel de paz. Ingrid es una persona pensante, inteligente y nadie le niega lo que vivió, pero a su vez ella misma se metió en la boca del lobo y también tiene que cargar con esa responsabilidad, cometió ese error y lo pagó más de lo que debía, pero ahora tampoco se puede aprovechar de lo pasional de un pueblo para sacar provecho de esa situación.

Luego de todo este circo de la operación Jaque y demás todo se calmó, pero hubo otros acontecimientos en medio que la gente no ha quizás digerido lo suficiente porque en este caso los medios no han profundizado en ellos. Por ejemplo la muerte de Manuel Marulanda Vélez alias Tirofijo, el jefe máximo de la guerrilla más antigua del mundo. Murió en Marzo de este año, en la selva, no recuerdo bien de exactamente qué, pero bueno, la noticia salió mucho tiempo después de mil confirmaciones y demás. Para mí ese debería ser un acontecimiento inmenso, en verdad digno de celebración y de júbilo nacional, y no lo digo por la persona que soy ahora, sino como la persona que creció en medio de las opiniones de que el problema de este país es la guerrilla y que una vez se mueran todos esos o acaben con la guerrilla el país será mejor. Sí, así crecí yo, en medio de esa idea de la gente, para no afrontar la verdad, de que el único problema de este país es la guerrilla. Pues si señores, se murió tirofijo, mataron a Raúl Reyes y seguimos igual, y no me tomen a mal, la guerrilla se ha dimsinuido mucho con el gobierno de Uribe, y si se ha diezmado y no se va a negar que ese problemilla ha sido el lema bandera de Uribe y en cierta manera lo ha cumplido. Pero en el panorama general del país estamos exactamente igual que con Raúl o tirofijo, o sea cayeron los dos cabecillas o dos de los cabecillas más importantes y el país no ha cambiado mucho, de hecho yo diría no ha cambiado nada. Así que no sé si muchos de ustedes están comenzando a darse cuenta que la guerrilla realmente no es el problema más grande que tiene este país, que quizás en una época lo fue y junto al narcotráfico nos crearon la imagen que tenemos en el exterior, pero ahora creo que muchos deben pensarlo dos veces antes de decir que la guerrilla es el problema que tiene este país.

La guerrilla es uno de los problemas de este país, y como dije antes últimamente ha sido tratada con mano fuerte, como quizás nunca antes se había hecho, pero qué ha cambiado realmente, muy poco o quizás nada. Este país sigue sumido en la corrupción, la pobreza, el desempleo, la falta de oportunidades, en niveles de vida bajos, problemas de educación, entre muchas otras cosas. Y la guerrilla solamente está en esa lista, pero no es el problema principal de este país, los problemas vienen del congreso, de los senadores, alcaldes, concejales, de los que dirijen las empresas de este país, de los corruptos, de la justicia y todo el sistema que hace que esto supuestamente funcione. La guerrilla no es más que uno de tantos problemas que si se soluciona simplemente va a ser un punto a tachar de la lista, pero seguiremos igual en muchas otras circunstancias que no han cambiado ni han mejorado, solamente se han modificado para bien de unos y mal de otros. Quisiera ver que pasaría cuando acaben con la guerrilla de la manera que sea, a quién le van a echar la culpa después de todo lo que pasa en este país si ya no tendrían su chivo expiatorio.

Ahora otro problema gravísimo que se dió a conocer no hace mucho fue lo de los falsos positivos del ejército. Gente que daban como guerrilleros para cobrar recompensas, cuando en verdad era gente común y corriente que desaparecían de pueblos y los mataban. Esto si que es un problema grave, no fueron uno ni dos, fueron varios los falsos positivos que se descubrieron en el ejército que simplemente eran montajes para cobrar una recompensa por guerrillero muerto, mientras muchas familias humildes esperaban a sus hijos en casa, que un día salieron y nunca más volvieron. Esto es un problema grave, la corrupción moral que existe en el mismo ente que quiere eliminar a nuestro supuesto archienemigo, comete crímenes iguales a los de éste. Es el colmo que esas cosas pasen en cualquier parte del mundo y más aún que las encubran por mucho tiempo y se hagan los locos. Eso lo costó el puesto al general del ejército, pero así él tenga o no que ver el daño esta hecho y lo podrido de la mente humana al descubierto. Es triste y vergonzoso tener que decirlo pero a mi me da pena decir que soy colombiano por esto de los falsos positivos, es el colmo que existan ese tipo de personas en un ejército y en un gobierno, debería darles verguenza y deberían haber renunciado todos los militares y de paso el ministro de justicia por semejante atrocidad. Ahora este tema tuvo revuelo unas semanas hasta que gracias a Dios para el gobierno encontraron una cortina de humo, y que gracias a los medios fue efectiva, y fue el tema de las famosas pirámides que por alguna razón se multiplicaron exageradamente en el país.

Mucha gente perdió su plata por estos estafadores que inventaron cualquier empresa o idea para sacarle plata a la gente de una manera descarada pero no lo neguemos muy bien pensada. Quizás el caso más sonado ha sido el de DMG, que no sólo funciona en Colombia sino en países como Panamá, Ecuador y Venezuela. El señor David Murcia creó un emporio comercial a punta de pedir plata a la gente y dársela en productos y aparte de todo con la promesa de devolverles el doble de la plata en una cantidad de tiempo.El negocio funciona y funcionó para Murica por tres años. ¿Qué pasó?. Bueno la verdad no sé exáctamente quién, cómo y por qué alguien comenzó a mirar hacia ese lado e investigó cuál era el rollo real detrás de DMG. El caso es que el gobierno intervino, tarde, a la empresa por no declarar impuestos y confiscó la compañía, y el país se dividió en dos, los que quieren recuperar su plata y los que apoyan a David Murcia por ser del pueblo, porque según dicen DMG es de la gente y los que lo creen así lo defienden a capa y espada. Obviamente Murcia no es el único y todas las pirámides comenzaron a caer como en un efecto dominó, de algunas se salvó algo, de otras se perdió todo y el real pueblo colombiano es el que paga.

Yo no quiero defender a Murcia ni a los demás que se inventaron cuanta pirámide existió en diferentes zonas del país, pero no podemos ser tan obtusos y negarnos que el negocio fue muy bien montado por parte de Murcia y los demás y que gran parte de la culpa la tiene la gente y de paso los gobiernos de este país. Digo esto porque sino fuera por la situación desesperada en la que mucha gente se encuentra en este país, la gente no hubiera invertido sus ahorros y demás en un negocio como éste, esperando resultados que hasta cierto punto se dieron y a mucha gente si le devolvieron el doble de su inversión en un comienzo. Con esos resultados que ni siquiera un banco da, obviamente la gente comenzaba a invertir recibiendo el doble de su plata en un período de tiempo. Así que gran parte de todo esto no es culpa de Murcia, ni de los demás, sino del gobierno que con sus políticas ha dejado a gente sin casa, sin trabajo, sin posibilidades de surgir. Que con medidas tan arbitrarias como decretar un salario mínimo paupérrimo hacen que la gente baje su nivel de vida cada año. Que el emisor con sus políticas de intereses y bancarias hacen que sea peor negocio tener la plata en un banco que en una pirámide. Así que gran culpa de todo esto es de los gobiernos y sus políticas que hacen caer a la gente, en general un poco inocente, falta de cultura y de raciocinio, en este tipo de juegos que a la final obviamente son solamente una pantalla.

El señor Murcia debe pagar por lo que hizo y los demás que puedan agarrar igual, pero la gente también tiene la culpa por permitir que estas cosas sucedan gracias a su ingenuidad y a su exceso de confianza. Este rollo de las pirámides ya tiene tiempos en las noticias y seguirá dando de que hablar por mucho tiempo, hasta que seguramente aparezca otra cortina de humo que desvíe la atención, porque eso es lo que sucede en este país. Así como ya no se habla de falsos positivos, seguramente no se hablará más de pirámides en un tiempo.

No todo en este país es malo, no quiero darle mala imagen a mi país aunque eso sea lo que parezca. Este país es de lo mejor que hay, por la gente, sus climas, la comida, y el empeño y la fortaleza de este pueblo que ha sufrido por generaciones de lo mismo y sigue en pie y no se rinde. Pero no se puede tapar el sol con un dedo y ser chauvinista y decir que todo está bien y que todo ha sido para mejorar, porque no es cierto. Se han mejorado cosas pero faltan millones por mejorar y tenemos problemas graves de medios de comunicación y de ídolos creados a partir de pequeños acontecimientos. La gente no se puede dejar engañar y ese en el fondo es el punto que quiero dejar en claro, Colombia tiene problemas como muchos otros países del mundo, de diferente índole, pero problemas como todos. Pero eso no nos hace mejor ni peor país que nadie, todo el mundo donde viva critica a su gobierno o está en desacuerdo con lo que pasa en su país. Éste caso no es diferente, yo no pretendo hacerle mala imagen a mi país y por el hecho de criticarlo no soy anti patriota ni nada por el estilo. Simplemente tengo mis opiniones sobre lo que sucede y sobre lo que no debería suceder, pero sigo pensando que en este país se pueden lograr muchas cosas, lastimosamente en mi vida he visto pasar cosas que quizás me hicieron crecer con otra visión y aunque deseo mucho que mi país salga adelante pierdo la esperanza cada vez que veo este tipo de situaciones ridículas que suceden y no me cabe en la cabeza que pueda ser así.

Yo no soy antipatriota y me encanta vivir en mi país, pero también soy realista y sé que hay muchas cosas que si no se cambian nos van a traer más problemas o a incrementar los que ya están en un futuro. Es por eso que es bueno criticar en vez de vitorear con los ojos cerrados las acciones de un presidente o de un ejército y dejarse llevar por el calor del momento. Es bueno que la gente abra los ojos y se dé cuenta un poco de lo que puede estar sucediendo en el fondo y como no todo es como lo pintan las alocuciones presidenciales ni los canales privados de televisión. Colombia es de los mejores países que hay por recursos, gente, ubicación geográfica y miles de razones más, pero estamos acabando con él nosotros mismos y la gente que está en el poder y por más que queramos defender nuestra patria tenemos que ser concientes que algo anda muy mal hace tiempo y no podemos ser ciegos ante eso.

Para el futuro pueden pasar muchas cosas, ya se habla de reelección otra vez, cosa que sería una hecatombe para este país. Se pronostican liberaciones de las FARC y seguramente el año entrante habrá más liberaciones e intentos de acercamiento con éste grupo y otros para conversaciones. Se calmará el tema de Inbgrid, se calmará lo de las pirámides cuando la gente se aburra y se pasarán a otros temas más políticos pienso yo y más de otro nivel que son muy importantes, pero que como muchas cosas a la gente no le importará y sigamos dando vueltas en el mismo círculo. Tengo fe que algo pueda cambiar, así sea en lo más mínimo, pero eso depende de nosotros, los que elegimos a nuestros gobernantes y los que exigimos las cosas. El año entrante traerá sorpresas grandes para bien o para mal de muchos, pero grandes sorpresas y entraremos en otra nueva etapa de cambio político que quizás es lo que ahora más fuerte se vive en este país.

15/12/08

Lo que creemos

El cuento siempre es el mismo, ir y venir, quedarse, vivir o sobrevivir. Quizás no somos sino la sombra de nuestra propia alma, el reflejo del rocío de las mañanas, el vago suspiro de un Dios inventado para deleitarnos con nuestra propia ceguera. Somos lo que somos y nada más, todo lo demás es una parafernalia para ocultar nuestra estupidez y lo errados que estamos. Somos lo que somos y lo visible a los ojos no es más que la farsa que queremos mostrar ante todo aquello que creemos nos puede hacer daño. Estamos llenos de miedo, de dudas, de respuestas sin preguntas, y a la final es todo tan complicadamente sencillo que preferimos quedarnos ciegos ante el mundo.

Solamente algunos pocos por un instante, en una pequeña fracción de segundo en sus vidas puedan realmente percibir el aroma del sol y el verdadero color del cielo. Otros seguirán caminando desenfrenadamente con tantos aditamentos que ya no existen realmente, se han sumergido en todo aquello que los hace frente al mundo, más no lo que realmente son. Y seguirán enceguecidos entre los mismos días, las mismas dudas, los mismos ires y venires, entre sobrevivir un día y tratar de vivir el siguiente, entre las plegarias a un Dios perdido como aliento de esperanza para el tiempo inconcebible que viven. A la final siempre seremos lo que hemos sido, lo que nunca hemos dejado de ser, las personas no cambian, las circunstancias si, la esencia se mantiene igual y no hay ojos para el alma porque están demasiado empañados ya con los prejuicios y paradigmas que creamos.

A la final no seremos más que lo que siempre hemos sido, y nadie es igual o diferente a nosotros porque no existen caminos, solamente existe lo que es y todo lo que nos rodea, que a la final es exactamente igual que nada y todo. Algunos seguirán por sus vidas creyendo, criticando, prejuzgando, tratando de sacar o decir cosas por decirlas sin conocer realmente a nadie, ni siquiera a ellos mismos. Pero es así como hemos decidido llevar nuestra existencia, y es así como hemos decidido enfrentar todo esto que nos rodea, sin saber que es posible que no seamos más que la lluvia misma, una lágrima incendiada en medio de la ira o en medio del dolor, o un llanto imparable por el dolor del mundo, de todos. No somos más que lo que somos, y somos todo y somos nada, todo lo demás no es más que el teatro montado, la actuación perfecta de todo eso que creemos quisiéramos ser y queremos que sea, así en el fondo todo no sea más que la gran mentira, porque al final cada uno de nosotros se ha convertido en una gran mentira para los demás. Algunos quizás por instantes veamos el verdadero color del cielo, o percibamos el verdadero aroma del sol, y conozcamos quizás más allá de Dios, lo que realmente hay más allá de Dios, que es todo lo que somos y nada de lo que creemos ser.

13/12/08

Fijaciones

Esas excusas que conservo para aferrarme a recuerdos, al pasado que no quiero dejar. Esos pequeños detalles sin importancia que hacen que solo por una excusa, la imagen se mantenga intacta en mi cabeza. Tengo fijaciones quizás con todas las personas que conozco y sobretodo con las que he conocido. Con las personas que conozco y que de alguna manera sé que van a hacer parte de mi vida por largo tiempo, esas fijaciones seguramente se consumirán a sí mismas y ni siquiera dejarán un rastro tenue de su existencia. Todo esto debido a que no necesitaré aquellos anclajes para el pasado, ya que permanezcan o no aquellos cuerpos fijados en mi vida, no es necesario ya retenerlos.

Los demás también se irán desvaneciendo con el tiempo, a medida que aparezcan otros cuerpos que deje humilde o agresivamente pasar por mi vida, por mi propia cuenta, como muchos, o por medio del destino. Pero éstas fijaciones son aún más complicadas de olvidar y de desatar, es un pequeño morbo ante aquellas personas que han pasado dejando una huella, porque así lo he querido, porque me he comido todo aquello y lo he transformado en una fijación, un pequeño detalle general sin relevancia que se ha convertido en el sello y la imagen de aquellas personas. Las fijaciones pueden tener mil caras, mil razones, al final son sólo excusas para mantener la imagen en su lugar. Muchas se manifiestan verbalmente, otras físicamente, otras desde el fondo del alma y otros desde el fondo de la ira, pero todas al final con el único objetivo de no olvidar y mantener todo aquello en su ligar.

Mis fijaciones son absurdas, son solamente una manera de no querer desatar mi propio ser en el ir y venir diario, son solamente la manera de retener todo aquello que quedó faltando, todos esos anhelos frustrados y esos arrepentiemientos empedernidos que dan vueltas y vueltas en el alma. Todo esto no es más que un teatro y una farsa para no dejar ir. Todo esto no es más que el morbo de dominación sobre alguien más, sabiendo que se perdió la oportunidad y que ahora solamente queda la frustración de no haberlo hecho cuando se pudo. Las fijaciones no son más que espejismos que nosotros mismos inventamos para ocultar quizás culpas, desengaños, deseos y perversiones repremidas. Es esa parte de nosotros que quiere mantener algo solamente un detalle en cada persona que sabemos es ese detalle único que hace precisamente a ese ser único o lo que para nosotros hace que esa persona sea lo que es, gracias a ese detalle ínfimo que hace que no podamos olvidar del todo. Cada una de las fijaciones tiene un propósito de satisfacción personal, de quitarnos un peso de encima o de tener segundas oportunidades, también puede ser una manera de redimirnos y esperamos la oportunidad para poder deshacer muchas cosas que ahora sabemos estuvieron mal.

Tengo algunas fijaciones demasiado profundas con pocas, pero importantes seres que han tocado o rozado así sea levemente mi alma. Estas fijaciones se mantienen, no se transforman, luchan y se quedan en su lugar, no quieren alejarse y aunque encuentre la manera de reemplazar todas esas fijaciones en algo real ahora, no basta para ellas y siguen luchando por no morir. Todas sin excepción son ridículas, no tienen mayor relevancia en la vida de nadie, ni siquiera tienen una existencia propia y real, ni siquiera son palpables en palabras, explicaciones o sensaciones. Solamente son del mundo imaginario, ráfagas que pasan por mi cabeza y se estacionan por momentos a revolotear de vez en cuando y molestar a mi mente. La fijación no es más que el significado de la palabra, no es más que el significado que le doy y le darán los demás, no es más que una excusa, realmente patética, para no aprovechar el momento, el día, el minuto y seguir pensando que por alguna razón todo se detendrá y podré finalmente tener acceso a cada una de ellas y jactarme hasta no poder más con cada una y yo mismo destrozarla después de haberme aprovechado de ella.

Ahora

Para Paola Quiróz Millán

¿Y Ahora?. No importa nada, realmnete todo es simplemente una ruleta rusa, de encuentros y desencuentros desafortunados, y estupideces que permanecen en la memoria. Voy y vengo, vengo y voy, quizás seas solamente un espasmo de todo aquello que significa un recuerdo, si quisiera darle alguno, o quizás solamente seas el éxtasis de otro cuerpo. Ahora el tiempo se detiene, no hay horas, no hay días, simplemente ese recuerdo de aquél instante. Ya no extraño tu piel, ahora tengo otras que hacen que el recuerdo sea solamente la anécdota de lo que ahora puedo recordar como tus ojos. No extraño ni siquiera la sonrisa, estoy más allá de lo que puede significar la distancia que nos aleja, y eso medios que nos acercan.

Ya no queda ni siquiera el recuerdo, ni la memoria, ni siquiera tengo olvido para ti. Miro el cielo y ya no hay suspiros por tu nombre, no hay aliente para respirar un solo momento por tí. Ahora no entiendo nada de lo que siento, todo se nubla, pero así todo es más claro. Ni siquiera me dan ganas de decir palabras que irán a oídos necios, algo sordos y alejados de mi realidad, estoy demasiado lejos de tí, estoy demasiado lejos y cada vez quiero alejarme más. No vale la experiencia, no valen las palabras, ni el brillo del sol, ni la luz tenua de la luna. No importa sino mi corazón, que habla y habla pero jamás te volverá a decir una sola palabra.

Y si vuelvo a ver tu figura dibujada en medio de la niebla, solamente será el reflejo de un alma perdida, esa que me perdió y que deambula buscando nada, así como siempre lo ha hecho. Y ahora el calor de mi alma sobrevive al dolor y elimina el rastro de tu sonrisa, de tu voz, de todas aquellas palabras inútiles que he escuchado. Y sé que no podré lograrlo del todo, al final solo quedará la ceniza y las brasas de lo que nunca fue, de aquello que no aconteció, de lo poco que eres, de lo poco que serás y de lo mucho que queda, con lo poco que me diste. No comprendo ni comprendré los misterios de la vida, ni el por qué te atravesaste en mi camino, una piedra más que ha sido superada y que vuelve a colarse en medio de mi paso.

No queda ni el más remoto suspiro, ni la mas remota lluvia de lo que resucitó. Soy el imbécil que cree que el tiempo se detiene, que cree que los látidos del corazón son estáticos y que nunca más latirá más fuerte que ahora. Me voy sin decir adiós, porque es una palabra que te queda grande. No serás más mi ducle abril, ni el bello amanecer de una semana, ni el sol de un sólo día, es demasiado para darte, ya te he dado demasiado. Me iré sin sentir adiós, porque es una palabra vacía, una apalabra vaga que nos inventamos para no sentir el alma y esconder el dolor. Todo resulta siempre diferente a lo diferente que se tiene pensado, pero lo inesperado siempre resulta al final más satisfactorio que cualquier otra razón para las razones nada importa y el tiempo simplemente se detiene. Y es así como ahora en medio de ninguna parte y absolutamente triste por creer cosas que no son, me despido en silencio, sin que jamás lo sepas, y espero que quizás algún día pueda volver a mirarte a los ojos para decirte, solamente con un gesto todo aquello que me robaste, todo aquello que perdí, y que veas tu reflejo en mis pupilas y te des cuenta del gran error que cometí.


11/12/08

Días extraños

Alguien grita en el autobus, no logro escuchar aunque se encuentra relativamente cerca porque tengo mis audífonos puestos y estoy concentrado, no propiamente en la música, ésta es solamente un distractor en estos momentos, escasamente estoy poniendo atención a lo que está diciendo la música en ese momento, mi cabeza está en diversas partes a la vez. Alguien sigue gritando, el autobus se detiene, todos se levantan, todos tratan de ver que sucede, yo escasamente alzo la mirada para seguir la corriente, no entiendo nada, la verdad no me interesa entenderlo, pero trato de hacer un esfuerzo, trato de bajar un poco al volúmen de la música, pero aún así no entiendo que sucede.

Estoy ingresando al mismo restaurante de hace quince días, esta vez hay más gente, hay bullicio en la calle, algún tipo de espectáculo montado en medio de la calle, de una ciudad impregnada de ambiente decembrino, escucho la música a todo volúmen y una especie de animador diciendo palabras que entran y salen por mi oídos. Estoy algo cansado, contento pero cansado. El lugar está repleto, volteo a mirar un poco y justo ahí, en el único lugar dónde no debería estar, esta ella. Justo en medio de la luz, radiante, justo en el rango de mi vista, ese cabello rojizo y esa cara pálida que dejé de ver hace tanto, y ahora la encuentro de nuevo, inmóvil paseando la vista al igual que yo por aquél lugar. Instantáneamente quito la mirada, no cruzamos palabra, no cruzamos mirada, nada, solamente mi espalda seguramente en la vía de sus ojos. Al volverme, se ha extinguido, quizás al verme ella prefirió tomar el primer paso y salir huyendo del lugar, yo no podía hacerlo e igual tampoco pensaba hacerlo, pero alcancé a ver en mi mente todo aquello que podría suceder si nos hubiéramos cruzado de frente, esa situación que uno nunca espera vivir, que se imagina uno que podría pasar pero que es prácticamente improbable. Todo pasa, se ha desvanecido, puedo sentarme tranquilo y comer, algo ansioso, lo que acabo de comprar.

Antes de salir me pego un baño, un pequeño baño, quizás solamente para sentir la sensación de el agua en su punto preciso que recorra mi cuerpo después de haberse ejercitado alegremente. Minutos antes me levantaba de la cama, era un poco tarde ya y había que salir de ahí, digamos que no por decisión mutua, o propia u obligación, simplemente las cosas deben ser como deben ser y es mejor así. Unos cuantos cigarrillos, demasiados para no recordar que he perdido la memoria de muchas cosas, entre esas la cantidad de cigarrillos fumados esta tarde. Un par de copas, que seguramente fueron más de dos, charlas, risas, miradas y un poco de imaginación hicieron de esa tarde memorable en medio de una luz tenue que colmaba el cuarto, con cualquier música de fondo que hiciera compañía en medio de la soledad, no tan desolada de los dos.

Una mañana cualquiera pero con un color diferente, ese de la responsabilidad de tener que hacer las cosas, ese de tener que levantarse temprano para andar a la calle como la gran mayoría de los mortales a cumplir deberes. De pronto la falta de práctica hizo que a la final el tiempo sobrara, he perdido entrenamiento en esos menesteres de madrugar y salir temprano de la casa. Así que el tiempo sobra, una sorpresa inesperada pero inevitable hizo que cambiara un poco la mentalidad de ese día, por otro lado llegué temprano a dónde me esperaban lo cuál me dio el tiempo suficiente para poder completar mis tareas matutinas antes de lo previsto, y así poder hacer esa esperada llamada que esperábamos ansiosamente ambos, para poder volvernos a ver ese día.

Antes de todo esto no recuerdo nada, mi mente está en blanco porque seguramente estaba soñando con princesas, caballeros, extraterrestres o quizás conmigo mismo como cualquier otra cosa conocida o no conocida en el mundo. Pero de alguna manera el antes y quizás el ahora y el después no importan, la verdad es que así como estos días poco, este tipo de cosas no suceden, son días extraños, con algunos acontecimiento más extraños que otros, algunos completamente inesperados con resultados aún desconocidos, otros planeados y satisfactorios, otros simplemente sobre la marcha que terminan siendo la vida misma. Y es precisamente que la vida, extraña como ella sola sin ninguna real competencia, nos presenta así de la nada, en un abrir y cerrar de ojos, estos días, extraños para algunos, normales para otros, en este caso para una vida realmente extraña, compleja, loca y además llena de cosas innecesarias que uno mismo se busca, aparecen de la nada estos días que son quizás de lo más normales del mundo para casi todos, pero que para una vida realmente normal, dentro de lo extraño, es casi inconcebible e inesperado, pero a la final agradable.

7/12/08

La verdadera historia

Cuál es la verdadera historia. Cuál de todo lo que hemos dicho, vivido, visto y actuado hace parte de la verdadera historia. Somos acaso nosotros el resultado de esa historia, somos realmente algo que ha dejado un camino marcado, y habrá algo realmente en nosotros que ha sido dejado por esas heridas de la vida. Cuál es la verdadera historia de aquellos que nos rodean, de nosotros mismos, de las casualidades que no existen, de los tropiezos intencionales, de las mentiras blancas y de las negras. Cuál es la verdadera historia que hay detrás de nuestros ojos, es la misma versión para todos aquellos que nos rodean, o cambiamos la mirada cada vez que nos acercamos a alguien diferente, y cambiamos los hechos y versiones de la historia.

Quizás no somos ni siquiera una historia real, de pronto nada de todo lo que hemos vivido hace parte de una vivencia real. Quizás somos una historia diferente para todos y todos lo son para nosotros, porque realmente no hay historia, o porque la verdadera historia no somos nosotros, no ha sido escrita, porque quizás la verdadera historia es esa que no conocemos. Podemos ser parte de una historia contada, desde afuera, desde otro punto de vista, desde los ojos de otro observador, quizás alguien que cree ser nosotros mismos y nos describe a su imagen y semejanza. Somos quizás nuestro mismo reflejo, con algunos detalles extra, en algunos momentos quizás esos defectos salen a relucir para cubrir otros de la verdadera historia, quizás solamente somos una mentira, puede que todo esté al revés, puede que no seamos lo que somos sino todo lo opuesto realmente, nuestras cualidades son las carencias que realmente tenemos y anhelamos tener o nuestro observador desea tener. Somo los defectos que no quisieramos tener o un experimento para ver cómo serían verdaderamente aquellas cosas que tan desesperadamente queremos ocultar.

La verdadera historia no es nuestra familia, nuestra educación, nuestras aventuras o hazañas, nuestras anécdotas que hacen reir a los demás. Esos quizás no son más que pinceladas de todo aquello que creemos hace lo que somos y lo que mostramos a los demás. A veces pienso que es mejor creer que hay alguien detrás observando, algun comité que decide que acciones llevar a cabo, que nueva pincelada tendrá cada uno de nuestros días, quizás una especie de destino que se va planificando dependiendo del ánimo que detrás se esté teniendo. De alguna manera nosotros mismos estamos detrás de nuestros ojos observando todo a cada momento y tomamos las decisiones en el camino, por eso quizás algunas de nuestras actitudes son completamente contrarias a lo que realmente somos, o no somos.

Cuál será la verdadera historia que nos ata al mundo, a los amigos, a las relaciones, a los placeres sensoriales y carnales. Detrás de todo esto debe haber algo que escriba un libro acerca de nuestras vidas, algo que deje una marca, una huella en la vida de los demás. Debe haber algún escritor que escribe nuestras líneas, escribe el guión en el cuál somos protagonistas, pero al mismo tiempo nos hace actores secundarios en la historia de todo lo demás que nos rodea. La verdadera historia la tiene el que la crea, pero no sabemos si nosotros mismos la creamos como creemos que lo hacemos. Podemos ser nuestros propios directores y los que decidimos que actores contratar en nuestra historia, o somos los contratados que hacemos parte de un libro que puede parecer interminable, pero para el que observa no son más que unos minutos de toda su vida, nuestra vida, esa que tanto apreciamos, esa que conservamos y tratamos de hacer crecer de la mejor manera todos los días. Pero realmente la verdadera historia quizás este oculta detrás de unos lentes, detrás de otros ojos, de algunos otros que estan tomando el lápiz estan planeando la nueva aventura para el día de mañana. O simplemente somos nosotros los que queremos escribir una historia, esa verdadera historia que queremos arreglar siempre, darle los mejores detalles, y convertirla en algo épico, esa historia inolvidable que hará a todos reir y llorar y enamorarse eternamente de nosotros, de esa historia, nuestra historia, la verdadera historia que estamos contando o que quisieramos contar.

3/12/08

Nothing at all

It's like scracthing the soul of a shadow, it's like walking on air only breathing the scent of thousands of flowers gathered in front of my eyes. The sky no longer cries as the steps fade away over the pavement, and the looks of those on the sides are just pale. The sea no longer screams over the moon, nor has thh strength to continue, everyhting will paralize as the footsteps scratches the soul of the shadows, and they fade away,

My life has left me, has gone away without me, and has left me here lonely, abandoned, in this dark alley where I can not see any further. The air grows thin, I can barely feel it fill my lungs, and my body is tense as I try to look forward, and walk, step by step, towards the light ahead of me. Now I remember the roses, the smell, the fields, the taste of life within my hands and how thorns used to make me feel I was alive. If we throw away our flaws, we are throwing away everything we are, since are flaws are the ones that makes us human. We try to over rule them with our good qualities, but the truth is those qualities are just a defense of what we really are. I forgot how to be human, I have flushed my flaws away, and now all I have left is a pair of empty hands looking at me and asking me where to go next.

I walk and walk by the endless streets, where everyone seems to know me, everyone seems to see thru me and knows I have left my shadow way behind, that no one is following me, and that I have lost my way. I no longer know what I am looking for, I no longer know where im heading, I can not see clearly ahead as my eyes go blind because of the fog of those emotions that come over me from every side. I can no longer resist the thin air going inside, I must be free and run towards the end of the road, that same road that saw me grow up and leave, the same road I have always been.

My shadow is ahead of my, maybe trying to catch my life that has gone a long time ago. Maybe she'll find it first, maybe she can be lucky and grab it and take it back, maybe my life will bring life to my shadow, and now there will be two of us out there, one seaching for myself, and the other running away from myself. I must find my life first before she leaves forever or tries to posses any other being, those that with their looks suck me in and take away what is left of me. My shadow looks back, runs away and laughs, while I try to grab myself to the world, to keep my eyes open, and to continue pursuing the end ahead. My shadow runs and takes all my flaws with her, I am left alone, I have nothing left, my life, my flaws have been taking away. My life has run away from me, and my shadow has left me behind to follow it. They took away everything I was, everything I have ever got, and now im helpless, hopeless and empty. I can not continue alone, I can grab my shadow again and make her mine, at least I could have what makes me human, at least I could have all my flaws to fight over my qualities, and then I could be one again.

I could let my life go away, in a way maybe I can get a new one, that I can control, that if I want i can leave, but not that she leaves me. My life has run away from, she hasn't taking anyhting, just my life itself, but I can have another one, but I can not replace my shadow, the one that left me behind in the middle of the night, and got lost, and ran away, looking for some other one to be his shadow. I am left alone as the air crushes in and I can no longer breathe, I have nothing left but my empty hands and my eyes that watch how my shadow kills my life, takes away the little I have left, and leaves me alone, without a name, without a trace, without me. Im no longer anyone, Im no longer something, Im just the one that has nothing left, the one that has nothing at all, the one that every night will cry to the moon, and the stars and the sea. The one that forever will be shadowless, with just a pair of emoty hands, and voided eyes, always searching to steal a shadow so I can become once again something, the one that will be looking at the side of the street as some other one loses his life and shadow and then I would see him run and be desperate to be just like that again. The same as always, nothing with at least something that will have something, not as me that am nothing, with nothing at all.

1/12/08

Chè cosa posso fare

Chè cosa posso fare, se non posso andare via e stare insieme a te. Non posso lottare con il vento che ti ha lasciato lontano di me. Chè cosa farò senza il sole che accarezza i miei sogni, e la luna chi si nasconde nel mare, ed esce fra le due. Ho perso la mia vita sul fiume chi ha abandonato il mio cuore, mi ha lasciato solamente una lacrima sul le mie gambe, e mi ho trovato súbitamente solo, perso nel bosco dei tuoi sogni, e ho visto il cielo più bello che uomo ha mai visto.

Mi sono adormentato nei toui occhi, mi sono svegliato nei tuoi bracci, e mi hai accarezzato il mio viso, e hai visto il mio sorriso. Non voglio mai lasciarti, ma la notte ti porta lontano, e si ride di me. Non vorró mai dimenticarti, non vorró mai lasciarti, non vorró mai avere il cuore triste senza te. Ma non posso impedire che il vento ed il mare mi fanno piangere per chè sono solo io chi vuole averti, baciarti, e ritornare sempre a tuoi occhi.

C'è una cosa che non posso impedire, ed è per questo che ho scrito sul un àlbero la nostra storia. Mi trovo stanco, non dormo per chè ho perso la via per ritornare. Anocra non posso averti, tutto si ha tornato buio, non posso vedere niente di più, il sole mi ha lasciato ceco, e la luna ha asciugato la mia alma. Fa freddo nel mio cuore, fa freddo nei miei occhi, sono tornato all'oscuritá senza toccarti ed averti vicino a me.

Ho sbagliato il camino chi me porterá al tuo viso. Non ricordo le strade che sono andato e mi hanno lasciato cicatrici nei miei piedi. Non posso continuare si non ho la luce che può sospirarmi il camino a te. Per chè il vento non mi lascia stare insieme a te, per chè il sole è freddo come il fondo dil mare, per chè le lacrime della mia alma non viaggano e si possano sul il amore chi hai dentro te. Come togliermi in petto il dolore, come posso vincere il destino che non mi lascia partire ed impedire che la luna ti porti lontano di me.

30/11/08

Silencio de olvido

Quién acallará las lágrimas de la lluvia,
si ni siquiera el sol me toca.
Quién acallará el llanto de la luna,
si ni siquiera el aire te toca.

Si ves un reflejo junto a mi alma
y no escuchas sino el eco del silencio,
caerá la tierra sobre el cielo
y estallarán en pedazos las hojas de las estrellas.

Si encuentras un vacío entre tus ojos,
y no puedes sino ver mis pasos,
la luna sonreirá de ira
y soñarás que vives en mí.

Quién podrá refutarle al aire
que tus caricias no son suyas.
Quién podrá refutarle al aire
que mi alma no se esconde en la lluvia.

Y darás unos cuantos pasos más,
hasta encontrar el camino de regreso
y esperaré otros tantos años,
hasta encontrar yo tus pasos.

Quién podrá no ver en la mañana
el dibujo de mi corazón,
las espinas de la distancia,
la coraza de no decir nada.

Quién no podrá escuchar en su ventana
que el silencio acaricia tu cuerpo,
que el canto del viento se aloja en tu lecho
que he encontrado mi vida en tí.

Quién acallará las lágrimas de la lluvia,
si ni siquiera el sol me toca.
Quién acallará el llanto de la luna,
si ni siquiera el aire te toca.

Y hablaré con el mar de llanto,
con el fuego de la luna
hasta encontrar pedazos de olvido
para reconstruirlos,
y buscar el camino,
ese que la luz alumbra en la distancia.

Si encuentras el relfejo de tu alma
y el olvido colma el silencio,
y los suspiros no son suficientes
no le llores al cielo,
no le pidas a la luna,
que mi alma estará junto a la tuya.

29/11/08

Concurrencias

Tengo tan concurrida la soledad y todo esta tan ausente, que hasta las lágrimas tienen miedo de salir. La lluvia se escapa de su destino, las flores ya no llaman al sol y la luna esconde sus penas tras las nubes. Tengo tan concurrida la soledad que está más sola que nunca, y pienso en todos y pienso en nadie, y pienso en él, y me arde el alma de esperarte a tí, y me duelen los suspiros que se quedan truncados en medio del aire.

Tengo los recuerdos olvidados, tengo el olvido envuelto en flores, esas mismas que alguna vez tocaron mis manos junto a las tuyas. Tengo olvidado todo aquello que recuerdo y mis ojos se cierran con cada motivo del aire. Cada pedazo de mi memoria es una foto a medias, un sepia descolorido que solamente brilla con la ausencia. Cada retazo de mis olvidos son parte de todos aquellos que he conocido, y no son más que letras al viento que tratan de juntarse danzando al ritmo de los latidos de mi corazón.

Tengo una concurrencia de olvido tan notoria que ya ni yo mismo recuerdo cuando comencé a caminar hacia otra dirección, dejándome llevar por el sonido de los pájaros que me gritaban al oído el camino a seguir. Estoy tan ebrio de suspiros que me caigo a tumbos cuando respiro por la calle y veo cada caricia ficticia del aire posarse sobre mi rostro. Estoy tan falto de olvidos que necesito estrellarme contra tu alma para tener algo que olvidar. Estoy tan carente de sentidos que mis manos ya no tocan, ya no sienten, solamente gimen de desesperación por ser libres y acariciar las estrellas.

Tengo tan concurrida la soledad que parecen dos, que se hacen compañía, y me acompañan y nos reímos y lloramos a la vez. Estoy tan ebrio de suspiros que necesito expulsarlos a la luna o al sol, a veces con un poco con la lluvia, para que dibujen siluetas en el viento, un poco de aquellos, un poco de mí, un poco de tí. Y quedarán impregnadas en la luna misma que cada noche oculta saldrá a visitarte, a visitarme y me hará recordar los olvidos y olvidar los recuerdos y me acompañará testaruda y taciturna a través de mis concurrencias tan solitarias.

26/11/08

Tres palabras

Necesito tres palabras para decir te quiero,
porque dos son demasiado pocas
y cuatro no podrían existir.

Necesito tres palabras para decir te extraño,
porque dos sería no extrañarte lo suficiente
y cuatro sería extrañarte demasiado.

Necesito tres palabras para decir eres hermosa,
porque dos no serían suficientes,
porque cuatro sería amarte demasiado.

Necesito tres palabras para decir te amo,
porque las tres del te quiero no son suficientes,
y las cuatro tampoco alcanzarían.

Necesito tres palabras para darte dos besos,
porque una quedaría faltando
y cuatro quedarían sobrando.

Necesito encontrar tres razones,
una para no olvidarte,
la otra para hacerlo
y la última para decidirme.

Necesito tres razones,
para quedarme,
para irme,
para retenerme.

Necesito tres razones,
para dejarte,
para amarrarte,
para liberarte.

Necesitro tres palabras para decir te amo,
porque te quiero se quedan cortas,
y te amo nunca sería demasiado.

Alter ego superlativo

No crean nada de lo que han leído hasta ahora, no crean nada de lo que leerán, ni aquí ni en ningún otro lado. Todo eso que ha estado pasando por sus ojos una y otra vez no es más que una patraña de un fantasma que se refleja por medio de una parodia, una extensión superlativa que engaña y que miente. No crean nada de lo que han leído ni de lo que leerán de aquí en adelante, realmente no soy yo quién les escribe estas palabras, no soy yo, ese que creen que soy, el que esta sentado en este momento divagando entre mis pensamientos y escribiendo todo aquello que ha pasado frente a sus ojos. Realmente los que creen conocerme, quieren, sueñan, y se imaginan conocerme están totalmente equivocados, pues yo no soy yo, no soy ése que creen que soy, no soy yo el que escribe, no soy yo el que habla ni les dice, no soy yo el que dice no soy yo.

Soy realmente una falange, podría decirse un engendro o mutación de mi otro yo, o sea el verdadero yo que creen que soy y que muchas veces creo ser porque hago parte de él y de alguna manera es como parte de mí, aunque él crea que soy yo, no el que ustedes creen, el que es parte de él. Soy solamente un reflejo vago de pronto, de una visión futura, o quizás de una visión de una vida que se truncó en el pasado y se desvió, tomó otro camino y resultó en ese que no soy yo, pero se parece a mí. Soy una desviación o quizás el verdadero yo que debería ser ése que no soy. Soy un puñado de retazos de muchas imágenes, palabras, acciones y visiones que nunca resultaron. Soy un manojo de ideas, de pensamientos e ideales que se fueron enterrando en el camino por motivos de cobardía y de debilidad ante el inmenso mundo que ha consumido a ese otro.

No soy más que una sombra que sigue a cierta distancia esos pasos pesados y sin sentido de aquél que va adelante mío, ese que debería estar detrás mío, ese mismo que no soy yo, pero que de alguna manera lo soy y no puedo vencerlo. Soy todas aquellas musas, amantes, figuras, símbolos, estereotipos de lo que no es, de lo que quizás en algún momento logró ser o nunca fue. Soy una construcción de todo aquello que fue tragado y enterrado en el fondo del alma, que salió y creció sin darse cuenta. Soy un pedazo de todos, de todas, de nadie, de mí mismo y de él, soy un pedazo de suspiro, de poema, de canciones, de anhelos, de dichas y de tristezas. Soy todo aquello que no es, soy todo aquello que no soy, soy todo aquello que dejaré de ser y que seré.

Algunas veces soy yo, el que sí esta diciendo esto, el que anda por ahí, el que ha tenido epifanías, el que ha tenido los momentos de gloria, las risas, los besos, los saludos, las miradas, las noches eternas, los días intranquilos. Sí, a veces soy yo el que ha tenido que patear, el que ha tenido que salir corriendo o el que se ha quedado callado, el que a veces ha tenido que gritar o simplemente suspirar para desaparecer. También muchas veces he sido el que le susurra al oído, le pega bofetadas en la cabeza para que reaccione, le dice que decir y que no decir, le dice como actuar o como no actuar, muchas veces soy el que se ríe y se burla o llora y canta a su lado, pero eso es muy pocas veces. Soy muchas veces el que quiere estar ahí, y suplico y lloro y pataleo, pero es inútil, es más fuerte que yo, aunque irónicamente yo soy el más fuerte de los dos.

Si, ese soy yo, y también es él de cierta manera, es esa parte que quizás quedo enterrada por las circunstancias del sol y de las estrellas, o cualquier otra cosa que se le parezca. Si, ese soy yo, pero no soy quién ustedes creen que soy, y a su vez él tampoco es quien dice sero creen que es. Todo lo que han visto, escuchado, leído hasta ahora no es más que una pantalla, un mal programa de entretenimiento que no ha hecho más que hacerlos divagar y perderse un poco en medio de mentiras y palabras que yo no escribo, y él tampoco lo hace, en verdad nadie sabe quién escribe o no todo aquello que han leído. No soy yo quién ha escrito estas palabras, ni soy el que creen que soy, ni tampoco soy el otro que nunca ha escrito nada, o el que quizás en este momento escribe estas palabras.

21/11/08

Dientes de león

Debo admitir que no tengo las uñas lo suficientemente largas para arañar el alma a los ángeles, y depositarlas en la sombra que han dejado mis huellas. Debo admitir que no tengo las manos lo suficientemente débiles para dejarme llevar por el tiempo y arroparme en medio de la hiel de las lágrimas del sol, del polvo de estrellas, de los suspiros de la luna y de los colores de mis ojos. He abandonado con temor aquellas palabras hostiles que hacían alguna vez temblar a los pocos mortales que se cruzaban en mi camino, y te veo danzando en medio de los charcos, los que ha dejado Dios por su terquedad, esos que ensucian los pies de los caminantes errantes en busca de su destino.

Veo lloriquear a los pájaros en medio de un cielo que ya no es cielo, ni es azul, ni es aire, ni es nada. Y observo felizmente los rostros sonrientes de aquellos inocentes que alegremente van saltando y cantando esas melodías invisibles para los oídos y ojos sordos de aquellos que anhelan desesperadamente una señal incontrolable que los haga libres. Y se alejan cada vez más aquellos ángeles que han acariciado mis pasos y han soplado mi cabeza, quizás guíandome a algún camino no tan desconocido en dónde estaré una y mil veces repetido, observándome siempe del mismo lado, el mismo perfil que ha olvidado a tantos otros como yo y a mí mismo tantas otras veces. Caminaré y me perderé entre los ríos naranja que el sol ha acariciado, esos mismos que han desdibujado una y mil veces tantas siluetas conocidas y otras no tanto que mis dedos han logrado alcanzar y muchas otras que se me han escapado.

Y seguiré contra la corriente, como casi siempre lo he hecho, buscando otra salida diferente, o inventándomela de a poco para lograr atravesar los grandes ríos y poder escapar al mar sin amargura, al mar profundo de unos labios, de unas manos, de los ojos y sonrisas de tantos que se reúnen sin motivo a cantarle al oscuro cielo que los proteje de vez en cuando de sí mismos y de aquél que esta al lado, sospechosamente observando y observando al infinito que se avecina y el destino incierto de la lluvia. Algún día lograré que mis manos puedan acariciar siquiera un poco de la tez de aquellos ángeles que merodean jugueteando con los sueños y pesadillas de los mortales, no sé si logre tener las uñas lo suficientemente largas para arrancarles el alma y guardarla en mi pecho, o debajo de la montaña o si la libere al cielo para que cubra todo el espacio finito entre todos y yo mismo.

Por ahora seguiré caminando frente a mi cristal, ese que me proteje de la lluvia, ese que me aísla de todo aquello que me toca afuera, eso que me quiere hacer daño. Prefiero por ahora quedarme observando los dientes de león que danzan con el aire, que son libres y se dejan llevar por las corrientes de su propio destino, que van cadencialmente de un lado a otro, sin inmutarse y desintegrándose con cada golpe del destino que arrastra sus frágiles brazos y los libera en medio del vacío incontrolable del alma del mundo. Esa misma que espera por mí, que espera que me libere del infinito que se avecina y que así llueve, truene y se rompa el cielo, sea capaz de romper el cristal, dar un paso adelante y hundir su huella en el cuerpo del mundo, tan fuerte que quede marcada para siempre en el alma de todos los hombres. Hasta que llegue el huracán del olvido y pasen mil años para que borre aquellas lágrimas, esa huella, esa mirada, esos mares, esos ángeles y todo no sea más que dientes de león, danzando alrededor del infinito, dejándose llevar por las almas arrancadas del cielo de un lugar a otro, hasta posarse en las mismas manos que los liberó, esas que ahora no son tan fuertes, ni tan débiles, pero que no tienen las uñas lo suficientemente largas para arañar el alma de todos los ángeles.

14/11/08

CTRL + ALT + DEL

El amor, ese sentimiento tan complejo, complicado, completamente inentendible, inesperado y adictivo que sentimos. Ese sentimiento que nos sube al cielo y cuando se termina nos hace morder la tierra y caer en profundos estados de negación y de actitudes negativas frente al mundo y a él mismo.

Siempre que salimos de una relación, por el motivo que sea, pasamos por un duelo, dependiendo de la persona éste puede ser largo o corto, con pataletas, lágrimas, borracheras, insultos, negaciones y demás ingredientes que le dan color a esa sensación de abandono y de no sentirse querido. Luego de esta etapa biene el sentirse reconfortado, generalmente por uno mismo aunque los amigos en esta etapa ayudan mucho, pero vivimos la etapa del sentirnos mejor, del decir que ya no nos importa, de que comienza una nueva vida y que de aquí en adelante todo va a mejorar y a cambiar, que nosotros vamos a cambiar.

Supongo que muchos psicólogs y científicos han estudiado las causas del amor, las causas físicas y mentales que nos hacen sentir algo por alguien y evidentemente también habrán intentado entender el desamor y el por qué sucede. Dentro de los términos científicos pueden exisitir miles de razones y de procesos químicos que ocurren en nuestro cuerpo que causen lo uno y lo otro. Pero realmente a nosotros poco o nada nos importa eso que sucede, lo sentimos y ya, no se puede explicar y simplemente se enamora o no. Ahora no se trata de desenmascarar los secretos del amor y el por qué uno se puede o no enamorar de aquella o aquella otra persona y por qué no de tal otra. La idea es más bien ver porque luego de que pasa el amor y estamos en esa montaña rusa de emociones cuando todo se acaba y nos bajamos del juego comenzamos a decir y a actuar de mil maneras diferentes, prometiéndonos a nosotros mismos que jamás volveremos a hacer lo mismo, cometer los mismos errores y demás.

Es curioso ver que de alguna manera cada vez que una relación se trunca viene el período de cambios, el ego hablando, y de cómo vamos a cambiar y cómo no vamos a volver a creer en eso que nos dijeron y en eso que hicimos, etc. De alguna manera todos cambiamos con el tiempo, estemos o no involucrados con alguien, siempre cambiamos con el tiempo por todas las circunstancias de un mundo completamente enloquecido que nos hace cambiar a la fuerza o porque simplemente eso hacemos. Ahora después de un shock o un tipo de cambio radical como el terminar una relación es obvio que queramos cambiar partes de nosotros, comenzar a cambiar hábitos, formas de vestir, de vernos, actividades, etc, para sentir que todo quedó atrás y somos una nueva persona. En el fondo todo esto es válido para distraer a la mente que es la que al final nos condena, y eso es bueno, pero también si dejamos de hacer todo eso algo ya ha cambiado en nosotros y aunque no nos demos cuenta inconcientemente algo ya no es igual.

Luego de este proceso de decidir o de decir que vamos a cambiar y demás entonces viene el proceso de negación, de cierta manera, en el cual decimos que no vamos a volver a caer en lo mismo, que aprendimos de nuestros errores, que ya no somos ni caeremos en la misma red en la que hemos caído. En este punto es en el cuál me parece más curiosa la actitud tanto de hombres como de mujeres, no sólo por como se dice y se actúa de otra manera sino como la gran mayoría no pueden mantener una posición honesta y real de lo que dicen.

A muchos, incluyéndome, les he escuchado decir ya no volveré a caer en lo mismo, no vuelvo a creer en esto o en lo otro, no vuelvo a fijarme en hombres o mujeres de esta u otra manera, quiero algo diferente, quiero cambiar, etc. Todo esto esta muy bien, uno se evalúa, uno piensa que salió mal, que hay que cambiar que hay que hacer, etc, pero en el momento de la verdad cuando nos encontramos de nuevo ante la situación de conocer a alguien que nos atrae, no importa las razones, se nos olvida todo eso, olvidamos todo aquello que gritábamos a los cuatro vientos, lo borramos como si nada y volvemos a caer exactamente en el mismo juego de siempre, ya sea el que conquista o el que se está dejando conquistar. Para ambos lados es igual, a los que no nos funcionan los métodos de conquista variamos algo o decimos que vamos a hacer todo diferente, cuando está esa persona que por alguna razón nos gusta frente a nosotros, puede que cambiemos algo, pero recurrimos de nuevo a los viejos métodos que antes utilizabamos y caemos en el mismo círculo de siempre. Siempre que acabamos una relación agotadora nos repetimos que no vovleremos a dejar que eso suceda, que ya vivimos esa experiencia y no nos gustó, luego de que nos volvamos a involucrar con alguien es como si nos borraran la memoria y caemos en el mismo juego de siempre cometiendo no siempre los mismos errores, pero si unos nuevos combinados con algunos que nos juramos nunca más repetir, y ahí estamos de nuevo.

Todo esto quizás se debe simplemente a que nos engañamos a nosotros mismos después de terminar una relación, solamente porque necesitamos una droga que nos haga sentir bien y nos quite el dolor, y así es como nos tratamos de convencer que nunca más pasará esto o lo otro. Pero la verdad es que somos adictos al amor, y más que al amor al dolor que éste produce, porque el amor duele, siempre duele. Aunque no lo crean inclusive el amar tanto duele, puede que duela de otra maera, pero duele profundamente y mucho, así como el que no nos amen o nos dejen de amar duele en otros niveles. Pero somos adictos al dolor que produce el amor, no tanto al amor como concpeto en sí. Somo dependientes del amor, de estar con alguien, de sentir que estamos ahí con una persona, de sentir que importamos por alguna razón idiota, y eso nos gusta, nos gusta esa dependencia y ese dolor que nos causa cuando nos aman o no nos aman mucho. Luego de terminar entramos en el período de abstinencia y por eso tratamos de curar el dolor negándolo.

Realmente todo lo que nos decimos en un gran porcentaje es solamente por decirlo, en alguna medida si cambiamos, porque todo nos cambia con el tiempo o en situaciones instantáneas, pero todo lo demás no es más que paños de agua tibia para hacernos sentir mejor y creer que todo va a ser diferente la próxima vez. En aspectos generales las cosas siempre son diferentes, las personas son diferentes y nos cambiamos de círculo o nos metemos en diferentes medios que nos hace conocer otra gente y nosotros mismos vamos cambiando y eso hace que en el panorama general todas nuestras relaciones sean diferentes. Pero en el fondo la esencia se mantiene, somos adictos a ese dolor que nos causa y de alguna manera a causarle dolor a alguien inclusive por quererlo tanto. O no creen que puede llegar a dolerle a alguien el hecho que le digan que lo aman más que a su propia vida, cuando la otra persona solamente lo quiere a uno. Eso puede doler, puede llegar a hacer sentir a la otra persona mal consigo misma por no amar como uno lo ama, y eso hace parte de esa adicción.

Ahora hay otra circunstancia que es quizás un síntoma adictivo más grande aún y es el hecho de no dejar de consumir la droga del amor por algún tiempo. Hay personas que no terminan una relación cuando ya están entrando en otra y se mantienen siempre con alguien detrás que si se acaba una relación saben que detrás llega la otra. Esto es aún más preocupante ya que no hay tiempo ni siquiera de darse golpes de pecho y prometer que nunca más pasará una situación similar. En este caso no hay lugar para el cambio o al menos de ser concientes de él, sino que se está pasando de amor como si fuera cambiarse de ropa y es una forma de huir de uno mismo y de volverse adicto de manera realmente preocupante a no estar solo. Esta situación es muy recurrente aunque no se crea, pero lo más preocupante y triste de la situación es cuando se vitorea que se va a tomar un tiempo en soledad, que no quiere saber de nada ni de nadie, que eso de las relaciones no más y demás cosas que se puedan decir. Puede pasar un tiempo, quizás por mucho un mes y de nuevo los encuentra uno ahí, jugando a hacerse daño, a volver a drogarse con ese dolor que le causan y que causa y se olvidan de todo lo que han dicho antes.

Los seres humanos somos extraños, porque muchas veces creo que no se piensa lo que se dice o decimos cosas que realmente no creemos y quizás somos hipócritas con nosotros mismos por alguna razón que no comprendo. Quizás ni siquiera pensamos lo que hacemos, y nos hemos vuelto dependientes de un sistema cualquiera, hemos sido absorbidos por un ritmo de vida inútil, sin sentido, pero que és lo que mueve al mundo. Nos hemos dejado llevar quizás por lso estereotipos más cliché de todo lo que nos rodea y aunque no queramos admitirlo nos hemos convertido en ellos porque en el fondo lo deseamos así de dientes para afuera lo neguemos. Yo puedo decir que he cometido el mismo error que todos, y he dicho muchas cosas que a la final se me olvidan y hago de cuenta que nunca las dije. Pero en este último año en el que realmente estoy en búsqueda de esa droga pero de otra manera, me he dado cuenta de todo lo demás que pasa alrededor y que de alguna manera me he dado cuenta que es en alguna medida patético y triste.

Creo que todos volveremos a caer en la misma adicción y en el mismo juego, es imposible no hacerlo ya que pareciera que nacieramos adictos a él, pero si creo que deben haber momentos de pensar, realmente pensar, detenerse, mirar y evaluar todo lo que ha pasado y cómo nos afecta para luego poder tomar la decisión de seguir jugando a ser adictos, pero bajo otras reglas. Nadie dice que el juego del amor sea malo, de hecho quizás cuando realmente es puro es lo único que nos hace humanos, porque en lo demás muchas veces dejamos mucho que desear, y no esta mal ser adictos a él, pero es importante realmente tratar de evolucionar dentro de la misma adicción e ir un paso más allá siempre, para no seguir jugando a lo mismo, que es por eso quizás por lo cual las relaciones hoy en día no fundionan como deben, ya que no tienen fundamentos fuertes, reales, para que las cosas tnegan un curso y sean perdurables, sino que se pasa de una cosa a otra como cambiar de ropa interior y no hay espacio para evolucionar. Todos somos adictos, y no sólo al amor y el dolor que nos puede o que podemos causar sino a muchas otras cosas de nuestro entorno y no me refiero a drogas, alcohol y demás, sino a otras cosas que quizás no reconocemos pero ahí están.

Para mí todo este juego es absurdo, porque realmente no sabemos jugarlo sino somos adictos a él, que es muy diferente y nos hemos dedicado a salir y entrar en el juego como si nada pasara, pero en el fondo si pasan muchas cosas que no queremos ver y observar y poco a poco algunas van saliendo a la superficie y de a poco quizás nos vamos puliendo o quizás madurando. Pero el amor es de esas cosas que pareciera nunca maduraran y se quedara estancado siempre, porque entramos siempre en el mismo juego de decir que no volveremos a hacer, y terminamos de nuevo haciéndolo una y otra vez, tal vez cambiando un poco y algunos detalles importantes con el tiempo. Pero la verdad es que siempre que caemos en el juego, porque nos dejamos deslumbrar por tantas cosas que vemos que nos llenan los vacíos lo que hacemos es CTRL + ALT + DEL, y reiniciamos el sistema, como si nada hubiera pasado.

11/11/08

El retrovisor

A veces la vida es como un espejo retrovisor y nosotros somos los que andamos al volante de un carro sin rumbo fijo, y todo aquello que vamos dejando detrás lo podemos observar por nuestro espejo. A diferencia de andar por una carretera y levantar polvo e ir dejando el paisaje a un lado, el paisaje no cambia, el camino permanece igual, la misma montaña no se moverá de sitio, el árbol, la piedra, y demás elementos que conforman el paisaje permanecerán intactos si no por siempre, por mucho tiempo seguramente.

En la vida real quizás lo que hacemos es tomar imágenes de eso que vamos dejando, capturamos instantes de todo aquello que nos va sucediendo, todo eso que vamos viviendo o que marca nuestras vidas queda plasmado como fotografías en nuestra memoria, que vamos colgando en un lugar especial de nuestra mente y que cuando queremos observar se convierte en nuestro propio retrovisor. A diferencia del retrovisor real, ese espejo que nos muestra el camino tal cual lo hemos dejado, nosotros tenemos la habilidad, buena y muchas veces mala, de capturar algo más que detalles sin sentido del cómo era la imágen ese día y poseemos la capacidad de involucrar sentimientos, palabras e inclusive recordar acciones idénticas a las vividas ese día.

Es por eso que pienso que quizás es mejor tener un espejo retrovisor, como el de los carros, que simplemente vaya dejando todo atrás y que cada vez que pasemos por el mismo lugar encontremos todo tal cual lo dejamos al pasar por ahí, solamente que se note la diferencia en el clima, el color, el día, la noche, pero que todo permanezca tal cual como lo dejamos en su momento, la piedra en su lugar, el árbol en su lugar, la montaña en su lugar y todo lo demás lo más intacto posible. Pienso esto porque como seres humanos que involucramos más que imágenes a nuestros recuerdos, nos aferramos no sólo a la imágen que tenemos en nuestra cabeza, sino a todo lo que ello involucra, el sentimiento, el momento, las palabras, como nos sentimos, y acontecimientos de un poco antes y un poco después.

Estas son quizás las imágenes a las que muchos nos aferramos, sé que yo me aferro a muchas cosas que aunque quedaron atrás y yo he seguido mi camino, las veo exactamente igual a como fueron antes, sin cambios de paisajes, sin cambios de color, de posición ni nada. Pero eso sólo sucede en los caminos cuando vamos manejando en un carro hacía algún destino, ese camino quizás no cambie nunca o muy poco y por eso lo conoceos y comenzamos a confiar de cierta manera en su recorrido. Pero en la vida real las cosas si cambian, uno mismo cambia aunque muchas veces no nos damos cuenta sino con el tiempo, pero en el caso de volver y mirar por ese retrovisor a veces pensamos que eso quedó plasmado tal cual en el tiempo y nada a cambiado, cuando realmente todo ha cambiado, hasta uno mismo ha cambiado y se aferra a esa imágen, cuando realmente ni siquiera esa es la imágen que uno quiere ver en el presente.

Desafortunadamente, pienso yo, quizás no avanzamos en todos los aspectos de la vida al mismo ritmo, uno continúa, el pasado queda atrás y es solamente un recuerdo, uno cambia, muta, se transforma y adquiere otros sabores, otras direcciones, y otros tintes. Pero en otros aspectos no avanzamos tan rápido como se quisiera, es como tener un tren tremendamente largo y el último vagón todavía está pasando por el mismo punto por el que la locomotora pasó hace tiempo y mandamos eso que queremos en los primeros vagones, siempre al último.

Siento en estos momentos que he pasado muchas cosas y han cambiado inmensidad de cosas, pero que cada vez que miro el retrovisor quedo estancado exactamente en esas imágenes, en sus momentos, en sus aromas, en sus sensaciones, en sus anhelos y todo ese universo paralelo que las rodea. Cúando en el fondo yo mismo sé que todo eso ha cambiado y que aunque recuerde lo que sentí ahora soy diferente, pero quizás por no tener eso que en ese momento marcó ese momento para el álbum de la vida, es que me aferro a volver a retomar esos sentimientos y permitirme el dejar entrar de nuevo cosas que han pasado hace mucho tiempo. Todo cambia, las cosas cambian y estoy seguro que mis paisajes antiguos no son los mismos en este momento, el arbol quizás ya no exista, la piedra ha sido desviada del camino, el verde se ha esfumado o a florecido, y demás cosas que han cambiado el panorama y que ahora todo es diferente. Pero la imagen puede ser más dura y absorberme con una fuerza tremenda que me traiciona mi mente y creo sentir querer volver a eso que estoy observando. Pero no, al final las cosas no son así, la verdad no quiero regresar, no quiero volver a ese punto, eso quedó atrás, solo queda una imagen que por sentimentalismo humano quise guardar por alguna razón que posiblemente nunca entenderé.

Es así como no avanzamos quizás al mismo ritmo en todos los aspectos de la vida, algunas cosas se quedan ancladas a sensaciones o ideas demasiado fuertes que no queremos soltar por algún motivo, mientras otras van avanzando a un ritmo endemoniado y estamos quizás siempre desbalanceados cuando llegamos al momento de pensar realmente qué es lo que queremos con nuestras vidas. Es inevitable tener un retrovisor, quizás es algo innato para sentir que nuestra vida tuvo motivos, tuvo sensaciones y momentos que valen la pena ser recordados, por un ego inmenso de nosotros mismos y tratar de hacer ver que nuestra vida si valió la pena, o simplemente para que alguien tenga algo que decir acerca de eso que dejamos atrás y esas risas y esos momentos que vivimos juntos y demás. Si lo pienso bien quizás es lo más inútil que existe, dicen que nuestra vida se hace por nuestra historia, que nos marca lo que hemos vivido y eso nos forja como personas. La verdad aunque puede tener parte de verdad y nuestro pasado marca muchas cosas de nuestra vida, lo que debemos preguntarnos es si realmente existe un pasado o simplemente lo inventamos nosotros para sentir que vamos en una línea de tiempo y que nuestra vida tiene un valor.

A mi me parecería mucho mejor ir por el camino sin retrovisor, sin nada que me haga ver atrás y sin nada que me haga captar imágenes que en algún momento aparezcan o yo retome por alguna razón en mi vida. Prefiero que el camino solamente sea el hoy y lo que puedo ver al frente y cómo lo preparo para seguir adelante y que el camino se mantenga firme y abierto para mí, pero sin mirar atrás, como manejar en la noche solamente mirando el camino enfrente con las luces delanteras, mientras que atrás es solo negro y no importa. Me gustaría poder eliminar ese retrovisor y andar hacia adelante y cambiar con respecto a lo que tenga que cambiar como se deba cambiar y siempre mirar en el presente lo que son las cosas, sin pensar por qué o por qué no he cambiado algunas cosas, o por qué me aferro a esas imágenes con toda su parafernalia que he coleccionado durante mi vida sin ningún sentido.

El retrovisor marca muchas cosas de nuestra vida, quizás eso es lo mismo que nos hace humanos, quizás por eso sentimos, lloramos, anhelamos, extrañamos y mil cosas más, no lo sé, no puedo ni creo que nadie pueda decirlo con certeza. Todos tenemos esas imágenes colgadas en una pared de nuestra memoria, y todos alguna vez vamos de vez en cuando a echarles un vistazo, para ver, recordar, martirizarnos o anhelar quizás eso que dejamos ahí y plasmamos como una fotografía que colgamos en nuestro muro. El retrovisor es aquello que nos hace quizás revaluarnos cada cierto tiempo y hacernos dar cuenta de qué ha cambiado o cómo lo hemos hecho, pero me pregunto si es realmente necesario que hagamos ese tipo de cosas, o simplemente es el ego, el darnos una palmada en la espalda de ver qué tan lejos hemos llegado y sentirnos mejor, en la mayoría de los casos, con nosotros mismos. Me parece que deberíamos dejar ese ego y ese autoindulgencia y simplemente ser y vivir y hacer lo que tengamos que hacer en el día a día y cuándo lo tengamos que hacer, a nadie, ni siquiera a nosotros, nos debería importar si somos mejores o peores o si seguimos igual o mejoramos, esos son preceptos ideados por conceptos que nosotros mismos inventamos para organizar lo que llaman una sociedad. Al final nada de eso importa, a nadie realmente le importa lo que uno haga más allá de su propia seguridad personal, nadie realmente está preocupado por si cambiamos o no cambiamos, nosotros mismos nos encargamos de que la gente espere algo de nosotros cuando prometemos que haremos las cosas diferentes o que esto será diferente de ahora en adelante. Nosotros mismos nos creamos las expectativas por anclarnos a imágenes del pasado que de alguna manera nos martirizan por extrañar lo bueno que hay ahí o por no volver a cometer los mismos errores para poder ser diferentes. Nosotros mismos nos encadenamos a todo ese juego de avanzar y revaluarnos cada cierto tiempo para saber qué ha pasado, pero todo se debe a ese retrovisor que tenemos, ese que nos acerca un poco más a lo que éramos o pensamos que éramos y que nos hace revolver por dentro cosas sin sentido. Hoy creo que he dejado ese retrovisor guardado en muchos aspectos, porque creo que de alguna manera me volví un adicto de muchas imágenes que andaban por ahí colgadas, pero siento que hoy simplemente descolgué demasiadas y que ahora eso ya no está y que el camino que estoy viendo ahora es lo que importa, y que espero que jamás vuelva a mirar por el retrovisor, por ningún motivo, y que simplemente soy ahora y mañana seré lo que sea mañana y así tienen que ser las cosas, y así deberíamos ser todos.