4/1/10

La soledad solitaria

La soledad, quizás es de esos sentimientos o circunstancias que la mayoría de la gente trata de evitar toda su vida. No quiero profunidizar en los hechos sociológicos que nos llevan a buscar siempre seres semejantes, o no, a nuestro lado a través de nuestra vida, como parte de nuestro proceso porque creo que son lo suficientemente claras para todos, o eso espero. No, no me interesa el saber por qué buscamos la gente, sino por qué tenemos o tenemos miedo de sentir ese sentimiento de soledad.

Hay una diferencia que muchas veces no es muy clara entre solo y solitario. Yo soy un solitario, por lo general los solitarios estamos "solos", aunque yo no lo creo así al cien por ciento. En mi caso soy solitario porque soy misántropo por excelencia. Al comienzo pensé que era por la idiotez generalizada de la mayoría de la gente que conocía, y sí, en parte la idiotez generalizada de la humanidad es algo innegable, pero debo decir y admitir con profunda tristeza que desafortunadamente en países como los latinos el porcentaje es más alto que al otro lado del charco. No se ofendan, ni se preocupen creo que igual ya lo sabían, es triste pero es cierto. Ahora idiotas hay en todas partes y a veces hasta el idiota promedio del otro lado del charco es más idiota que el e regreso a casa, pero bueno la idea es que pensé que mi misantropía y por ende su contribución a ser un ser solitario se debía sólo a eso, pero no ya que hay idiotas en todas partes, me he dado cuenta que también tiene que ver con que no soporto a mucha gente durante mucho tiempo a mi alrededor. O sea el problema se agrava cada vez más, porque aparte que la humanidad se ha dedicado a crear idiotas durante los últimos veinte años y a crear cosas para los idiotas resulta que el problema es la gente, la cual es mucha, está en todas partes y tiende a crecer y no a disminuir a dónde quiera que vaya.

Peor bueno al final no vengo a hablar de cuáles son mis causas o razones o ideas por las cuales soy solitario, sino el por qué el ser solitario no tiene siempre que ver con el hecho de estar solo. Aquí es verdad la gente es muy sola, todavía no sé porque realmente sigo investigando el fenómeno de la cultura europea y el porque de la soledad de la gente. Aquí por lo general aparte de solos son solitarios, eso no me choca, pero la soledad a muchos sí. Ahora mi madre alguna vez me dijo que no existe mejor compañía para uno, que uno mismo, y estoy completamente de acuerdo, creo que no hay mejor compañía que estar uno con uno mismo. Por eso yo no me siento solo, quizás ni siquiera porque me sienta a gusto conmigo mismo la mayoría de las veces, porque hay otras veces que no me aguanto ni dos segundos, sino porque soy la mejor compañía que puedo tener y así me disguste conmigo mismo, sigo siendo yo y me gusta y me siento a gusto con eso. Ahora soy solitario porque no soy de muchos amigos, no me gusta estar rodeado de mucha gente y pocas veces hablo con alguien de mis cosas a menos que me pregunten, porque se me nota a leguas cuando algo me pasa, o porque es alguien con quien realmente he hecho un click de amistad o algo y es necesario hacerlo.

Ahora el ser solitario tiene que ver con que poco me gusta la gente, no tengo nada en contra de la humanidad pero me aburro con facilidad. Ahora no me siento solo porque no necesito de nadie que tenga que estar distrayéndome o no tengo la necesidad de buscar a alguien para sentirme a gusto. Son dos cosas diferentes, la gente busca gente porque le da miedo estar solas con sus pensamientos porque por alguna razón que seguramente no conseguiré nunca, la gente necesita de alguien que constantemente le llene vacíos. Bueno por ese lado es comprensible como naturaleza humana de cierta manera y yo también necesito llenar algunos vacíos que yo mismo he creado y no puedo llenar, pero eso no significa que tenga una necesidad, casi adicción, de tener a alguien al lado.

Al poco tiempo de estar aquí me doy cuenta que me siguen haciendo falta las mismas cosas que me hacían falta antes de llegar, lo cuál significa que nada ha cambiado, la gente es la misma, las circunstancias son las mismas, se habla de las mismas cosas, se oyen las mismas cosas y es igual en todo lado. Ahora mis carencias o vacíos vienen de otro lado, lo cual significa que la soledad no tiene nada que ver ni el hecho de ser solitario. Me he dado cuenta porque a la mayoría de la gente como nosotros, o sea latinos de sangre caliente como nos llaman, les da duro eso de la soledad, peor no es soledad es que aquí la gente se vuelve solitaria pero si no son lo suficientemente fuertes por dentro eso de ser solitario los consume y se sienten solos. Yo no es que promueva la soledad ni el ser solitario, es mi manera de ser y muchas veces no me gusta, debería ser más sociable y tener más "amigos". Pero creo que es importante aprender a convivir con uno mismo, no necesariamente siendo solitario, porque por lo general las personas menos solitarias son las que están más solas, porque creen llenar el vacío con gente y gente pero al final están más solos y no se dan cuenta hasta cuando no hay nadie alrededor y les toca hablar con ellos mismos. Los solitarios por eso quizás somos excelentes para entendernos y entender a otros, hay mucha comunicación en muchas direcciones así no se hable todo el tiempo, recuerden que el habla no es la única manera de comunicarse.

Para mí ser solitario es una ventaja porque nos enseña a saber quiénes somos, en cierta manera, y nos sirve para sentirnos acompañados cuando realmente estamos solos o queremos estarlo. La soledad no es más que un concepto que nos han metido en la cabeza para socializar, lo cual no esta mal porque el mundo se trata desafortunadamente de socializar con muchas personas y de andar por ahí de un lado a otro con este y fulano y sutano. Pero independientemente de las razones por las cuales socializamos que no es del todo malo, nunca nos enseñan a estar solos, que es a veces de las mejores sensaciones que se pueden tener y hace la vida en muchos sentidos más fácil.

Aquí la gente es solitaria, pero no creo que se sientan solos, lo cuál es muy diferente, la gente cree que la gente es muy sola, pero es solitaria que es diferente, por eso creo que muchos de nosotros terminanos volviendo a casa porque esa frialdad de los europeos nos asusta, porque nosotros no sabemos estar solos ni ser solitarios. Seguramente como en todas partes hay mucha gente realmente sola aquí aparte de solitaria, pero al final creo que no importa si somos de aquí o de allá o de dónde sea pero la soledad siempre viene acompañada de uno mismo que es quizás lo mejor que podemos tener, solos nacemos y solos nos vamos a morir, por más que digan que no es así, es así, entonces creo que aprender de la soledad es de las mejores escuelas de la vida, ahora si quieren ser o no solitarios es otra cosa completamente diferente.

Feliz año a todos los que pasan por acá, a mi me da igual es un día más en el calendario que lo único que hace es adelantar el tiempo, ese del que muchas veces uno quisiera tener más, pero no queda de más desearles a todos que este año sea muy bueno en sea lo que sea que quieran hacer, proyectos, metas o cosas que quieran lograr y bueno ya ha sido año y medio escribiendo por aquí, espero poder seguir durante otro tiempito más.

28/12/09

Home is where the heart is

Una famosa, o creo yo, frase de una canción de U2, que personalmente me gusta, la frase no la canción, porque en su momento me pareció ser muy cierta, ahora ya no estoy tan seguro de eso. Después de haber cambiado de casa, no de corazón, y de haber dejado esa nueva casa por un tiempo y retornar a ella hace 24 horas estoy en una encrucijada. Antes de volver tenía la idea de volver, mis cosas, mi espacio, pequeño pero mío al fin y al cabo, la gente con la que convivo, mis paredes, mi olor, mi energía, mi nueva ciudad, mi vida. Luego cuando venía volando y recordando mi travesía por dos países completamente diferentes en semana y media, sumándole que igual donde vivo es igualmente diferente a los dos países recorridos, me dí cuenta que aunque tengo un sentido de "pertenencia" de cierta manera con ésta, mi "casa", realmente no siento que realmente ahora tenga una.

Todos tenemos una historia, no importa como la veamos, si tragicomedia, comedia, o lo que sea, en mi caso es como ciencia ficción, pero bueno el punto es que eso según lo que creía, me habían dicho y pensaba era lo que lo definía en cierta manera a uno, lo que se ha hecho, lo que no y las cosas que lo marcan a uno o lo hacen ser como se es por diferentes motivos. No siempre la historia es la que uno quiere que sea, creo que en casi el cien por ciento de los casos no es así, pero bueno nos toca vivir la que nos toca, porque nos toca. Recorriendo los diversos lugares, entre los miles de lugares que me faltan por conocer, y recopilando esas historias particulares de cada país, de sus habitantes y de su lugar en este inmenso mundo tan pequeño me doy cuenta que quizás, no sé si sea en mi caso particular o en general, no tengo historia, no tengo casa y tengo un poco de todo y realmente nada.

Hay miles de historias, de como crecen y mueren civilizaciones, personas, egos, industrias, hitos, leyendas, mitos, creencias, etc, y cada una de esas hace parte de uno, uno tiene todas esas historias reunidas en lo que uno eso o llaman idiosincrasia y es lo que somos. Pero ahora hay tanto enredo por ahí de cosas que siento que me he apoderado de la historia de todos, pero que al final esa historia no le pertenece a nadie, no es de nadie, no va para ninguna parte y no significa mayor cosa. Eso me lleva de nuevo a eso de casa u hogar, no es lo mismo pero en este caso esa diferencia dialéctica realmente no me interesa, el caso es que en este divagar, del no saber todavía que va a pasar, o por lo menos no tener nada planeado a un mediano plazo me deja con el corazón en la mano y sintiéndome completamente sin casa. No sé ahora por dónde será la dirección o que es eso que se llama casa. No estoy muy seguro de que sea desde dónde en este momento escribo, no sé si sea desde dónde solía escribir hace unos meses y no sé si todo esto cambiara, no solo de ambiente, idioma, país o solamente de calle y tome otro rumbo.

Eso de que la casa u hogar está dónde el corazón se encuentra todavía me suena muy cierto, por lo menos me suena algo que tiene sentido, pero creo que no puedo diferenciar ahora en qué lugar se encuentra mi corazón o no sé si más bien sé dónde se encuentra pero no estoy muy seguro de querer que esté ahí, en ese hogar. Llevo muchos años buscando esa sensación, eso si lo sé cien por ciento, y llevo algunos años tratando como de poner fin a ese dilema y por fin dejar de cargar el corazón a cuestas y dejarlo descansar por largo rato en algún lugar y poder llevar a cuestas otras cosas. Cada vez me preocupo menos, pero sin embargo esta ahí, y ahora que por primera vez volví a mi verdadera e inamovible casa, siento que no lo he hecho, pero al mismo tiempo cuando hace un año volví a lo que creía era mi casa, recuerdo que sentí exactamente lo mismo, no haber regresado a casa.

No sé dónde estará el hogar o la casa, no sé si es dónde el corazón se siente cómodo o dónde los pensamientos están en ese lugar y esas personas que lo habitan. Puede que la frase suene muy bonita y rime simplemente con la idea de la canción, como sucede tantas veces, pero para mí de alguna manera cuando la escuché me pareció muy real y la sentí verdadera, así no más sin pensarlo tanto, pero ahora no sé si es o no cierto. Si lo es significa que he seguido un largo camino por muchos años y que pues seguiré andando hasta que por alguna razón me detenga. Si no es cierto significa que quizás haya perdido mi tiempo, que nada tiene ninguna razón y que nada de lo que he obtenido tiene sentido. Sin embargo la segunda opción me da la libertad o por lo menos la chance de que en algún momento mandaré todo al diablo y daré media vuelta, o simplemente siga derecho sin buscar el hogar, lo cuál creo que no estoy buscando realmente sino más bien el sentido metafórico del asunto, pero puede que tire el corazón al piso y ya no lo lleve a cuestas y me quite de igual manera ese peso de encima, con la certeza que nunca volverá a mí, como en la primera opción, y que será pisoteado por mí y miles de transeúntes y quedará olvidado ahí en algún lugar del este inmenso pero ridículamente pequeño mundo en el que vivimos y sea solamente parte de alguna historia.

14/12/09

Sigh

Every now and then a sigh just pops out. You know when you have that feeling of relief, stress, or just that random thought about the things in life that are just happening in the blink of an eye all over the world. Those things that you are missing in that precise moment of time, those thing that have just slipped thru your fingers and they are waiting, somewhere to be embraced again in joy. Sighs come in many different ways, but they all carry the same emotion you can not really express, they speak for themselves, they just dont say anything but tell everything you want someone to understand.

Sighs are just that part of you that you really free, you just let them go away and travel thru air, coming and going to someone else's ears, or eyes, just wandering around, alone in the world, just like you are, sitting there expecting for something or just being tired of something and wanting to go out, or leave, but you just can't do it. In the end a sigh is all you can transmit, is a sense of being powerless, being just unarmed and with nothing to expect, or with all your life passing right thru your eyes but you simply can't do nothing to grab it for a second and smile and let it go away.

The world is such a big place, that in the end is just to small for all the sighs out there. Everywhere at the same time you thought about that special something, someone else did and so the cicle begins, and there is a massive choir of hope, fear, despair, loneliness or just desires that come to live and die in a few seconds and they are just out there, all the souls of all the people in the world are just out there wandering around, lost, looking to come back to the soul where they came from. And they found each other, they crash in the air and they begin to mingle and they begin to create our hopes and fears and desires and frsutrations all in one big pile of just random air, from random people that wish and hope for the same.

But no one really cares about this particular place in time, is just a second, even less, but you feel like you have exorcised everything you had, good or bad into the world, but everyone around you just don't feel it, don't get it, as a matter of fact no one does, not even you really know. You just have this random weird feeling inside you that has to come out, is like taking of our excess baggage an just continue on with life. Sighs transmit what we feel, but also says what we can not do to change things and how comfortable we are with everything and just take another deep breath and continue walking. In that particular moment of your life, which just takes milliseconds, everything makes sense, so nothing makes sense, and you just realised that, but you have to continue walking and in the next step you are going to forget that revelation you had just a moment ago.

Thats the way life works for some people, every little sigh counts, they go in the air and die within some time, forgetting about who you are, who they are, and just leaving the world they were born in the blink of an eye. Some people collect them trough their life, and just as they get them they set them free. Some peoples life are based only on those desires, wishes, hopes, sadness, loneliness and anger that this world is made of and they just let those feelings free in one second, and just like that everything goes back to normal and we can carry on, but soon, sometimes very soon, we need to exhale again that quiet cry of despair, of joy, of existance again, so we feel, for just a little space in time that we are alive, that we have been alive for some time and that we are satying alive in our next step forward, and then it all makes sense, and when we move forward, just like that in the blink of an eye nothing makes sense anymore.

6/12/09

Tradiciones

Diciembre ya está para mí casi por la mitad y seguramente por lo que me encuentro en otras actividades y mi mente anda en otro lado no he sentido el impacto de lo que llaman las fiestas decembrinas. En lo personal no es que no me guste la navidad pero no he celebrado una navidad, como se debe, en más de siete años, nunca estoy cerca, siempre escapo hacia otro lugar diferente al que me corresponde en ese momento y evado quizás ese ritual de antaño que tenemos. La verdad a mi la navidad ni me va ni me viene, no soy cristiano por lo tanto no hay nada que celebrar, no excusas para beber, comer y parrandear.

Este año no será diferente, ya estoy lejos de dónde debería estar, pero estaré lejos de dónde me encuentro ahora, lo cual de cierta manera no rompe con mi tradición. Si, mi tradición, ahora que lo pienso he creado mi propia festividad y he creado mi mundo paralelo para no estar presente ante las banalidades y vacíos del mundo de hoy en día. Yo simplemente no estoy para nadie, no tengo contacto con el mundo, no tengo la necesidad de hacer actos de presencia o como dirían los más escolásticos conservadores de educación. No, afortunadamente yo tengo mi ritual, he creado un día para salir, donde quiera que esté a recorrer nuevas calles, ver nuevas caras, escuchar otras lenguas, pararme en medio de una calle realmente desocupada o en algunos casos en alguna realmente transitada sin ninguna razón en particular. Afortunadamente yo no me dececpiono por no recibir el regalo que quería, porque ya no recibo regalos, tampoco me afano en pensar si a fulanita o a mi madre o a alguien le gustará lo que le compré porque ya no le doy regalos a nadie, y tengo la excusa perfecta de llevar siempre ese detalle, que llamamos souvenir, de los lugares donde he estado y ahí si como dicen mato dos pájaros de un solo tiro y puede ser cualquier cosa y eso ya no me preocupa. No me preocupa el dolor de cabeza o la trasnochada al otro día, puede que igual lo haya hecho el día anterior o lo haga el día después y por lo tanto eso ya hace parte de lo normal. Tampoco me atrae la idea de la comida navideña, si es rica, deliciosa y se puede comer lo que sea, pero ya estoy tan desinstitucionalizado de la navidad que para mí ese día cualquier cosa, con tal de poder ver algo diferente, no me importa.

No todo igual es solamente quitarme un peso de encima, las sonrisas falsas, el interes falso en el cómo va tu vida, que ha pasado, tiempo sin vernos, proyectos para el año entrante y toda esa carreta protocolaria de las reuniones familiares navideñas, que empiezan por lo general con la excusa de las novenas que ya la mayoría de la gente ni reza. Me quito ese peso y otros tantos de encima de lo que supuestamente es la navidad. Hay otras cosas, que recuerdo de cuando realmente la navidad, hasta cierto punto por inocencia y hasta cierto punto por verdad, era algo que recordar y algo que era de esperar. Pero esa época ya pasó, ya no soy el mismo, empezando porque no creo en el cirstianismo, lo cuál evidentemente me lleva a ver la fiesta del veinticuatro de la misma manera que veo la peregrinación a la meca, entre otras tantas. Soy completamente ajeno a eso y todo ha cambiado. Sin embargo hay cosas que uno quisiera que permanecieran y que el tiempo no pasara, ahora en mi caso todo aquello que se denomina familia se ha ido desvaneciendo, el tiempo hace su trabajo y uno a uno se han ido a mejor vida. Eso cambia completamente también el sentido de la navidad ahora, ya noq ueda ese refugio aunque sea de poder reconocer una familia y sentir que hay algo ahí.

En lo personal me quedan los recuerdos, buenos y malos de muchas navidades vividas y temporadas de fin de año que quedarán en mi casi impecable memoria, es una cualidad de mi signo que por alguna razón creo que yo desarrolle bastante y muchas veces es útil y otra veces una molestia total. Y me quedaré obviamente con muchos sueños de como sería si, pero eso ya queda en lo que nunca será. Por ahora creo que disfrutaré mi calidad de ciudadano de ninguna parte y de peregrinación navideña, a mi manera claro, y no sé cúanto me dure la tradición, pero espero poder llevarla a cabo durante mucho tiempo más y ojalá también en el camino otras personas se me unan y así como nacío la tradicional navidad, yo cree una para mí mismo, y los seres que me rodean. Hasta que el tiempo me elimine, y todo quede igual y alguien más se siente un veinticuatro de diciembre en la banca de un parque a un poco más de ocho grados, mirando una bahía, escuchando el sonido del silencio del viento chocando contra la orilla, las piedras y los pájaros. Y cierre los ojos y sienta que el viento golpea contra su cara, un tímido sol aparecera de algún lado apenas rozando nuestro rostro, una leve caricia del eterno frío sol de invierno que siempre está en el mismo lugar. Luego abrirá los ojos de nuevo, un suspiro saldrá de su existencia, y ese momento quedará como uno de esos instantes, casi imposibles, que son una epifanía y que nadie más, nunca, podrá vivirlo de la misma manera. Esos son de esos momentos que para muchos no sirven para nada, solamente para algunos muchas veces de eso se trata la vida y sonreímos tímidamente agradeciendo que esos instantes únicos aún existan y que podamos todavía tener unos minutos para realmente sentir que estamos con vida.

30/11/09

Porque así tiene que ser

Por qué no tengo esa vida, si la de al lado, la de del frente, la de la persona que más quiero, de la persona que quiero a ratos, de la que nunca he querido, de la que quiero y siempre he querido de igual manera. Por qué no tengo la vida del de atrás, del desconocido que sale en televisión, del que se escucha por la radio, porque no tengo la vida de esos otros que tienen lo que por momentos, pequeños, yo quisiera tener y después olvidar simplemente que ha ocurrido porque al final no son más que detalles insignificantes que lo hacen a uno más humano, pero menos hombre o al revés también funciona.

Tengo muchas excusas para esa razón, o al menos yo pienso que son excusas porque quizás el problema sea que no voy a buscar esos pedazos de otras vidas que a veces hacen falta en la mía para completar pequeños rompecabezas de momentos inolvidables que siempre han quedado inconclusos. Una puede ser el destino, eso, es mejor echarle la culpa al destino, esa no es mi vida, mi línea va por otro lado, por alguna razón que no quiero conocer, pero debo conformarme y pensar que esas piezas del rompecabezas que me faltan y no tendré, para otros son las que yo tengo que jamás tendrán y así el equilibrio del universo y mantiene su curso en medio de la injusticia. El destino siempre es la mejor excusa, porque nadie puede comprobarlo, reclamarle, preguntarle o hacerle cambiar de idea, es una esencia que esta ahí. El destino siempre será el mejor chivo expiatorio.

Otra excusa puede ser mi alter ego, él es el que quiere todas esas cosas efímeras y momentáneas y yo logro contenerlo, pero luego en medio de mis sueños el logra dominarme y hacerme creer que me he equivocado. Ésta excusa es menos fuerte ya que de alguna manera si puedo confrontarme conmigo mismo, pero es una buena excusa ya que el hecho de distraerme de la vida de afuera peleando conmigo mismo hace que todo pase y al final simplemente se olvide. Al final es una buena excusa para distraerse, para hacer de cuenta que no es conmigo, que realmente nadie me está hablando y se vuelve todo un juego de evasión.

Otra puede ser el hecho de creer que soy alguien que no soy y oculto lo que realmente quiero ser pero soy o demasiado perezoso u orgulloso para llevar a cambio un cambio y liberarme de eso que soy para ser el que realmente soy, sin saber realmente quien soy realmente. Lo cual es una buena excusa porque siempre puedo decir que no sé realmente quién soy, el famoso ser o no ser y así pues puedo mantenerme en una cómoda posición de solamente observar mientras debato conmigo mismo porque no cambio y ya. Es algo peligroso porque es posible, muy posible, que descubra quién soy y me asuste y sea peor el remedio que la enfermedad. Puede ser que me guste quién soy realmente, si tal cosa existe, y entonces todo se vuelva un completo orden del caos y viva una vida rápida con menos sentido que la que llevo ahora, y no sé si al final quiera eso.

No se me ocurren más excusas, o simplemente las demás no tienen ningún sentido, aclarando que las anteriormente mencionadas tampoco es que lo tengan mucho, por eso se llaman excusas. Las excusas por lo general no tienen que tener sentido, no hay ningún punto en ellas y por eso son tan surreales y ridículas que son aceptadas, todo el mundo sabe que hay detrás de una excusa. No es impotencia, no es no conocer, no es realmente un desorden de vida, es simplemente no querer hacer las cosas. Pero la vida para todos es más cómoda cúando buscamos excusas, así todo se nos hace más fácil, no tenemos que pensar y lo peor, o lo mejor de todo, es que es de los pocos aspectos de la vida en los que todos aceptamos sin revirar, ya que las usamos y por eso mismo las aceptamos, al menos no somos hipócritas al respecto.

Igual el por qué no tengo la otra vida, la de al lado, la de enfrente, la que pasó por mi lado hace años, minutos o hace segundos, es una cuestión de excusas, porque no quiero pensar a estas alturas de mi vida el por qué todo es así y no de de otra manera, sabiendo que muchas cosas en el fondo, sino todo, dependían y dependen de mí. Pero prefiero dejarle la tarea al destino, prefiero usar esa excusa, y decir que así es la vida, que no hay nada que hacer y que por algo será, que todo en la vida pasa por algo, y no pasa por la misma razón, que seguramente cosas mejores y de pronto no tan buenas vendrán y que así tendrá que ser y que en algún momento no desearé la vida del frente, ni la de atrás, ni de la persona que no quiero, ni de la que nunca quise, ni de la que quisiera querer, simplemente así es la vida y como otras tantas veces una excusa es perfecta para simplemente no hacer quizás lo que debería hacer.

28/11/09

People, People, People

People are strange, when you're a stranger, faces look ugly, when your alone. Famous Jim Morrison lyric, quite simple but in the end some truth lies beneath those simple, and sometimes, not clear and nonsense words. People, a lot of people in the world, but that word now just means a lot of, people, more than one, billions just going around like ants, up and down, right, left, like little robors following some kind of strange orders form someone, or something, somewhere. People, I am one of them, not all of the time but it is inevitable, the world needs another wheel and even though I dont like the job I must do it, but when im of work hours im no longer one of them, im the one that wants to be outside and scream to be heard, not they dont listen.

People are strange, or very human, or very stupid, or very intelligent or a mix of all of them. They just look for you when they need you, you dont exist besides certain little bizarre moments in time when for them you are useful, or some times when you are absolutely useless. Its the wheel you have to keep moving in their lives, just as some other keep moving ours, unfortunately for the outsiders, as me, usually this kind of gestures are no more than a pathetic, self indulgent way of acting, with of course no purpose or ideal whatsoever. It is just a mere random act of humanity at its lowest point, its like zombieland, its like useless but useful bunch of heads working one day after the other for some reason unknown to them. People, usually not that stupid, lets say they are practical, globalisation and consumism has made them that way, practical. You just have to look how they solve their problems, how they get out of situations just by being practical, that is a useful tool to survive in this barely bearable world, full of bloody shit and ridiculously fraglie, which no one anymore seems to notice. But well, this is life just a short breathe of something, an instant, a blink of a star and then it will all be over.

I dont know if I have become more misanthrope or humanity has made me more misanthrope. But sometimes is just unbearable, nowhere to hide, nowhere to go, just continue breathing for the empty human streets just made of flesh and bone, more than literal, and continue to evade and jst continue to survive among the ruhless and rotten eyes you see everyday. It is a shame that people are people, they just fit the word so nice that it is unthinkable of seeing it in any other way, but in the end maybe they just forgot from where and to where they are going, maybe they dont care anymore, I dont really, but still there is so much more than words, so much more than ideas, so much more than randomness, and so much more than trying or being, that everyone seems just useless.

I am worried about how I am useless in so many ways, but on the other hand I am not worried about how can I be useful to a machinery that simply doesnt work anymore. Im starting to feel I must not be here anymore, and that for some particular reason maybe I'll just go, disappear, in the end people are still going to be people, with or without me, not that im actually planning to change the world, thats not my problem, fortunately, but still I can just escape and resign to just be part of useless rotten and asleep minds that just seem to appear form nowhere and invade all thats around. When nobody needs you, you are free, the problem relies in that you usally need someone, even though you know nobody really needs you so, nobody really needs anyone, but life is such a beauty and has such colors and it is so fragile that it is impossible not to share at least for little glimpses with someone, whoever this someone is, but maybe is just an uthopia, a dream of what should be and never will, about what people should be, before being actually what they are know, just random, useless and nameless people.

26/11/09

Volver al futuro

Es curioso como a veces el pasado, aunque poco importe, siempre está presente, o al menos nosotros lo tenemos ahí respirando en nuestra nuca de alguna manera porque el devolver la película como dicen, muchas veces nos produce esas emociones, shocks o eso que llaman caer en cuenta de muchas cosas. Por lo general la gente usa el pasado para no cometer los mismos errores, esas experiencias, como cuando uno es un bebé y se quema o algo, le enseñan a uno que no debe volver a tocar el fogón de la estufa. Esta es muchas veces la mejor manera de describir el pasado, lo que nos enseña a no cometer lo mismos errores, y de paso claro están los recuerdos, buenos y malos de alguna persona, situación y demás que es lo que nos hace tener nuestra historia personal, lo que nos hace poder contarle algo a alguien y sentir que hemos pasado por la precaria vida de este mundo.

Ahora bien, yo aparte de tener algo que contar, algo que decir, algo de lo que aprender o simplemente tener una historia de lo que soy. Utilizo el pasado como medio de dolor, o como medio de calmante para el dolor. En mi vida hay muchas cosas que siempre quedaron sin resolver, principalmente asuntos personales que por razones de la vida y del momento nunca terminaron y siempre quedaron cosas por decir. Ahora después de mucho tiempo obviamente el contacto se ha perdido, del todo, debido a la manera en como las cosas terminaron. Pero siempre queda ese algo que uno tiene adentro que quiere de alguna manera sanar esa herida, por las malas claro está ya que la oportunidad ahora de realmente hablar se ha perdido.

Es por eso que para mí, el quizás escudriñar en mi pasado, para animar el presente y saber qué siento ahora después de un tiempo, es una manera de sanarme, o al menos de hacerme el idiota y olvidar que ya ha pasado mucho tiempo y que lo hecho, echo está aunque en el fondo sienta que no es así, o sea es una manera de sobrellevar ese peso inconcluso sobre mis hombros. Pero usualmente el pasado vuelve, por etapas, lo más antiguo ya casi ni es perceptible, todavía de vez en cuando añoro ciertas cosas, porque claro está, el pasado es de añorar así haya muchas cosas pendientes por lo general esos recuerdos importantes son por cosas buenas. Por lo tanto yo añoro de vez en cuando, y claro añoro porque en este momento no tengo o poseo o como lo quieran llamar, esas cosas que alguna vez tuve. Cada vez el volver se hace más grande, pasa más tiempo entre un recuero y el siguiente y entre realmente añorar a simplemente ser una anécdota. Pero para mi es la mejor forma de realmente poder saber a qué punto he llegado. Muchas veces, sobretodo al comienzo, los pasos son débiles y todo sigue siendo igual de grande, el dolor interno al menos se mantiene, pero gracias y no gracias al tiempo las cosas se van diluyendo y cada vez que me encuentro con el pasado en el presente, digamos de una manera pseudo indirecta-directa, las cosas cambian, los sentimientos se han ido.

Esto le pasa a todos, seguramente les ha pasado a ustedes, aunque no sé con qué frecuencia vuelvan a su pasado y tengan este tipo de encuentros con sus sentimientos con respecto a algo que les dolió o influenció mucho en su vida, obviamente relacionándolo con eso que tuvieron y ahora no tienen. Y todos sabemos que el tiempo lo cura todo, lo cuál es fantástico aunque un poco cruel e inevitable, porque si cura lo malo podríamos decir que de alguna manera también cura o mata lo bueno, lo cuál también sucede.

En mi caso este exorcismo ocurre solamente con algo particular, lo cuál no voy a describir porque al menos eso debe mantenerse todavía dentro de mí. Lo curioso del asunto en mi caso es que de alguna manera a medida que todo se va diluyendo, y que supuestamente es sinónimo de cura, no sucede. La dilució sucede, evidentemente, pero lo demás de alguna manera permanece, hay unas imágenes tan claras, hay otras que ya no importan y muchas que ni siquiera me atrevo a recordar para evitar que de nuevo crezca la sensación. Pero muchas veces siento que no me muevo del mismo lugar, no les ha pasado que sienten que todo pasa y pasa y ha pasado mil veces pero al mismo tiempo todo está en el mismo lugar?. A mi si me pasa, todo no cambia, pero cambia, y sin embargo aunque cambiamos, seguimos igual, y se vuelve una esfera que nos envuelve y nos encontramos en el mismo punto, con una perspectiva diferente, pero en el mismo punto. Las cosas al final como nosotros las personas no cambian, quizás tenemos un imán para atraer o permanecer en el mismo lugar con las mismas circunstancias así el tiempo haya pasado o el panorama sea diferente. Pero todo al final parece tener el mismo color, el paisaje es igual, los pasos que damos es como volver, avanzar y retroceder. Es ver la misma película una y otra vez, es como cuando nos cansamos de vernos al espejo y nos damos cuenta que seguimos siendo los mismos a pesar de cambiar de color de pelo o de ropa y demás.

Es saber que al final todos y cada uno somos iguales pero completamente apartados, que hay puñales en cada alma y corazón que se han sacado y heridas que se han curado, pero que hay muchas otras astillas que aún permanecen y se mantienen y parecen no salir nunca. El pasado es un medio para recordar, curar y tratar de no dar los mismos pasos que antes, y sí funciona la mayoría de las veces, pero de alguna manera, quizás nuestro destino, la inutilidad de la vida, o lo poco que sabemos de ella, nos lleva a cambiar los pasos, movernos, y demás, pero al final siempre terminamos en la misma dirección, solamente que mirando otro cuadro, lo cuál final determina que estamos volviendo a lo mismo, el futuro está ahí siempre, porque es igual que el paso que dimos ayer o hace un año o que daremos en dos segundos, y los recuerdos están ahí mañana y los que construyamos sobre las mismas situaciones que ya nos han ocurrido no serán más que reflejos del mismo camino, con diferente nombre, lugar, o personas, pero todo es una y otra vez ir y volver y permanecer y quedarse, eternamente quedarse, al final el tiempo no existe, porque no puede ni curar ni matar nada, porque siempre estamos en el mismo sitio, nunca vamos hacia ningún lado e ir y volver se convierten en quedarse eternamente.

18/11/09

Gustos y tactos

No hay nada, todo es un inmenso espacio, ocupado por el vacío que pesa y pesa. Una cacofonía de silencios se confabulan en el ambiente ensordeciendo hasta las pensamientos. Nada a la vista. Los suspiros y las plegarias no parecen surtir efecto, todo se mantiene igual pero hay algo que ha sido removido del fondo, hay un espacio, ahí, que quizás siempre estuvo pero ahora se hace evidente, es como una astilla que acaba de resucitar y pretende hacerse notar.

Los colores son diferentes, aquí el viento sopla más fuerte y por lo tanto las nubes y la luz del sol siempre danzan con diferentes colores, se besan, se odian, se atraen, se repelen y crean una relación simbiótica que idiotiza a cualquier que la vea. Pero la nada es más grande y parece expandirse cada vez más. Hay tanto para repartir pero nadie alrededor, solo miradas ciegas que deambulan sin darse cuenta de la mano que se extiende y les ofrece un pedazo de vida.

Casi todo permanece igual, pero ahora parece que todo se desacelera, los detalles se hacen más evidentes, pero siguen con la misma relevancia, la visión se hace más aguda, pero ya no hay nada más que ver. Dar un paso u otro se ha convertido en el ejercicio diario simplemente por la inercia que tiene el cuerpo de moverse. Los árboles ya no parecen cantar y parecen haberle perdido el ritmo al viento. Las aves cantan en silencio, para sí mismas, se han olvidado de aquellos oídos sordos pero atentos a sus dulces melodías. El color se enfurece, se hace intenso, se cuela por los poros y dan ganas de tomarlo y tragárselo hasta el fondo del alma, pero en un momento parece que todo se nubla.

Uno sobre otro siguen creciendo, las cosas, esos, esas, todos, yo no sé si estoy arriba o abajo o en un punto intermedio, no puedo ver hacia ningún lado aunque tengo la fuerza suficiente para mantenerme en pie y no dejar que mis ojos se cierren. Porque al cerrarse esa imagen perturbadora volverá una y otra vez, es borrosa, no es clara, pero está ahí, no se por qué, pensé que la había borrado completamente de mi mente, pero no, no lo he logrado, algo ha detonado de nuevo esa astilla e incomoda y se mueve de a poco, le he dado vida de nuevo, he alimentado su olvido con mis recuerdos, con un latido de mi corazón que se perdió en el eco de la indiferencia inmensa de la nada, pero ahí está ella, esa astilla penetrante que ha recibido un golpe de aliento y ahora lucha por salir.

No hay nada, no siento ni el frío ni el calor, ni lo tibio que puede ser. Los colores se confunden, siento sabores que parecen iguales, el sonido se hace sordo y penetrante, no entra sino aire en mis sentidos. No puedo cerrar los ojos porque sé que los volveré a abrir y no podré resolver el acertijo y además tendré que luchar contra ese fantasma, contra esa astilla y no sabría que estrategia tomar ya que pensé que la había eliminado del todo. Me siento incómodo, torpe, confundido, pero sobre todo torpe, de esas cosas que averguenzan muchas veces y que por lo general no tienen solución.

No dejo de escuhar, no dejo de ver, trato de pintar otra vez el cuadro y ver un horizonte cercano, trato de borrar el viejo recuerdo que resucitó aquél fantasma y trato de encubrir mi torpeza con minimalismos mentales de distracción. Espero que funcione, sino tendré que dejar de extender mi mano y esperar más bien a ser arrastrado por alguna otra que también esté por ahí perdida, tratando de dar y que me encuentre, por casualidad, como esas cosas que nunca deberían pasar, como esas cosas que nunca deberían pasar, como esas cosas que uno quiere que pasen y esas otras que uno quiere que jamás, jamás, sucedan.

17/11/09

Para qué sirven las cosas

Alguien dijo por ahí, y trate de recordarlo hace cinco minutos, algo así como que la sabiduría llega cuando ya estamos demasiado viejos y no podemos utlizarla, o algo por el estilo (si alguien sabe la frase exacta y autor porfavor no duden en decírmelo). Aunque esto no tiene que ver con sabiduría, o quizás quién sabe, tiene que ver con conocimiento. Quizás, así como la sabiduría aunque no llega tarde, sino que se adquiere con el tiempo, de igual manera es algo que no sirve para nada, a excepción de la auto indulgencia y demás que puede generar en un ser humano, creería yo.

Para qué sirven la cosas realmente, no las cosas materiales que utilizamos, sino eso que sabemos, eso que nos costó trabajo conseguir, aprender, pulir, practicar, etc. Realmente todo ese conocimiento, más allá de la satisfacción personal, sirve de algo en este mundo tan dormido, tan exageradamente mundano y con pocas miras de mejorar?. Seguramente la respuesta aunque parezca obvia no lo es, el conocimiento como fuente de mejoramiento de la raza, avances tecnológios, culturales y demás, creo que es evidente que de alguna manera ha servido, si lo vemos de un punto de vista muy práctico. Pero por el contrario a parte de esos personajes con ese conocimiento que viven más en ese mundo que en éste, nosotros, u otros tantos y yo, que no estamos ni aquí ni allá, quizás no por opción, sino simplemente porque así es la vida, esos, los mortales, los humanos demasiado humanos que a veces abobinamos la humanidad pero al mismo no podemos vivir sin ella, buscamos un espacio de "compresión" en dónde ese, poco o mucho no importa, conocimiento sirva de algo.

Quizás sea solo un onanismo mental, una manera más de alejarse y tratar de acercarse al mismo tiempo al resto del mundo, a otro similares, a otros más alejados. Quizás es solamente una manera de sentir que por más insignificante que la vida sea, la de nosotros es menos insignificante que la del resto, auto indulgencia de nuevo. Todo eso, hasta cierto punto no es malo, nos reconforta, nos hace respirar y continuar en esta jungla y seguir con nuestras normales vidas. Pero para las cosas prácticas, elementales, básicas y necesarias de un ser humano y que además son genéticas, todo esto no sirve para nada. A la hora de la verdad es mejor ser un ignorante ilustrado, que un ilustrado ignorante. Porque en este mundo práctico ese nivel de ilustración ignorante no es bien acogido, no es rechazado tampoco, pero se mira con indeferencia y una diplomacia abrumadora. Es mejor ser el ignorante ilustrado que simplemente se mezcla con los demás mortales sin aportar nada necesariamente a algo, pero lo suficiente para ser acogido en mayor número.

A veces estar en el otro peldaño es bueno, generalmente pienso que es mejor, pero hay momentos y circunstancias que simplemente uno no logra entender, cosas que pasan, esas dizque casualidades de la vida que uno quisiera que no fueran así donde esa practicidad llegara o por el contrario esa ilustración ignorante tuviera algún efecto, como uno muchas veces piensa que debe ser. Pero se pide demasiado quizás, soñamos mucho, o por lo menos yo lo hago, quizás ya deje pasar los momentos de mi vida, la mujer, mi trabajo, mi carrera y demás cosas que pasan, porque lo hacen, pero por estar entre el allá y el aquí seguramente no los vi.

Hoy quizás vi o sentí muy muy profundamente que se me pasó, aunque no del todo es que se me haya pasado o haya desaparecido del todo, uno de esos tantos algos en mi vida, y no quiero ser específico porque quizás pueda ser demasiado directo y por esas otras casualidades de la vida que uno no quiere que pasen, pero pasan, alguien se puede enterar, y creo que ya dije demasiado.

Puede que me equivoque, puede que no se haya pasado nada, de hecho no ha pasado nada más allá de lo que tenía que pasar. Sin embargo aunque me doy golpes en la espalda acerca de que mi destino tiene algo preparado, muy bueno porsupuesto, para mí, no puedo dejar de pensar que momentos como el de hoy, simplemente se han acumulado y que quizás por más que quiera cambiar las cosas es otra cosa más que se me escapa de las manos. Quizás pido mucho, quizás todo lo que he adquirido en la ignorancia no sirve para nada, aunque pueda aparentar en un principio que sí.

A veces pienso o que la gente puede ser demasiado hipócrita, por razones sociales y morales, o muy decente, por las mismas razones, lo cuál significa que sea cuál sea la actitud es una manera de mantener lazos con otros entes alrededor que de una u otra manera se han hecho grandes. El mundo posiblemente funcione así y no hay más que diplomacia e hipocresía alrededor, al final pueden, si es que no lo son, la misma cosa, detrás de una máscara, disfrazada y eso es lo que hace al mundo girar.

Hay días como hoy que me pregunto que pasaría si fuera diferente, si algunas otras cosas hubieran salido de la manera que no salieron esta vez, pero al mismo tiempo tendría frustraciones por otras tantas. La cosa seguramente sería así, y creo que eso lo hemos pensado todos, el problema es que desafortunada o afortunadamente no podemos hacer el pequeño experimento, ni tenemos máquinas que nos dejen ver posibles menús para las vidas que hubíeramos deseado. Así que nos toca seguir así como somos, o quisimos ser, o lo que nos tocó porque hubo cosas que simplemente en el camino no se cambiaron y ahora posiblemente es demasiado tarde.

Reflexiono sobre mi alrededor, o por lo menos el que dejé hace días, y me pongo a pensar qué tanto de ese alrededor realmente me pertenece, cuánto he perdido, y cuánto simplemente está ahí por las razones equivocadas. Cuántas cosas pasaron y dejé pasar por ser como soy o porque los demás no son como yo quiero que sean, o son demasiado demás y yo no soy lo que ellos quieren que sea. En qué punto, si es que hay alguno encontraré esas cosas de nuevo, o me daré cuenta de que están ahí, será que ya se me pasaron tantas cosas, o están dando vueltas y volverán y quizás la segunda vez si pueda darme cuenta que están ahí. O de pronto muchas ya han pasado una y otra vez y dejé oxidar esos engranajes y ahora no puedo ponerlos en marcha de nuevo así tenga la intención y me de cuenta que ahí están las cosas.

La vida es tan pero tan simple que es demasiado complejo vivirla, y hay cosas tan simples, que quizás son condicionamientos de muchos tipos, que se me hacen muy difíciles o las he hecho muy difíciles, o simplemente soy un ilsutrado ignorante en esas maneras de hacer ciertas cosas. Lo reconozco quizás lo soy pero lo he compensado, creo, con otras cosas, como todos lo hacemos, lastimosamente esas cosas que son compensación no parecen tener mayor peso, más que comentarios sueltos e ideas vagas y palabras y palabras que se las lleva el viento, como casí todo lo demás.

No sé para que sirven las cosas, ya no sé ni por qué me preocupo por esas cosas y me dejo de preocupar por todo de una buena vez, de pronto ya estoy demasiado aquí y allá que cuando paso de un lado a otro necesito sentir que realmente estoy a ese lado, y ahora tal vez solamente estoy exagerando porque estoy a ese otro lado y esto es lo que pienso. Al final solo sé que nada sé y no me preocupar saber, a veces solamente entender el por qué de ciertas cosas tan elementales, que ni se pueden explicar con palabras y son ridículas, es suficiente.

8/11/09

Como pasa el tiempo

Ya son casi dos meses, dos meses de cambios, de otros colores, de un cielo menos estrellado, de un sol que de a poco parece más una estrella muerta que un astro rey. De un aire diferente, de sabores soportables mas no agradables, de cambiar una rutina por otra, y de acostumbrarse a ella. Ya son dos meses en los que muchas cosas no hacen falta, ya ni siquiera recuerdo muchas cosas o en realidad poco me interesan, como creo que no me interesaban antes y creo que eso no cambiará. Otras cosas que aquí permanecían estáticas, se han modificado y la rutina del otro lado fue afectada por el efecto mariposa.

De aquí en adelante es la misma o más incertidumbre que cuando decidí venir. O sea que respuestas como se pueden dar cuenta, no hay muchas, preguntas hay menos, afortunadamente, pero como siempre las incógnitas más grandes son las que más perduran en el tiempo y tardan más en resolverse. Ahora bien, las dudas despejadas la mayoría, afortunadamente son positivas, otras han tenido el efecto contrario, pero ey, nada puede ser pefecto ¿no?. Igual las sensaciones acerca del futuro son nómadas. Estando aquí me he dado cuenta que quizás una faceta que quisiera explorar sería esa, la de nómada. Todo es muy diferente a lo que uno se imagina, pero la misma cantidad de cosas exactamente iguales es también a veces ridículamente sorprendentes.

La familia aquí, como en antaño, es de fines de semana, tal cual como sería en tiempos modernos, comida para todos, tareas varias de la casa y una buena tarde con los pasatiempos preferidos por todos. Afortunadamente aquí todos parecemos tener más o menos los mismo gustos, no como en muchas familias. He visto menos cosas de las que ya había visto, aunque suene pretencioso, pero las he visto con más detenimiento, no me siento agobiado, doliente, ni padezco de algún extraño patriotismo, por ahora, aunque extraño a mis amigos, a mi madre y ciertas comodidades que aquí no se poseen, por lo menos no de entrada.

Otras cosas si me han sorprendido, la gente sigue siendo ignorante, a veces con inteligencia, de qué y quiénes somos los colombianos, pero también han dejado la inocencia gracias al internet y hay muchas agradables sorpresas. De resto la monotonía es la misma, pero en otro idioma, se siente igual pero con más frío, se vive bien, pero con menos comodidades. En fin es una relatividad por otra, y una rutina por otra, pero igual no sé si llegue a acostumbrarme, o ya tengo marcado esas cosas que jamás cambiarán y que al final inclinan la balanza.

El tiempo pasa, asombrósamente rápido por ahora para mí. Lo que es muy bueno en este momento, y espero que dure un poco más. Pero hay otras cosas que precisamente por el tiempo, hay que comenzar a pensar y errores que hay que corregir y decisiones serias que tomar. Pero con el tiempo, como todo, irán llegando esas notas con las palabras usualmente justas, para resolver el dilema.

El tiempo pasa y ahora me siento más extraño que antes, pero más orgulloso de mi otra extrañeza, esa que de alguna manera siempre me ha caracterizado, pero me siento extraño, porque soy ahora un habitante de todo, un habitante de nadie, y de ninguna parte. Soy oficialmente un completo extraño y quizás me convierta en la persona más extraña, de lo que en estos momentos ya soy para muchos, aquí y allá.

14/10/09

El espacio que divide

Ha pasado solamente un mes, que rápido vuela el tiempo lo cual me parece excelente ya que ha sido bien vivido, pero siento que han pasado años. Ya me siento cada vez más lejos de todo, aunque me mantengo en cierto tipo de comunicación constante con aquello, pero cada vez siento que el espacio se hae más grande y que quizás aunque no cambie mucho, debido a que creo que ya he llegado a mi edad en la cual el carácter y muchas otros rasgos de la personalidad en este momento son inamovibles. Estaré entrando seguramente en esa etapa de la vida, similar a la edad media, donde se avanza lento, pero se avanza y quizás, como casi siempre sucede, en los últimos momentos llegaran esos cometas de sabiduría que servirán muy poco.

Por ahora veo todo igual, lo escucho diferente y hay nuevas texturas y colores y cosas que probar, mis sentidos están siempre atentos pero no perciben cambio alguno, por lo menos interior, pero percibo la distancia, a veces exagerada con algunos lazos que he dejado. No pienso demasiado en el futuro, será o no bueno, solamente siento que inevitablemente el personaje de esta novela se aleja de su trama original y si regresa a los primeros capítulos de la historia al final, todo será diferente.

A veces pienso que el cambio no es realmente lo que importa, inclusive creo que uno no puede realmente cambiar y que el cambio no existe per sé, solamente las ilusiones de que creemos haber cambiado por algo, cuando simplemente ese algo ya estaba ahí esperándonos y el resultado no iba a ser diferente, por lo tanto no hay cambio porque era nuestro destino. Pero pienso que más que el cambio el tiempo y el espacio se confunden, se expanden y se comprimen a ratos y se vuelve un agujero de gusano que nos lleva y nos lleva y no sabemos donde vamos a terminar. Pienso que todo eso redondea la idea del cambio, que no es real, es simplemente esa expansión y contracción que se siente que va y va o se estanca la que hace que por el momento sienta que es demasiado tarde para muchas cosas y que quizás no valga la pena regresar.

El tiempo pasa demasiado rápido, aquí creo que pasa mucho más rápido, bueno la sensación el tiempo es el mismo, de hecho el tiempo no existe, pero la sensación de que me lleva es innegable y a estas alturas creo que no puedo hacer nada para detenerlo, así quisiera hacerlo. Es el tiempo ahora, no mi enemigo, por los años y demás, sino por el espacio que crea en todos los demás y obvio en mí, lo que al final determinará el cambio de sabores, de escenarios, de sentidos cuando alguna vez, porque seguramente lo haré, vuelva al origen. Es el tiempo y su expansión de espacio lo que hace que cada vez esté más perdido, tanto de un lado como del otro, ya estoy más allá de la mitad del camino, uno ya puede dilucidar lo que va a suceder a estas alturas, por lo tanto el punto de no retorno ha pasado y ahora solo espero la próxima parada, para ver que tan lejos estoy del camino de vuelta o de llegar a cualquier lugar.

El espacio, el infinito espacio tan pequeño que compartimos los humanos pero que nos aleja cada vez más y más y más, y el tiempo que nos estira y nos encoje a merced y simplemente vamos como los elefantes en la tela de la araña, balancéandonos sin parar. Es extraño percibir eso desde aquí, ya que jamás lo había pensado, inclusive cuando ya había estado en el mismo lugar tiempo atrás. Pero el espacio se hace tan grande que al mismo tiempo se reduce a uno mismo, a la soledad absoluta, lo que hace que de alguna manera esos sentimientos del ser humano florezcan de nuevo y nos inyecten la adrenalina para no dejarnos morir de soledad. Y renace la esperanza, la expectativa, la sorpresa, el aburrimiento, la rutina, y volvemos a ser humanos a pesar de todo. Sin realmente poder resolver el acertijo si realmente la respuesta es la primera, la fría y cruda realidad o todo aquello que nos hace humanos y tratamos de perseguir sin importar nada. Cualquiera que sea siempre es mejor el saber por qué, así se disfruta más el viaje, sabiendo igualmente dónde queda la parada final, o si habrá una estación de intercambio para poder regresar.
No se que hacer con este mundo tan atribulado. He dejado las letras en los últimos meses para concentrarme un poco más en la vida actual que me corresponde, como dirían por ahí planificando para el futuro. Pero sin embargo sigo sintiendo esa congoja, constante, irritante y sobre estimada del mundo alrededor. Sobretodo ahora que me encuentro lejos, quizás con una perspectiva más objetiva si se podría llamar así, me doy cuenta con más fuerza de las congojas, quejas, reclamos y demás de ese pequeño mundo que dejé.

No escucho sino quejas, tiempos estáticos, y lo mismo de siempre. Ahora es cúando me doy cuenta de lo mal que esta la sociedad en la que crecí, ahora es cúando me doy cuenta del lenguaje repetitivo de la gente, de sus no consideraciones contra lo que sucede, sus verborrea contínua frente a todo. Lo más entristecedor de todo es que estando allá pensaba que bueno hay información de primera mano que uno puede dar sobre otro lado aunque los demás no lo sepan. Pero ahora estando al otro lado me doy cuenta que no es más que una terquedad por querer defender principios, ridículos, egocentristas y bastante infantiles, por tratar de defender lo que son, o lo que creen que son, sin ni siquiera conocer o vivir la experiencia.

Eso pasa en todos lados, no es que no haya encontrado aquí cosas por el estilo, pero definitivamente el tono, el lenguaje y la capacidad no se pueden comparar nunca con todo eso que dejé. Nada es perfecto en ningún lugar del mundo, eso lo tengo claro, a veces no sé si la gente lo tiene claro o solamente lo dice para no sentirse siglos atrás en la evolución, al menos tecnológica de la humanidad, porque de la verdadera evolución ni hablemos. Es increíble como abre uno los ojos cuando realmente puede ver las cosas desde otra perspectiva, como todo parce tornarse una sola cosa y al final todo importa igual o menos que siempre.

Siento que mi gente, hasta cierto punto en un pasado yo mismo, no ha hecho sino desperdiciar el tiempo en arengas, pensamientos y palabrería que no llegan a nada. No crean eso pasa igual en todas partes con la leve diferencia que el período de incubación de la palabra a la acción es millones de veces más corto que en el pequeño mundo en el que estamos acostumbrados a vivir, y por eso sobre valoramos, desvaloramos, sobre estimamos y subestimamos todo. Es una costumbre, va en la sangre creo yo, es algo que nos hace ser lo que somos y no otra cosa, desafortunadamente para muchos.

Siento un alivio pero al mismo tiempo un compromiso por reducir el tiempo de acción en cierta forma, en algún momento o en algún lugar, o al final adoptaré esa actitud tan marcada que tenemos y al final me importe un pito y deje todo tal cual como está. Soy completamente amocional a lo que pueda suceder ahora, solo observo y tomo notas, para mí mismo claro, es mi viaje, es mi camino, y lo que importa al final es el camino. Pero estoy cansado de escuchar las lamentaciones y tribulaciones, las quejas y reclamos que parece no me dejan en paz, lo leo, lo escucho, lo siento, y de alguna manera atraviesa el mundo para llegarme.

Que distinto es todo, es lo que pocos quieren ver, y al mismo tiempo que igual es todo, lo que menos quieren ver al final, parece sencillo pero sin vivirlo, sin saber cómo son las cosas nunca se puede decir nunca, porque es ahí, justamente ahí donde perdimos la oportunidad de nuestras vidas.

25/9/09

Vacío

Ocupamos un espacio, material, espiritual, mental, ideológico, irreal, surreal, y demás en nuestras vidas, en la vida de otros y en el mundo que pisamos y vivimos diariamente. De pronto nosotros, u otras personas, desaparecen, dejan el espacio libre, dejan el espacio vacío. Como la vida en general ese espacio será llenado nuevamente por otra(s) personas, uno va y viene, así que alguien más hará, llenará y complementará ese espacio que antes, arbitrariamente por la vida misma y las razones desconocidas de la existencia del universo, poseíamos nosotros.

El vacío permanece un tiempo, queda como ese aroma, esa aura, la energía de aquellos que lo han llenado anteriormente, a veces dura más a veces dura menos, pero siempre queda ese algo, no se qué, que hace que los otros, cuando uno desaparece, o nosotros mismos, cuando otros desaparecen, sintamos esa zozobra, y ese malestar de que algo hace falta, algo se desprendió y se fue, no sabemos a dónde, pero ya no está. Llenar vacíos en principio no debería ser tan difícil, a la final no lo es pero nuestra mente nos juega malos ratos y muchas veces lo hacemos más difícil de lo que realmente es, aunque no debería ser así. El vacío se llena con cualquier cosa, alguien más dirá palabras, tendrá gestos, ideas, y demás cosas que nos componen como personas, de cierta manera. Y ya está, el vacío ha sido llenado.

Usualmente estas cosas para los que dejamos el espacio, puede ser más sencillo, aunque a veces más tormentoso también, pensando en quién, cómo y por qué alguien más llenara el espacio que dejamos por la razón que sea. Nos vamos para ocupar el vacío que otro dejó en otro lugar, ese que necesita, por cosas del destino y del funcionamiento del universo, ser llenado de nuevo por exactamente lo mismo, pero completamente diferente. A veces no podemos escoger el vacío a llenar, ni mucho menos el que vaya a ocupar el nuestro. Lo cuál hace que todo sea como empezar de nuevo a eliminar esas auras y energías del anterior para posisionarnos como nuevos amos del vacío en cuestión. Al final no es tan difícil, es lo normal, pasa todos los días y seguramente pasará hasta que llegue el fin de los tiempos, aunque en ese sentido es igual cambiar un espacio por otro y dejar un vacío que será llenado por otras cosas.

Todo esto al final lo único que nos deja es la sensación de ser nómadas, de vagar de lugar en lugar, sea cual sea o como lo quieran llamar, trabajo, casa, familia, amigos, etc. Y asentarnos por poco tiempo en lugares remotos, cercanos, desconocidos y otros no tanto para ocupar espacio. Somos materia, somos seres que debemos, por naturaleza física ocupar un espacio, y eso es lo que hacemos, ocupamos espacio, de alguna manera usurpamos el espacio de otros o nos apoderamos de los espacios de otros para nuestro propio beneficio. La ley del más fuerte no necesariamente aplica pero es lo que normalmente sucede cuando entramos en esta lucha por una supervivencia, muchas veces innecesaria y casi siempre incomprensible de nuestra existencia y a veces hasta la de todos los demás.

No sé cuántos vacíos he dejado realmente, sé que obviamente algunos, pero no sé exactamente cuántos, no sé de esos cúantos habrán sido de nuevo ocupados, usurpados y modificados por otros, seguramente muchos. No sé cúantos vacíos he ocupado, puedo contar algunos, no sé si los habré mejorado o los habré empeorado o simplemente a nadie le importa. No estoy seguro de nada ahora, o sea que de aquí en adelante no tengo una real idea de cúantos vacíos me toque ocupar, si los ocuparé o si se me han acabado los ahorros y tenga que permanecer para siempre en este vacío que ocupo ahora, que poco a poco es mío, de hecho ya lo es pero no quiero ser pretencioso, y que se convertirá en mi vacío especial, que tendrá ese aroma a mí, ese aire, esa cosa indescriptible de la gente que se siente luego de un tiempo. Pero quizás ya no tenga más espacios que ocupar, el mundo se hace pequeño el tiempo pasa y hay que tener ahorrados muchos vacíos, muchos espacios para poder sobrevivir en el mundo actual, quizás me quedé sin espacios o hasta ahora estoy comenzando a ocupar y a ahorrar y dejar en lugares esa extraña huella, completamente incomprensible, de la existencia humana.

21/9/09

Todo sigue igual (?)

Al final pocas cosas cambian, la línea del tiempo se rompe para algunos, otros quizás siguen atrapados, o no, en el mismo mundo conocido, a veces eternamente, a veces solamente por unos tantos años. Al final uno deja muchas cosas y cambia algo resplandeciente y novedoso. Mientras tanto aquellos que han quedado, quizás atrapados en medio del túnel del tiempo, vuelven a la normalidad, nada pasa, todo permanece, nada se inmuta, todo queda, queda y queda.

Quizás al final de cumplir el tiempo al volver todo siga igual, de cierta manera la materia permanece y las caras podrán, irónicamente, no ser más viejas sino más jóvenes, pero la esencia misma quizás siga ahí, el mismo aire, el mismo rincón oscuro, el mismo haz de luz que entra por la ventana, en el mismo ángulo, apuntando a esa mancha en el tapete que siempre nos quizo decir algo, esa que quizás muchas veces nos hizo meditar o pensar acerca de cualquier cosa, irrelevante, de la vida misma y no de ella. A veces todas esas cosas siguen esperándolo a uno, se quedan intactas para no perder la memoria del cómo y por qué llegaron a ser cosas representativas en un ínfimo instante de tiempo de la vida de cualquiera de nosotros.

Habrá que cambiar las manchas, los rincones y buscar ese haz de luz que es sólo uno, el personal, esa luz del día que a veces hace que uno se levante y siga adelante y esté vivo. Esperando quizás que aquellos que hemos dejado en el camino permanezcan como una huella de que alguna vez estuvimos ahí, quizás, o a veces mejor pensar que es mejor que se erradiquen del todo y que no quede huella alguna, si alguna vez la hubo, de esa historia que uno siempre cuenta.

Al final todo es lo mismo en todas partes, todo es lo mismo y al mismo tiempo no es lo que uno es ni lo que uno tiene, ni lo que se lleva adentro por esas cosas de haber estado siempre mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es bueno no ser ni de aquí ni de allá, quizás es mejor simplemente ser, sin esperar que otros nos vean como somos, porque no lo pueden hacer o no les interesa o simplemente porque así tiene que ser la vida. Pero de alguna manera el pertenecer es algo de lo cuál muchos nos jactamos, de pronto por esa idea de que somos lo suficientemente importantes como para decir que pertenecemos o somos algo, al final la cosa no es así, al final la csoa siempre es diferente, no tiene sentido y tiene todo el sentido del mundo que no tenga sentido. El orden del caos como lo llamarían algunos es quizás esa pequeña parte que nos hace estar siempre en el mismo lugar, así no estemos físicamente ahí, pero que a la vez esa línea del tiempo que se ha quebrado, ha creado ese otro mundo, ese que no comprenderán porque su línea sigue el mismo camino, nunca cambia y aunque no permanece, pareciera que se mantiene una y otra vez en el mismo lugar.

No todo sigue igual, al final sí es así, pero queremos tener la idea de que no lo es, de que hay cosas que pueden cambiar, que todo cambio es bueno y que el futuro nos depara siempre algo, esperando claro lo mejor del mismo. Todo sigue igual aquí, sigo siendo el mismo con un poco de una visión diferente de los demás hacía mi y viceversa, no todo sigue igual para los que se han acostumbrado a su universo paralelo y llega otra línea del tiempo y se atraviesa en medio de ese universo capturado en un instante de comodidad (?). Y así el círculo comienza a andar otra vez. Quizás nada cambie o todo cambie y simplemente queremos creer que no, pero una cosa sí es cierta, el tiempo se rompe y cambia, sigue siendo el mismo pero diferente, y quizás uno vaya y vuelva a esos rincones, a esa mancha en algún lugar, a ese haz de luz especial que calienta las mañanas, o simplemente ya no se poseerá nada y solo serán piezas sueltas de un rompecabezas que iremos armando con el tiempo, tratando de ver si realmente todo sigue igual o en algún momento algo, por algún instante, en un breve suspiro del universo, ha cambiado.

20/9/09

Volver a empezar

Eso de comenzar algo siempre es difícil, o por lo menos cuesta trabajo cambiar, el cambio siempre genera un miedo especial a eso desconocido a eso que viene, a lo que uno se pueda enfrentar. Pero muchas veces el cambio es inevitable y hay que lanzarse al agua. Comenzar una nueva etapa siempre es difícil, salir de la comodidad de una casa, enfrentarse a nuevas personas, nuevos retos, que realmente no son más que lo que tenemos en la cabeza, más allá de la realidad de los retos a los que nos enfrentamos, que se potencializan siempre mil veces más por nuestra mente y sus malas pasadas.

El cambio es un efecto mental de tener dormido el cerebro y luego decirle de un momento a otro que todo eso a lo que se ha acostumbrado durante años, muchos o pocos no hace a veces la diferencia, y que ahora aunque sigue siendo el mismo tiene que acomodarse a otros, a otro aire, otras visiones, otras sensaciones, otros oídos y todo un ritmo nuevo que se presenta en la vida. Al final no hay manera de impedir que el miedo y la forma de actuar de nuestra cabeza, que muchas veces es errónea por naturaleza, nos despierte los sentimientos más profundos y comiencen las revoluciones en el estómago y los nervios de dar el siguiente paso.

Pero al final no hay remedio, hay que aocstumbrar al cerebro que el que manda es uno, el cerebro pero el del otro lado el que usualmente está dormido ese que no se atreve a decir nada o muchas veces simplemente ya está acostumbrado a que el otro lado lo maneje. Entonces hay que lanzarse al vacío e ir sobre la marcha, no esperar nada, no buscar nada, esperar y hacer todo lo mejor posible para que las cosas salgan de la mejor manera, ir con precauciones pero no exagerar, no lanzarse a cualquier cosa sin medir el fondo del abismo.

Siempre comenzar es más difícil que terminar y es un peso mucho más grande cuando uno no sabe realmente a qué o a quiénes se va enfrentar. Al final no queda más que respirar profundo, cerrar los ojos, sentir esa pequeña brisa que viene de un costado y dar el primer paso firme, una vez dado, la inercia y la naturaleza del cerebro del ser humano harán que uno siga adelante de alguna forma y esperar que todo lo que venga de frente nos choque, lo bueno y lo malo también, para poder aprender de tantos años, no importa que no sean tantos, de lo que somos, queremos y queremos ser, esperar que el futuro nos golpée y no dejarnos caer por sus golpes, y siempre dar solamente un paso, como dicen por ahí baby steps, poco a poco y llegaremos.