26/1/20

Tranquilidad

Han sido días tumultuosos, una ruleta rusa emocional, pero finalmente ha llegado la calma. Ahora es todo expectativa, incertidumbre y literalmente un nuevo comienzo en todo sentido.

Se cierra un ciclo, de mucho tiempo, y comienza otro, que en un principio albergaba la esperanza de algo nuevo, de una posibilidad quizás de algo a futuro, pero es claro que juzgué erróneamente la posibilidad y ahora eso se va desvaneciendo.

Es algo triste, no por el afán de tener que encontrar a alguien para acompañarme en este camino, la verdad tengo que re adaptarme a mi mismo, mi rutina, mi vida, y todo lo que eso conlleva, antes de poder entablar algo con alguien. Lo complicado del asunto es que debo aprender a controlar mis emociones y no dejarme llevar por primeras impresiones y sensaciones y simplemente dejar pasar las cosas.

Ahora es bueno concentrarse en lo personal y seguir el camino que realmente debo seguir. Es posible que en ese camino encuentre aquello que busco de un momento a otro y se complete el círculo. 

Por ahora no queda más que andar, seguir el camino que me he trazado y tratar de hacer lo mejor posible de lo que queda de mi vida y del camino que se me presenta. Es un nuevo comienzo, un cambio total de todo lo que hasta ahora me hacia a mi lo que era. Y es momento de re encontrar aquello que he perdido y lograr equilibrar mis emociones y mis pensamientos para luego poder definitivamente andar el camino que se me presenta por el resto de mis días, con toda la convicción y tranquilidad que necesito. 

20/1/20

Un nuevo comienzo

Ha sido una semana dura, especialmente los primeros días en los cuales muchas emociones estaban en conflicto. A medida que pasó el tiempo se fueron apacigua do, hasta el punto en el que, para sorpresa mía, hay cierta indiferencia y resignación juntas, que simplemente hacen que deje que las cosas fluyan.

Para mí no ha sido fácil y sé que la parte más difícil está por venir, pero así mismo el resultado, sea el que sea, me es de cierta manera indiferente, no porque no me importe, sino porque he aceptado cualquier resultado y en el fondo sé que suceda lo que suceda todo estará bien. 

Todo esto tiene que ver con una nueva etapa en mi vida, he comenzado un proceso personal de crecimiento espiritual, el cual creo que ha hecho un efecto, desde ya, positivo en mi. Siento calma, siento cierta felicidad, tranquilidad, paz, y serenidad. No ha sucedido nada extraño ni la situación daría para sentirse de esa manera, pero por alguna razón mi nuevo camino me ha dejado esa sensación. 

Estoy muy emocionado por saber a dónde puedo llegar, espero que tenga unas realizaciones extraordinarias, así no sean muchas, quizás solo con una gran realización sería suficiente para poder cambiar el sentido de mi vida y ver todo de otra manera.

Tengo muchas expectativas y eso puede ser malo, no quiero decepcionarme después al ver que no ocurre nada, pero estoy emocionado porque siento que es lo que debí haber hecho hace mucho tiempo, y también siento que es lo que necesitaba justo ahora en mi vida para poder seguir adelante y darme un nuevo aire. 

Todavía no ha pasado nada, pero ésta, por decirlo, felicidad, es algo extraño que no sentía en mucho tiempo, y me gusta y quiero seguir sintiendo la misma sensación constantemente. Espero que pueda avanzar en este nuevo proceso y lograr mejorar muchas cosas, para el bien mio y de las personas que me rodean. 

11/1/20

El Fin

Llegó antes de lo esperado pero llegó. El fin ya está aquí y aunque no se ha materializado es cuestión de tiempo para que todo quede determinado.

Agradezco a la vida la oportunidad de haberme mostrado lo que es convivir con alguien que nos ama. Y así mismo todo el proceso y todo lo que implica compartir una aventura con alguien. 

Agradezco que he sido amado, que viví los mejores años de mi vida quizás, pero ahora todo queda en el pasado, es momento de pasar la página y enfrentarse a un nuevo futuro. Hay tristeza, el corazón se achica, pero no hay remordimientos ni malas memorias, queda mucho amor y muchas cosas para seguir creciendo.

Estoy agradecido con este final y con mi vida, con todo lo que tengo y con todo lo que dejo, me dejaron y todo lo que fue. Es momento de decir adiós, de comenzar a escribir otro capítulo en mi libro de la vida. 

Gracias por tanto y por todo, no es un adiós fácil pero es lo mejor para que podamos seguir creciendo, solamente que no podemos hacerlo juntos. Gracias por todo, por demostrarme que si se puede amar y ser amado y que la vida es hermosa. Gracias infinitas, gracias totales... 

8/1/20

Ciencia Ficción

Soy amante del género, no lo voy a negar, y desde pequeño siempre me llamaron la atención esas historias un poco inexplicables, pero que tenían yodo el sentido del mundo para mi, que veía en la TV.

No tengo pruebas científicas al respecto, pero estoy seguro que hay estudios psicológicos y demás, que pueden probar que ciertas cosas que vemos en nuestra niñez y juventud, no solamente marcan o forjan un carácter, pero al mismo tiempo influencia nuestra forma, quizás digo yo, de racionalizar las cosas y ver el mundo.

No sé si esa sea la causa principal para que siempre, en circunstancias como en las que me encuentro ahora, seguramente todas esas historias inexplicables de mi niñez y juventud han hecho de mi un ser de ciencia ficción, un personaje que se encuentra, la mayoría de las veces por propia cuenta, en las historias más surrealistas y sin sentido que se puedan imaginar. 

Es claro que en este momento quizás estoy buscando un escape, una alternativa para hacerme sentir bien, porque estoy llenando un vacío seguramente que no tendría porqué llenar de esa manera. Es una situación totalmente inverosímil, tal cual como en las películas, con la diferencia que en ellas el protagonista siempre sale ganando, y todo siempre sale a su favor. 

Mis historias son igual de inverosímiles, pero casi en todos los casos nunca han terminado bien y en muchos casos ni siquiera han terminado de ninguna manera. Evidentemente no soy un buen escritor, por todas las cosas que he dicho aquí,  las cuales la mayoría no tienen sentido, y así mismo de mis propias películas e historias que creo de la nada, por un capricho quizás, pero en la vida real no puedo conseguir ese final feliz. 

De pronto me toca conformarme con crear el idílico final en mi cabeza, vivirlo virtualmente, soñar con él, y levantarme cada mañana a seguir en la tragedia de la historia real, y seguir luchando por ese final feliz, surreal y totalmente escrito para la gran pantalla, esperando que de pronto por algún azar o quizás error del destino, se re escriba mi historia y termine siendo el cliché de protagonista de aquellas ficciones de mi niñez. 

3/1/20

Kamikaze

No se si es una condición con la que se puede nacer, o si tengo un trauma que ni recuerdo que me haya causado dicha tendencia. Puede ser un mecanismo de defensa o de encontrar validación en medio de un mundo que siempre me ha sido ajeno.

La verdad es que no sé ni lo que siento, no lo sé porque no sé si es real o estoy jugando a un juego en el cual creo que hay otros concursantes, pero realmente estoy jugando solo. No sé qué siento simplemente porque ya no sé si realmente pueda sentir algo y me estoy forzando a hacerlo, para sentirme mejor en medio de los tumultuosos meses que he pasado.

Me da mucho miedo realmente estar sintiendo algo, así sea un pajazo mental que me esté haciendo creer eso, porque en cualquiera de los dos casos tengo todo que ganar, pero peor aún tengo todo y más para perder. Yo mismo me estoy metiendo en una situación suicida, estoy yendo directamente a mi muerte y soy consciente de ello.

El problema no es la consciencia de hacer algo, es no saber por qué ni cómo detenerlo. No sé que estoy haciendo, no sé qué es lo que está pasando por mi cabeza, no sé por qué me estoy complicando una vida ya enmarañada con algo que salió de la nada, de mi mente. Nunca he sido bueno para eso de las personas y de relacionarme con otros, y menos a niveles íntimos, no porque no quiera, sino porque no soy socialmente apto para hacerlo, y no sé por qué no lo soy.

Tengo esa tendencia a ser un kamikaze, sé que voy a una muerte segura y sin embargo, sin promesas de una vida después de la muerte ni de ningún paraíso, voy de cabeza al fin del mundo. No quiero sentir nada, no quiero porque no sería justo con nadie, ni con los otros "jugadores" de este retorcido juego. No quiero herir más ni quiero salir herido, no quiero sentir nada que me pueda llevar a esa muerte segura, no quiero, pero al mismo tiempo parte de mi quiere lanzarse porque solo se vive una vez, así esa única vez lleve a una muerte prematura. Yo nunca he sido valiente, nunca he sido de riesgos, al menos no tan grandes, siempre me he acobardado y he preferido no hacer muchas cosas. Ahora con el tiempo mucho me ha dejado de importar, por no decir que todo, y por eso ese instinto autodestructivo sale a la luz y quiere hacer parte del juego.

Tengo todo por ganar, desde la perspectiva de mi propio ego y de lo que deseo y quiero, sabiendo muy bien que yo soy el único que piensa así y que soy el único quizás en este juego que está pensando en eso. Estoy seguro que los demás participantes son completamente ignorantes  de lo que en mi cabeza pasa y seguramente ni la más remota posibilidad de que el resultado que espero suceda, se les ha ocurrido, ya que ni saben que están jugando un juego.

No sé qué es lo que siento, no sé qué es lo que pienso al respecto, sé que estoy complicando todo y no debería por mi salud mental y emocional, pero no puedo dejar de pensar quizás que ésta vez si sea. Sigo viviendo de una esperanza de un ideal romántico y de un final feliz, me resisto a dejar de creer que al menos si todo lo demás sale mal, como otras tantas cosas no salieron como pensaba, al menos esta debería salir, como premio de consolación al menos, para tener más motivos para seguir adelante realmente y no resignarme a todo.

Creo que la solución está en realmente tener la fuerza mental para controlar mis sentimientos, olvidarme de todo lo que me pasa por la cabeza y controlarme hasta que pase la tormenta. Una vez esto suceda ya todo volverá a la resignación del día a día, pero estaré conforme, ojalá por un tiempo muy largo, para no tener que volver a tener que pasar por este ciclo. 

Es muy difícil andar por ahí todavía buscando un sueño que quizás nunca era para que se hiciera realidad, un sueño que a pesar de que me ha acompañado toda la vida no es más que un ideal creado e inculcado en mi por la sociedad en la que crecí. Es algo patético si se mira desde otra perspectiva ya que debería simplemente saber que las cosas nunca son como uno quiere y que debe uno aprender a dejar ir aquellos sueños y anhelos en cierto momento de la vida. En mi caso, por alguna razón que desconozco, no puedo dejar ir estos sueños así tan fácilmente, o no he podido aunque debería. Una parte de mi se niega a olvidar los cuentos con finales felices y sigue buscando constantemente ese pequeño espacio en donde todo de un momento a otro simplemente se desenvuelva y exista el final feliz. 

Quizás simplemente soy un humano más de esos idealistas, románticos y soñadores que lucharán siempre por alcanzar al menos ese poco de plenitud en algún aspecto de sus vidas. Es claro que no se puede obtener todo lo que se desea y quizás lo que más se desea es lo que menos se obtiene, pero algo tiene que ceder, tiene que haber algo que encaje perfectamente y al menos complete una parte de la vida. Gran parte de mi, a pesar de que han pasado años y años, se niega a que retó todavía sea posible, pero es una lucha interna demasiado fuerte en la cual ahora hay más cosas involucradas que hacen que todavía sea todo más complicado, a parte de que lo estoy complicando más. 

Yo mismo me he metido en este lío, es cierto, yo mismo he comenzado a sentir y pensar y desear algo que seguramente no existe, no a esa medida, y soy el único responsable de lo que pase de aquí en adelante, el único que tendrá que cargar con el inmenso peso de lo que pueda suceder, ya sea que lo gante o pierda todo, no importa cual sea el resultado, el daño colateral va a ser muy alto y tendré que estar dispuesto a pagar las consecuencias, que antes de que suceda algo ya son bastantes y en gran medida dolorosas. No sé si hay algo más en la vida para mi, más allá de un conformismo o de sentirse resignado o si debería enfocarme en otras cosas que todavía no he encontrado. Pero algo en mi se niefa a dejar de buscar mi sueño, así de antemano sepa que quizás llevo todas las de perder y que la resaca después no será agradable, para ninguna de las partes involucradas.