08/11/09

Como pasa el tiempo

Ya son casi dos meses, dos meses de cambios, de otros colores, de un cielo menos estrellado, de un sol que de a poco parece más una estrella muerta que un astro rey. De un aire diferente, de sabores soportables mas no agradables, de cambiar una rutina por otra, y de acostumbrarse a ella. Ya son dos meses en los que muchas cosas no hacen falta, ya ni siquiera recuerdo muchas cosas o en realidad poco me interesan, como creo que no me interesaban antes y creo que eso no cambiará. Otras cosas que aquí permanecían estáticas, se han modificado y la rutina del otro lado fue afectada por el efecto mariposa.

De aquí en adelante es la misma o más incertidumbre que cuando decidí venir. O sea que respuestas como se pueden dar cuenta, no hay muchas, preguntas hay menos, afortunadamente, pero como siempre las incógnitas más grandes son las que más perduran en el tiempo y tardan más en resolverse. Ahora bien, las dudas despejadas la mayoría, afortunadamente son positivas, otras han tenido el efecto contrario, pero ey, nada puede ser pefecto ¿no?. Igual las sensaciones acerca del futuro son nómadas. Estando aquí me he dado cuenta que quizás una faceta que quisiera explorar sería esa, la de nómada. Todo es muy diferente a lo que uno se imagina, pero la misma cantidad de cosas exactamente iguales es también a veces ridículamente sorprendentes.

La familia aquí, como en antaño, es de fines de semana, tal cual como sería en tiempos modernos, comida para todos, tareas varias de la casa y una buena tarde con los pasatiempos preferidos por todos. Afortunadamente aquí todos parecemos tener más o menos los mismo gustos, no como en muchas familias. He visto menos cosas de las que ya había visto, aunque suene pretencioso, pero las he visto con más detenimiento, no me siento agobiado, doliente, ni padezco de algún extraño patriotismo, por ahora, aunque extraño a mis amigos, a mi madre y ciertas comodidades que aquí no se poseen, por lo menos no de entrada.

Otras cosas si me han sorprendido, la gente sigue siendo ignorante, a veces con inteligencia, de qué y quiénes somos los colombianos, pero también han dejado la inocencia gracias al internet y hay muchas agradables sorpresas. De resto la monotonía es la misma, pero en otro idioma, se siente igual pero con más frío, se vive bien, pero con menos comodidades. En fin es una relatividad por otra, y una rutina por otra, pero igual no sé si llegue a acostumbrarme, o ya tengo marcado esas cosas que jamás cambiarán y que al final inclinan la balanza.

El tiempo pasa, asombrósamente rápido por ahora para mí. Lo que es muy bueno en este momento, y espero que dure un poco más. Pero hay otras cosas que precisamente por el tiempo, hay que comenzar a pensar y errores que hay que corregir y decisiones serias que tomar. Pero con el tiempo, como todo, irán llegando esas notas con las palabras usualmente justas, para resolver el dilema.

El tiempo pasa y ahora me siento más extraño que antes, pero más orgulloso de mi otra extrañeza, esa que de alguna manera siempre me ha caracterizado, pero me siento extraño, porque soy ahora un habitante de todo, un habitante de nadie, y de ninguna parte. Soy oficialmente un completo extraño y quizás me convierta en la persona más extraña, de lo que en estos momentos ya soy para muchos, aquí y allá.

14/10/09

El espacio que divide

Ha pasado solamente un mes, que rápido vuela el tiempo lo cual me parece excelente ya que ha sido bien vivido, pero siento que han pasado años. Ya me siento cada vez más lejos de todo, aunque me mantengo en cierto tipo de comunicación constante con aquello, pero cada vez siento que el espacio se hae más grande y que quizás aunque no cambie mucho, debido a que creo que ya he llegado a mi edad en la cual el carácter y muchas otros rasgos de la personalidad en este momento son inamovibles. Estaré entrando seguramente en esa etapa de la vida, similar a la edad media, donde se avanza lento, pero se avanza y quizás, como casi siempre sucede, en los últimos momentos llegaran esos cometas de sabiduría que servirán muy poco.

Por ahora veo todo igual, lo escucho diferente y hay nuevas texturas y colores y cosas que probar, mis sentidos están siempre atentos pero no perciben cambio alguno, por lo menos interior, pero percibo la distancia, a veces exagerada con algunos lazos que he dejado. No pienso demasiado en el futuro, será o no bueno, solamente siento que inevitablemente el personaje de esta novela se aleja de su trama original y si regresa a los primeros capítulos de la historia al final, todo será diferente.

A veces pienso que el cambio no es realmente lo que importa, inclusive creo que uno no puede realmente cambiar y que el cambio no existe per sé, solamente las ilusiones de que creemos haber cambiado por algo, cuando simplemente ese algo ya estaba ahí esperándonos y el resultado no iba a ser diferente, por lo tanto no hay cambio porque era nuestro destino. Pero pienso que más que el cambio el tiempo y el espacio se confunden, se expanden y se comprimen a ratos y se vuelve un agujero de gusano que nos lleva y nos lleva y no sabemos donde vamos a terminar. Pienso que todo eso redondea la idea del cambio, que no es real, es simplemente esa expansión y contracción que se siente que va y va o se estanca la que hace que por el momento sienta que es demasiado tarde para muchas cosas y que quizás no valga la pena regresar.

El tiempo pasa demasiado rápido, aquí creo que pasa mucho más rápido, bueno la sensación el tiempo es el mismo, de hecho el tiempo no existe, pero la sensación de que me lleva es innegable y a estas alturas creo que no puedo hacer nada para detenerlo, así quisiera hacerlo. Es el tiempo ahora, no mi enemigo, por los años y demás, sino por el espacio que crea en todos los demás y obvio en mí, lo que al final determinará el cambio de sabores, de escenarios, de sentidos cuando alguna vez, porque seguramente lo haré, vuelva al origen. Es el tiempo y su expansión de espacio lo que hace que cada vez esté más perdido, tanto de un lado como del otro, ya estoy más allá de la mitad del camino, uno ya puede dilucidar lo que va a suceder a estas alturas, por lo tanto el punto de no retorno ha pasado y ahora solo espero la próxima parada, para ver que tan lejos estoy del camino de vuelta o de llegar a cualquier lugar.

El espacio, el infinito espacio tan pequeño que compartimos los humanos pero que nos aleja cada vez más y más y más, y el tiempo que nos estira y nos encoje a merced y simplemente vamos como los elefantes en la tela de la araña, balancéandonos sin parar. Es extraño percibir eso desde aquí, ya que jamás lo había pensado, inclusive cuando ya había estado en el mismo lugar tiempo atrás. Pero el espacio se hace tan grande que al mismo tiempo se reduce a uno mismo, a la soledad absoluta, lo que hace que de alguna manera esos sentimientos del ser humano florezcan de nuevo y nos inyecten la adrenalina para no dejarnos morir de soledad. Y renace la esperanza, la expectativa, la sorpresa, el aburrimiento, la rutina, y volvemos a ser humanos a pesar de todo. Sin realmente poder resolver el acertijo si realmente la respuesta es la primera, la fría y cruda realidad o todo aquello que nos hace humanos y tratamos de perseguir sin importar nada. Cualquiera que sea siempre es mejor el saber por qué, así se disfruta más el viaje, sabiendo igualmente dónde queda la parada final, o si habrá una estación de intercambio para poder regresar.
No se que hacer con este mundo tan atribulado. He dejado las letras en los últimos meses para concentrarme un poco más en la vida actual que me corresponde, como dirían por ahí planificando para el futuro. Pero sin embargo sigo sintiendo esa congoja, constante, irritante y sobre estimada del mundo alrededor. Sobretodo ahora que me encuentro lejos, quizás con una perspectiva más objetiva si se podría llamar así, me doy cuenta con más fuerza de las congojas, quejas, reclamos y demás de ese pequeño mundo que dejé.

No escucho sino quejas, tiempos estáticos, y lo mismo de siempre. Ahora es cúando me doy cuenta de lo mal que esta la sociedad en la que crecí, ahora es cúando me doy cuenta del lenguaje repetitivo de la gente, de sus no consideraciones contra lo que sucede, sus verborrea contínua frente a todo. Lo más entristecedor de todo es que estando allá pensaba que bueno hay información de primera mano que uno puede dar sobre otro lado aunque los demás no lo sepan. Pero ahora estando al otro lado me doy cuenta que no es más que una terquedad por querer defender principios, ridículos, egocentristas y bastante infantiles, por tratar de defender lo que son, o lo que creen que son, sin ni siquiera conocer o vivir la experiencia.

Eso pasa en todos lados, no es que no haya encontrado aquí cosas por el estilo, pero definitivamente el tono, el lenguaje y la capacidad no se pueden comparar nunca con todo eso que dejé. Nada es perfecto en ningún lugar del mundo, eso lo tengo claro, a veces no sé si la gente lo tiene claro o solamente lo dice para no sentirse siglos atrás en la evolución, al menos tecnológica de la humanidad, porque de la verdadera evolución ni hablemos. Es increíble como abre uno los ojos cuando realmente puede ver las cosas desde otra perspectiva, como todo parce tornarse una sola cosa y al final todo importa igual o menos que siempre.

Siento que mi gente, hasta cierto punto en un pasado yo mismo, no ha hecho sino desperdiciar el tiempo en arengas, pensamientos y palabrería que no llegan a nada. No crean eso pasa igual en todas partes con la leve diferencia que el período de incubación de la palabra a la acción es millones de veces más corto que en el pequeño mundo en el que estamos acostumbrados a vivir, y por eso sobre valoramos, desvaloramos, sobre estimamos y subestimamos todo. Es una costumbre, va en la sangre creo yo, es algo que nos hace ser lo que somos y no otra cosa, desafortunadamente para muchos.

Siento un alivio pero al mismo tiempo un compromiso por reducir el tiempo de acción en cierta forma, en algún momento o en algún lugar, o al final adoptaré esa actitud tan marcada que tenemos y al final me importe un pito y deje todo tal cual como está. Soy completamente amocional a lo que pueda suceder ahora, solo observo y tomo notas, para mí mismo claro, es mi viaje, es mi camino, y lo que importa al final es el camino. Pero estoy cansado de escuchar las lamentaciones y tribulaciones, las quejas y reclamos que parece no me dejan en paz, lo leo, lo escucho, lo siento, y de alguna manera atraviesa el mundo para llegarme.

Que distinto es todo, es lo que pocos quieren ver, y al mismo tiempo que igual es todo, lo que menos quieren ver al final, parece sencillo pero sin vivirlo, sin saber cómo son las cosas nunca se puede decir nunca, porque es ahí, justamente ahí donde perdimos la oportunidad de nuestras vidas.

25/09/09

Vacío

Ocupamos un espacio, material, espiritual, mental, ideológico, irreal, surreal, y demás en nuestras vidas, en la vida de otros y en el mundo que pisamos y vivimos diariamente. De pronto nosotros, u otras personas, desaparecen, dejan el espacio libre, dejan el espacio vacío. Como la vida en general ese espacio será llenado nuevamente por otra(s) personas, uno va y viene, así que alguien más hará, llenará y complementará ese espacio que antes, arbitrariamente por la vida misma y las razones desconocidas de la existencia del universo, poseíamos nosotros.

El vacío permanece un tiempo, queda como ese aroma, esa aura, la energía de aquellos que lo han llenado anteriormente, a veces dura más a veces dura menos, pero siempre queda ese algo, no se qué, que hace que los otros, cuando uno desaparece, o nosotros mismos, cuando otros desaparecen, sintamos esa zozobra, y ese malestar de que algo hace falta, algo se desprendió y se fue, no sabemos a dónde, pero ya no está. Llenar vacíos en principio no debería ser tan difícil, a la final no lo es pero nuestra mente nos juega malos ratos y muchas veces lo hacemos más difícil de lo que realmente es, aunque no debería ser así. El vacío se llena con cualquier cosa, alguien más dirá palabras, tendrá gestos, ideas, y demás cosas que nos componen como personas, de cierta manera. Y ya está, el vacío ha sido llenado.

Usualmente estas cosas para los que dejamos el espacio, puede ser más sencillo, aunque a veces más tormentoso también, pensando en quién, cómo y por qué alguien más llenara el espacio que dejamos por la razón que sea. Nos vamos para ocupar el vacío que otro dejó en otro lugar, ese que necesita, por cosas del destino y del funcionamiento del universo, ser llenado de nuevo por exactamente lo mismo, pero completamente diferente. A veces no podemos escoger el vacío a llenar, ni mucho menos el que vaya a ocupar el nuestro. Lo cuál hace que todo sea como empezar de nuevo a eliminar esas auras y energías del anterior para posisionarnos como nuevos amos del vacío en cuestión. Al final no es tan difícil, es lo normal, pasa todos los días y seguramente pasará hasta que llegue el fin de los tiempos, aunque en ese sentido es igual cambiar un espacio por otro y dejar un vacío que será llenado por otras cosas.

Todo esto al final lo único que nos deja es la sensación de ser nómadas, de vagar de lugar en lugar, sea cual sea o como lo quieran llamar, trabajo, casa, familia, amigos, etc. Y asentarnos por poco tiempo en lugares remotos, cercanos, desconocidos y otros no tanto para ocupar espacio. Somos materia, somos seres que debemos, por naturaleza física ocupar un espacio, y eso es lo que hacemos, ocupamos espacio, de alguna manera usurpamos el espacio de otros o nos apoderamos de los espacios de otros para nuestro propio beneficio. La ley del más fuerte no necesariamente aplica pero es lo que normalmente sucede cuando entramos en esta lucha por una supervivencia, muchas veces innecesaria y casi siempre incomprensible de nuestra existencia y a veces hasta la de todos los demás.

No sé cuántos vacíos he dejado realmente, sé que obviamente algunos, pero no sé exactamente cuántos, no sé de esos cúantos habrán sido de nuevo ocupados, usurpados y modificados por otros, seguramente muchos. No sé cúantos vacíos he ocupado, puedo contar algunos, no sé si los habré mejorado o los habré empeorado o simplemente a nadie le importa. No estoy seguro de nada ahora, o sea que de aquí en adelante no tengo una real idea de cúantos vacíos me toque ocupar, si los ocuparé o si se me han acabado los ahorros y tenga que permanecer para siempre en este vacío que ocupo ahora, que poco a poco es mío, de hecho ya lo es pero no quiero ser pretencioso, y que se convertirá en mi vacío especial, que tendrá ese aroma a mí, ese aire, esa cosa indescriptible de la gente que se siente luego de un tiempo. Pero quizás ya no tenga más espacios que ocupar, el mundo se hace pequeño el tiempo pasa y hay que tener ahorrados muchos vacíos, muchos espacios para poder sobrevivir en el mundo actual, quizás me quedé sin espacios o hasta ahora estoy comenzando a ocupar y a ahorrar y dejar en lugares esa extraña huella, completamente incomprensible, de la existencia humana.

21/09/09

Todo sigue igual (?)

Al final pocas cosas cambian, la línea del tiempo se rompe para algunos, otros quizás siguen atrapados, o no, en el mismo mundo conocido, a veces eternamente, a veces solamente por unos tantos años. Al final uno deja muchas cosas y cambia algo resplandeciente y novedoso. Mientras tanto aquellos que han quedado, quizás atrapados en medio del túnel del tiempo, vuelven a la normalidad, nada pasa, todo permanece, nada se inmuta, todo queda, queda y queda.

Quizás al final de cumplir el tiempo al volver todo siga igual, de cierta manera la materia permanece y las caras podrán, irónicamente, no ser más viejas sino más jóvenes, pero la esencia misma quizás siga ahí, el mismo aire, el mismo rincón oscuro, el mismo haz de luz que entra por la ventana, en el mismo ángulo, apuntando a esa mancha en el tapete que siempre nos quizo decir algo, esa que quizás muchas veces nos hizo meditar o pensar acerca de cualquier cosa, irrelevante, de la vida misma y no de ella. A veces todas esas cosas siguen esperándolo a uno, se quedan intactas para no perder la memoria del cómo y por qué llegaron a ser cosas representativas en un ínfimo instante de tiempo de la vida de cualquiera de nosotros.

Habrá que cambiar las manchas, los rincones y buscar ese haz de luz que es sólo uno, el personal, esa luz del día que a veces hace que uno se levante y siga adelante y esté vivo. Esperando quizás que aquellos que hemos dejado en el camino permanezcan como una huella de que alguna vez estuvimos ahí, quizás, o a veces mejor pensar que es mejor que se erradiquen del todo y que no quede huella alguna, si alguna vez la hubo, de esa historia que uno siempre cuenta.

Al final todo es lo mismo en todas partes, todo es lo mismo y al mismo tiempo no es lo que uno es ni lo que uno tiene, ni lo que se lleva adentro por esas cosas de haber estado siempre mucho tiempo en el mismo lugar. A veces es bueno no ser ni de aquí ni de allá, quizás es mejor simplemente ser, sin esperar que otros nos vean como somos, porque no lo pueden hacer o no les interesa o simplemente porque así tiene que ser la vida. Pero de alguna manera el pertenecer es algo de lo cuál muchos nos jactamos, de pronto por esa idea de que somos lo suficientemente importantes como para decir que pertenecemos o somos algo, al final la cosa no es así, al final la csoa siempre es diferente, no tiene sentido y tiene todo el sentido del mundo que no tenga sentido. El orden del caos como lo llamarían algunos es quizás esa pequeña parte que nos hace estar siempre en el mismo lugar, así no estemos físicamente ahí, pero que a la vez esa línea del tiempo que se ha quebrado, ha creado ese otro mundo, ese que no comprenderán porque su línea sigue el mismo camino, nunca cambia y aunque no permanece, pareciera que se mantiene una y otra vez en el mismo lugar.

No todo sigue igual, al final sí es así, pero queremos tener la idea de que no lo es, de que hay cosas que pueden cambiar, que todo cambio es bueno y que el futuro nos depara siempre algo, esperando claro lo mejor del mismo. Todo sigue igual aquí, sigo siendo el mismo con un poco de una visión diferente de los demás hacía mi y viceversa, no todo sigue igual para los que se han acostumbrado a su universo paralelo y llega otra línea del tiempo y se atraviesa en medio de ese universo capturado en un instante de comodidad (?). Y así el círculo comienza a andar otra vez. Quizás nada cambie o todo cambie y simplemente queremos creer que no, pero una cosa sí es cierta, el tiempo se rompe y cambia, sigue siendo el mismo pero diferente, y quizás uno vaya y vuelva a esos rincones, a esa mancha en algún lugar, a ese haz de luz especial que calienta las mañanas, o simplemente ya no se poseerá nada y solo serán piezas sueltas de un rompecabezas que iremos armando con el tiempo, tratando de ver si realmente todo sigue igual o en algún momento algo, por algún instante, en un breve suspiro del universo, ha cambiado.

20/09/09

Volver a empezar

Eso de comenzar algo siempre es difícil, o por lo menos cuesta trabajo cambiar, el cambio siempre genera un miedo especial a eso desconocido a eso que viene, a lo que uno se pueda enfrentar. Pero muchas veces el cambio es inevitable y hay que lanzarse al agua. Comenzar una nueva etapa siempre es difícil, salir de la comodidad de una casa, enfrentarse a nuevas personas, nuevos retos, que realmente no son más que lo que tenemos en la cabeza, más allá de la realidad de los retos a los que nos enfrentamos, que se potencializan siempre mil veces más por nuestra mente y sus malas pasadas.

El cambio es un efecto mental de tener dormido el cerebro y luego decirle de un momento a otro que todo eso a lo que se ha acostumbrado durante años, muchos o pocos no hace a veces la diferencia, y que ahora aunque sigue siendo el mismo tiene que acomodarse a otros, a otro aire, otras visiones, otras sensaciones, otros oídos y todo un ritmo nuevo que se presenta en la vida. Al final no hay manera de impedir que el miedo y la forma de actuar de nuestra cabeza, que muchas veces es errónea por naturaleza, nos despierte los sentimientos más profundos y comiencen las revoluciones en el estómago y los nervios de dar el siguiente paso.

Pero al final no hay remedio, hay que aocstumbrar al cerebro que el que manda es uno, el cerebro pero el del otro lado el que usualmente está dormido ese que no se atreve a decir nada o muchas veces simplemente ya está acostumbrado a que el otro lado lo maneje. Entonces hay que lanzarse al vacío e ir sobre la marcha, no esperar nada, no buscar nada, esperar y hacer todo lo mejor posible para que las cosas salgan de la mejor manera, ir con precauciones pero no exagerar, no lanzarse a cualquier cosa sin medir el fondo del abismo.

Siempre comenzar es más difícil que terminar y es un peso mucho más grande cuando uno no sabe realmente a qué o a quiénes se va enfrentar. Al final no queda más que respirar profundo, cerrar los ojos, sentir esa pequeña brisa que viene de un costado y dar el primer paso firme, una vez dado, la inercia y la naturaleza del cerebro del ser humano harán que uno siga adelante de alguna forma y esperar que todo lo que venga de frente nos choque, lo bueno y lo malo también, para poder aprender de tantos años, no importa que no sean tantos, de lo que somos, queremos y queremos ser, esperar que el futuro nos golpée y no dejarnos caer por sus golpes, y siempre dar solamente un paso, como dicen por ahí baby steps, poco a poco y llegaremos.

28/08/09

Lo que se deja y lo que vendrá

No me llevaré tantas cosas, algunas ni siquiera porque no pueda sino porque es hora de dejarlas, porque quizás tienen un significado mucho más aparente del real. Todo esto se quedará seguramente en un rincón, no tan olvidado pero de esos que estorban, por ahí de la mitad para abajo de una caja cualquiera sin razón alguna.

De otras tantas cosas creo que dejo todo, excepto lo que llevo conmigo, lo que realmente llevo conmigo, que son todos esos años de lucha, de pereza, de frustraciones, de alebosía, de no querer y de querer un poco. De buscar querer, de perderlo, de rechazarlo y de añorarlo hasta con lo que no quede del alma. Todo eso si se queda, o espero que se quede cuando tenga que realmente enfrentarme a esos momentos donde no necesite nada más de eso, aunque crea que así es y salgan otras cosas, las que siempre igualmente han estado ahí pero escondidas, asustadas o simplemente completamente obnubiladas por el mismo paisaje de siempre.

No dejaré ni extrañaré la lluvia, ni su sabor, ni su aroma ni el fastidioso pero agradable ruido que hace al golpear la ventana con un sentido completamente arítmico pero melodioso para mis oídos y mi alma. No dejo el sol, ni las opacas nubes que de vez en cuando nubaln la vista, que tapan el panoram anhelado. Cambio algunas cosas por otras, los sonidos desordenados de miles de seres caóticos tratando de estar en el mismo tiempo y al mismo lugar. Por otros más apacibles, más cadenciosos y seguramente mucho más pretenciosos.

Dejo casi todo atrás, para cambiar todo por otro todo que nunca será mío, que siempre estará ahí, mira pero no toques, toca pero no pruebes, prueba pero no desees. Y así todo resultará en una danza multicolor de cosas no tan familiares que luego se convertirán en algo cotidiando, como el maullido de un gato tratando de llamar la atención mientras uno se revuelca entre las sábanas tratando o no de conciliar el sueño. Mientras aquél animal fijamente tomando posesión de su trono mira fijamente y se queja, solamente porque puede hacerlo y sin razón alguna. Algo que sucederá una y otra vez de maneras diferentes, pero siempre similares, bajo la misma lluvia con otro aroma, con otro ritmo, igual de arítmico, pero en otra medida, con otro lenguaje, con otro cristal que golpear.

Lo que viene es nuevo y es lo mismo, siempre es igual solamente cambian las circunstancias, las que siempre son completamente diferentes y por eso tan esquivas que nunca podemos acostumbrarnos a ellas. Por eso es que quizás la experiencia siempre llega cuando uno no la necesita para nada, porque es un cúmulo de circunstancias tal que ya sabemos como desenvolvernos, pero siempre que llega el momento en que la circunstancia se repita ya es demasiado tarde, ya no nos sirve para nada. Pero estoy seguro que acumularé circunstancias, un puñado de ellas que ayudarán para algo, no sé si pueda descubrir para que servirá exactamente cada una de ellas, pero se hará el intento, como siempre se hace de tratar de saber algo de lo que al final no se sabe nada, como siempre.

Es mejor no esperar nada, esperarlo todo, y simplemente ver que pasa. No se puede ser tan espectador, pero al mismo tiempo actuar en todo puede ser algo peligroso y es mejor ver los toros desde la barrera cuando sea indicado. No hay sensaciones ahora, seguramente las habrá después, aunque prefiero que no haya tiempo para las sensaciones y simplemente todo siga su curso sin tener que empezar a pensar, porque el problema de empezar es que siempre hay que terminar en algún momento, y esa espera puede ser peor a esperar la muerte.

18/08/09

Lo que somos

No sé si será una manía de nuestra tan bien ponderada y últimamente resaltada indiosincracia colombiana, o será un mal esparcido por todo el mundo. Pero estoy literalmente mamado de las personas multitareas, que parece ser una moda o un mal en un mundo globalizado, como para tratar de encajar o hacer parte de el resto del mundo, que cada vez parece más pequeño para cada persona, cada vez no somos más que un número sin ningún norte o camino real. Ya no nos sentimos importantes al ver que al final todo es la misma cosa, que gracias a estos medios como el internet, la comunicación masiva y la información al instante todo nos llega al tiempo, pero no solo a nosotros sino a todo el mundo.

Nos damos cuenta que somos igual que los que están al otro lado, que todo el mundo al final sufre de las mismas preocupaciones y problemas, que todo país, continente, presidente, vida es exactamente igual con pequeñas variantes de lengua, de cultura y otros pequeños detalles, pero que al final no somos nada especiales, somos parte de todo y de nada como cualquier otro. A muchas personas quizás les cuesta ver esto de pronto porque se sienten abrumados con la cantidad de cosas a las que pueden tener acceso, y porque muchos nunca han tenido la oportunidad de ver con sus propios ojos otros lados del mundo y caer en cuenta que al final no es más que otro pedazo de tierra repartido entre otra gente. No es culpa de ellos, no es culpa de nadie, la vida es así, a cada uno le toca lo que le toca.

Ahora volviendo al tema principal, porque me desvié un poco contextualmente, estoy literalmente cansado de el afán de las personas por querer ser especiales. Ahora todos son actores, y cantantes y directores de cine y escritores. Los que estudiaron ingeniería y se saben tres canciones en una guitarra se creen artistas. Los que pintan de vez en cuando se creen pintores, los que tienen flickr se creen fotógrafos, y la lista continúa. Debo aclarar para que no se rebote el mundo, porque es la tendencia, que no hablo de todos lo que hacen una de estas y, u otras actividades complementarias a lo que realmente son. No son todos los del flickr, ni los que se saben tres canciones, ni los que pintan, ni los que escalan, ni juegan tenis y demás, los que se creen que son algo más de lo que realmente son. Pero desafortunadamente son muchos y en algunas esferas, como la farándula, los medios ayudan a fomentar ese tipo de sensaciones colectivas entre la gente. Lo digo precisamente porque hace poco una actriz del medio, no me interesa ni discutiré si es buena o mala o no, lanzó una canción, ni siquiera propia, como porque sí.
Después de muchos años en la pantalla solamente era actriz, ahora aparece en los medios, claro preguntándole el por qué y para qué de dichosa canción, ya aparece como actriz y cantante.

Es así como la gente cree ser algo que no es y aparte de todo para equilibrar la balanza dicen que son algo frustrado, como por poner un ejemplo personal: Soy músico, escritor, artista, fotógrafo, consejero, pero soy bailarín, pintor y chef frustrado. Como si eso le diera o quitara importancia a una u otra cosa. Aclaro que aunque el ejemplo lo tomé de mi persona, yo no me creo ni escritor ni artista ni fotógrafo ni nada de eso, yo soy músico y punto pare de contar, lo demás es carreta, son medios de escape, como éste, que lo hago bien o mal según otras personas que saben o no de esas otras disciplinas es otro cuento, pero yo no soy nada de eso, no sé nada de eso y aunque tengo algo innato para la literatura y la fotografía no soy ni lo uno ni lo otro, porque no me dedico ni estudio ni me perfecciono en eso. Que me haya equivocado de carrera y en vez de ser músico debí ser escritor es otra cosa, pero yo soy músico, estudio música, me dedico a la música y para de contar. Ahora por el otro lado aunque no tengo idea de dibujar o pintar, ni de bailar o lo que sea, por razones que ni yo sé, tampoco significa que estoy frustrado y que me siento frustrado por no poder hacer esas cosas. Como los del eterno cuento que son músicos frsutrados porque el papá, la mamá, la familia nunca quisieron que fuera, o porque nunca aprendieron a tocar piano o guitarra o lo que sea. Eso es carreta si uno se deja llevar por lo que diga el papá y la mamá de entrada está jodido y no es culpa de ellos sino propia el no querer hacer lo que siente que debe hacer. Si dicen que es porque nunca aprendió es por pura y física vagancia, no conozco persona y lo digo con conocimiento de causa como docente de música que soy también, que no haya podido aprender a tocar guitarra, siempre y cuando estudien lo necesario para avanzar y notar obviamente el avance, porque por ósmosis no aprende nadie.

No conozco ni casos personales ni de colegas que jamás hayan podido enseñarle a alguien a tocar un instrumento, el 95% de los casos es por pura y física vagancia, el otro 5 es por ya causas de aprendizaje como dislexia o algún problema físico o mental, que obviamente va más allá de estudiar o no. Así que yo no soy ni pintor, ni bailarín, ni fotógrafo ni chef frustrado. No me puedo quejar de algo que realmente nunca he querido aprender a conciencia. Si hubiera querido o quisiera podría meterme a clases de dibujo, de baile, de cocina y demás, pero nunca lo hice o lo hice por poco tiempo y sin juicio. Por lo tanto es solo culpa mía no tener esas otras habiliadades o como las quieran llamar dentro de mis capacidades, como si tengo otras, de las cuales tampoco ando alardeando precisamente por no caer en el mal de creer que soy especial y diferente en medio de este inmenso, pero a la vez insignificante mundo, en el que vivimos.

Nadie puede decir que está frustrado de nada, que porque mi papá nunca me quiso pagar las clases de piano cuando era pequeño, pues hágalo cuando sea grande, esos cuentos que uno no puede aprender ciertas cosas cuando se es viejo, está comprobado que no es cierto. Si es verdad que se puede perder cierta capacidad y puede dificultarse más a medida que uno se hace viejo, pero eso no significa que no se pueda. Así de que eso que es que yo siempre quise esto o lo otro, y que no me conformo con ser músico entonces ahora me dedico a escribir y tomar fotos entonces soy escritor y fotógrafo es pura y física carreta. Uno es lo que decidió ser y punto, claro como a mí me interesa la literatura y la fotografía y el cine y muchas otras cosas, a ustedes obviamente no sólo lo que hacen les interesa, pero escogieron una cosa y eso es lo que son, lo demás son hobbies, cosas extra que uno puede hacer por gusto, por oportunidad o por lo que sea. Pero somos lo que somos y pare de contar. Esa necesidad de sentirse especiales en medio del mundo entonces yo hago páginas web y diseño, y dibujo, y canto y bailo y delego y mejor dicho superman, es puras patrañas de una sociedad vacía, una sociedad que necesita hallar su lugar en el mundo. Una sociedad moderna que creció en el auge del dinero y de las cosas fáciles y en medio de los avances tecnológicos que volvieron todo masivo y al alcance de la mano. Una sociedad con tanta información y tantos estereotipos que para hacerse sentir especial cae en el juego de querer ser de todo, y lo peor es que así no se es nada a la final.

Afortunadamente no muchos de los que conozco creen que son algo más de lo que son, a veces ni siquiera lo que son. Pero me irrita la gente que anda por ahí diciendo, yo también soy músico yo toco guitarra desde los tres años, pero la tocan una vez al año y eso y se saben las mismas cuatro o cinco canciones de fogata de siempre. Señoras y señores, eso no es ser artista, ni ser músico, ni saber de música, ni muchos menos ser guitarrista. Eso es una hablidad que adquirió por cosas de la vida, que por las mismas extrañas razones de la vida se mantuvieron en el tiempo y le sirven para las reuniones sociales y dárselas de intelectual y de que sabe algo más que lo que realmente sabe. Quiero aclarar también que no necesariamente el estudiar algo es la única manera de ser algo, si uno hace alguna actividad por un tiempo considerable, diariamente, con mucho juicio y orden se puede llegar a ser economista, músico, cineasta, etc. No necesariamente un cartón universitario o algo certificado lo hace a uno lo que es. El hecho de poder hacer algo por un largo período de tiempo a conciencia y con mucha práctica puede devenir en una actividad real que uno realiza, pero el hecho de saber tocar un instrumento, tomar una que otra buena foto en algún momento, pintar de vez en cuando así sea por toda la vida no lo hace a uno artista ni nada por el estilo, son cosas que pasan, como yo que cocino de vez en cuando, intento dibujar de vez en cuando. Doy consejos sobre fotografía cuando se me ocurre algo que puede funcionar para algún corto o algo y eso si me piden mi opinión. De vez en cuando leo e investigo sobre física cuántica y me interesan las cosas del universo y demás, y algo tengo de información, pero no soy astrónomo ni físico, ni hago un montón de cosas de las cuales realmente conozco muy poco, o casi nada.

Uno es lo que es y pare de contar, es mucho más fácil, nos quitamos un peso enorme de encima al simplemente saber que hacemos lo que tenemos que hacer y que somos una ruedita más en el engranaje de este inmenso reloj que da vueltas y vueltas, y el día que dejemos de funcionar, como a los relojes, nos cambian por otra ruedita que haga exactamente el mismo trabajo. Es muy irritante que la gente quiera ser miles de cosas y aparte de todo se sientan frustrados por no ser otras miles de cosas, lo cuál es aún más ridículo. Estoy literalmente cansado de los afanes de protagonismo de la gente que se sienten orgullosos por una u otra cosa que han hecho y creen que ya son eso que han hecho. Como digo no sé si es sólo un mal nacional, porque lo he visto mucho aquí en medios y en mucha gente y puedo decir que no lo he visto en gente que conozco de otros lados, pero quizás es simplemente porque la gente con la que me he topado y tengo algún tipo de relación cercana no tienen ese tipo de actitud, pero seguramente existirán estos fantoches en todas partes, lo que me inquieta es que aquí como que se multiplican en vez de reducirse.

Es un poco quizás fuerte para algunos o de pronto no, pero necesitaba descargar la eterna escena, del yo también soy, o yo también hago y demás que se acumulan por montones y liberar un poco esa tensión y expresar lo que pienso acerca de este tipo de personas que se creen más personas por hacer más cosas y tener frustraciones de otras. Nadie tiene la culpa de nada sino uno mismo, uno tiene lo se merece, lo no tiene y lo que tiene. Así que nada de frustraciones, ni de super hombres o super nenas que creen hacer miles de cosas y al final no hacen nada. Acépten lo que son y como son y dejen de hablar más de la cuenta, verán que se siente mucho mejor y es mucho más liberador que querer encajar en un mundo revolucionado por los instantes y las cosas sin importancia.

09/08/09

Uno mismo y los demás

Siempre es igual de difícil, al final creo que todo se trata de que el juego es igual para todo el mundo, son las mismas reglas y las mismas circunstancias, y el final, aunque muchos digan que no, es el mismo.

Uno nunca puede contar con nadie más que no sea uno mismo, en realidad eso es lo único que importa, los "amigos" existen, por supuesto que sí, pero como nada es perfecto esa amistad de alguna manera es trastocada irrealmente por las circunstancias y vaya uno a saber que más razones, de peso o no, en la vida real. Cuando uno realmente necesita de esos amigos, de esas personas, generalmente no aparecen, cosa normal que sucede, cuando se necesitan muchas veces igual aparecen y cumplen su función, digamos que es algo de cincuenta y cincuenta. Ahora, creo que llega un momento en la vida del hombre, como raza, en que se da uno cuenta que no puede uno contar con nadie realmente, sino con uno mismo. Que uno puede ser esto o lo otro, pueden pensar esto o aquello, pero al final cada uno es dueño de lo que quiera hacer con su vida, y todo depende de uno mismo.

Estamos solos, completamente solos, es por eso quizás que hoy en día las actitudes del ser humano se reflejan más en el exterior, en aparatos externos que creemos necesitar y en apariencia hacia los demás, que lo que realmente solos. Para obviar la real soledad que vivimos, porque aunque tengamos pareja, amigos, familia y hasta mascotas, es completamente inherente al ser humano el estar absolutamente solo. Nada depende de nadie, ni nadie nos puede decir nada, estamos completamente solos en este juego, algo vulgar a ratos, de la vida y su camino. Es así como de alguna manera la sociedad como un todo se aísla cada vez más, necesita cada vez más de agentes externos de ayuda a combatir la soledad, con tan mal resultado que termina más solo de lo normal pero creyendo en el fondo que todo aquello que lo rodea es la compañía que necesita.

Claro ejemplo todas estas redes sociales, comunicación sin emoción, como un mail, un chat, un msn. Todo lo irreal que puede llegar a ser ver una foto en un perfil, o información en x lugar de x página o cosas por el estilo. Además de la posibilidad de ahora tener todo al alcance de la mano sin tener ningún contacto humano necesario. Todo esto no es más que la consecuencia de nuestra propia naturaleza. Siempre hemos estado solos, por más que no lo creamos, solamente que ahora nos ayudamos más a estar solos y complementamos la soledad ficticia, con una más real, creada por medios ficticios irónicamente.

Yo definitivamente creo que no lucharé más contra esta gran egósfera del aislamiento y la superficialidad para tratar de proyectar lo que se quiere ser y formas desesperadas de encajar en medio del cambiante mundo sin sentido. Creo que ya aprendí que al fin y al cabo uno no cuenta con nadie más que con uno mismo y por lo tanto todo lo demás deja de ser relevante para la vida. Buscar popularidad, amistad, socializar hoy en día creo que no es más que un último recurso para no dejar hundir el barco. Son maneras de expresar la triste realidad de que desde hace tiempos todo esta echado a perder y que ese mundo ideal que nos han vendido es mucho menos real de lo que parece, pero estamos tan institucionalizados en él, que no podemos dejarlo ir así no más, tenemos que luchar por mantener esa falsa cueva, como la de platón, en la que creemos que todo eso es el mundo conocido y que esa adicción a lo "real" se mantenga, porque ya somos dependientes y adictos y no queremos sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia.

Al final todos podemos tener la vida que queramos, esas cosas como el secreto que están tan de moda, pero yo creo que en el fondo si eso existe por algo será, que hay muchas interpretaciones y puede haber muchas variantes o que la fe y esto y lo otro, es cierto, pero algo de cierto debe haber en eso y seguramente si funciona, dentro de las proporciones normales. Independientemente de que realmente si podemos tener la vida que queramos, eso no quita que la vida así como es una sola, es solitaria y nos podemos agrupar o acompañar de mucha gente, pero al final o ellos se van o nosotros nos vamos, igual alguien siempre se va, siempre todos se terminan yendo querámoslo o no.

Esta visión un poco solitaria y sórdida de la vida puede parecer pesimista para muchos, y si, tiene algo de pesimismo pero a su vez me parece que el mensaje es otro. El mensaje es el de aprovechar cada momento si es posible, de saber que no todo dura para siempre y que así como comienza algo, puede terminar. Que todo depende de uno, lo cual es mejor que depender de otros, y que uno verá que hace o deja de hacer. Creo que es mucho mejor el panorama así que pensando en una comunidad. La raza humana como tal va de la mano, todos para el mismo lado, pero eso es independiente de la concepción cosmológica que cada persona tenga del mundo y de la soledad que cada uno vive realmente en este camino.

Independientemente de el camino, o lo que se quiera o no conservar de ahora y no dejar soltar el mundo en el que vivimos, es mejor saber que al final solo contamos con nosotros mismos, todo lo demás es solamente una ganacia o pérdida extra, poco significativa al ver todo el panorama. De todas maneras debo confesar que estas palabras tienen un tono de decepción por la gente que me rodea y las circunstancias que me rodean en este momento, que lo que uno esperaría que harían esas personas no llega, y es ahí cuando el suspiro sale y se da uno cuenta de que todo es diferente a lo que uno pensaba.

04/08/09

La vida de los otros

No, no es una reseña a la tan aclamada película, que de igual manera no he visto pero me han recomenado mucho. Pero igualmente el título creo que tiene mucho que ver con la trama de ésta, por lo que he leído, y aplica perfectamente a la vida cotidiana.

En este caso no me refiero a espionajes políticos, ni de ninguna otra índole. Digamos más bien curiosidad por lo que le sucede a aquellas, digamos personas cercanas por alguna razón a nosotros. Por diversas razones que no vienen al caso, me he enterado últimamente de eso que llaman chismes, de personas que conozco, he conocido y en gran parte compartí momentos de vida con ellos en algún momento. Si, me han contado de esto, de aquello, y de que paso tal o cual otra cosa. También he visto documentado en imágenes muchas de estas anécdotas o historias que han llegado a mis oídos. Digamos que en sí todo eso me tiene sin cuidado, son cosas que pasan diría yo, no me interesa inmiscuirme en la vida de nadie, si muchas veces ni siquiera lo hago en la mía, ni me interesa en absoluto andar preguntando cosas o esperando a ver que sé o no de x o y persona.

Pero una vez untada la mano como se dice popularmente, pues untado todo el brazo. Y no es que ya lo utilice como excusa para inmiscuirme más y más, sino que me pongo a observar, recordando claro aquellas épocas de pre y adolescencia, todo eso que uno "quería" ser en la vida. Esas ideas, digamos sueños capitalistas y de nuestras tradiciones familiares, de lo que era la vida y el plan a seguir. Viendo muchas de las situaciones y circunstancias con las que me he topado veo como algunos, la gran mayoría, han seguido el plan a la perfección. Todo ha salido tal cual como lo decía el manual de instrucciones, bueno digo a grandes razgos tampoco puedo saber lo que están sintiendo o pensando las personas, pero bueno ustedes me entienden.

El plan de vida, ese camino predestinado para muchos que había que seguir y que se fue abriendo así, fácilmente, paso por paso frente a la mirada, zombie, de aquellos que iban recorriendo el camino. No puedo opinar acerca de la felicidad o infelicidad de dichos sujetos con respecto a haber logrado todo aquello que les dijeron que hicieran para ser "personas de bien" o tener una "buena vida". La verdad intuyo que así como el plan se desarrolló de manera perfecta, los sentimientos involucrados serán directamente proporcionales a ese desarrollo perfecto, sin que esto signifique que sean los indicados o buenos o malos, solamente que es una curva, una estadística, así sea mentirosa, de lo que puede suceder, los verdaderos sentimientos puede que sean muy diferentes aunque como siempre la gente aparenta otras cosas muy diferentes a las que muchas veces siente.

Para mí es inevitable pensar que yo no tuve, ya no creo que tenga de alguna manera, el camino tan claro, ni lo desarrollé como decía el manual de instrucciones, de hecho creo que sé que existía el manual más nunca me interesó leerlo y lo quise hacer a mi manera. Hoy al ver todo eso desde afuera no puedo decir que no envidio algunas cosas, muy pocas, pero en general me alegra realmente no haber llevado ese camino, eso que parece tan naturaleza muerta, seguir un plan como se supone que debería ser no tiene ningún chiste, ninguna emoción, no tiene picante. A esos planes perfectos les hace falta algo, como dije antes qué podrá ser o cómo lo sentirán los que lo han vivido es imposible, nunca se sabrá la verdad a ciencia cierta, pero seguro tienes sus fallas, como no seguir el plan también las tiene.

No sé como sería mi vida si hubiera seguido el plan perfecto. Seguramente ya me hubiera casado, por la iglesia como "Dios" manda. Tendría el trabajo ideal, de clase media alta promedio, ganando buen sueldo siempre con posibilidades de ascenso. Tendría ya lo que la mayoría de gente adquiere más o menos a cierta edad y haría lo que haría cualquier adulto joven en su vida, los asados los domingos, los paseos, manejando como dios manda, a tierra caliente, las vacaciones planeadas a múltiples y nunca mal ponderados destinos en orden de importancia, San Andrés, Cartagente, luego el Caribe y luego más allá, preferiblemente USA y luego Europa u otro lugar que se curce por la mente para dárselas uno de muy irreverente.

Tendría los típicos amigos, tendría los típicos problemas y a pesar de todo el plan seguiría desarrollándose a la perfección, luego tendría deudas, compraría carro nuevo cada x tiempo, pagaría las deudas, pido préstamos, tendría hijos, comienzo a ahorrar para el colegio y demás educación de la persona en cuestión y pensaría en pensionarme y tener ahorros suficientes para no preocuparme por nada y disfrutar de los nietos. Algo así más o menos es un plan predestinado, el cual creo que todos tuvimos o por lo menos sabemos y supimos que existen.

Ahora el punto no es llevar o no acabo el plan, de alguna manera uno tarde que temprano llega a chulear ciertos puntos del plan, así no sean en orden ni como se supone que debería ser, pero llegamos a adquirir eso que se diría es lo mínimo y normal en la vida de un ser humano hoy en día en el mundo. Ahora yo tengo todavía muchos puntos por chulear de ese plan, otros ya los chulié y otros sé que no los tendré, otros tantos están en duda y otros que no me interesa chulear. Pero mi vida, fuera del plan, me gusta, me excita, me hace sentir vivo y con algo que decir en algún momento si me llego a encontrar con alguno de estos personajes, no estoy lleno de aventuras ni nada por el estilo, pero tengo otras cosas que decir, puedo decir que he hecho esto y lo otro y que he ido de aquí para allá y que me pasó tal y cual cosa. Seguro que todos podrán decir lo mismo, pero dentro del plan original, sin esa chispa y ese picante propio del no saber para dónde se va, igual sabiendo que se va para algún lado y seguro se va a llegar. La ventaja es quizás que uno es la excepción a muchas reglas y que si al final uno llega a dónde no sabe que va a llegar pero siente que llega, igualmente puede volver a arrancar e irse a buscar otro destino sin saber cuál, pero sabiendo igual que se va a llegar, en vez de quedarse en la primera zona de seguridad, como en el parqués, sin ir más allá.

Yo no critico la vida al pie de la letra, me parece super, al fin y al cabo ese no es ningún mal plan, está bien diseñado y se logra digamos no tan difícilmente como otros caminos. Pero quizás me sentiría parte de nada teniendo lo mismo que todos los demás y siguiendo esa estadística y curva de vida exactamente igual que muchos que conocí. A mi me gusta ese camino podrían decir algunos erróneo que escogí, con todo y que tiene muchas imperfecciones y que hay cosas que si desearía tener ahora que no tengo y que de pronto ya no tendré, pero me siento fuera, diferente, extraño al mundo y eso es lo que de alguna manera recompensa el hecho de ser yo mismo, a pesar que todos lo son, pero que no comparto mucho con nadie y por eso para mi como para ellos todo es algo nuevo, casi siempre, y es gratificante.

Supongo que nadie tiene la vida que quiere al cien por ciento, yo no la tengo, pero no puedo decir que tengo menos de lo que quería o que quiero demasiadas más cosas de las que tengo ahora. Sé que los que se leyeron el manual al pie de la letra y tienen chuleado casi todo desean a ratos tener otras cosas y hasta de pronto cambiar algunas que tienen por otras que nunca tuvieron y quizás ya no tendrán, porque el manual no lo permite.

Claro todo esto entra dentro de la flexibilidad de la vida, del tiempo, de como una persona se adapte o no o cómo hayan leído e interpretado el manual, ya que todos lo pueden interpretar con ciertas variantes. Pero en general el manual aunque bien escrito y perfectamente diseñado por siglos de historia, como buen manual es aburrido y aunque al final uno sabe que la casa será idéntica a la que sale en la portada del manual para construir una casa y uno se sienta satisfecho de poder hacerlo uno mismo. Siempre desearía quizás cambiar algo de la casa o haber tenido otra, eso siempre pasa con la gente, quizás eso hace que la vida siempre sea buscar algo, muchas veces sin saber qué, y andar y andar hasta creer encontrarlo o realmente hacerlo. Por ahí leí en una de mis revistas favoritas hace un tiempo una frase, de no recuerdo quién y disculparán no darle el crédito merecido al personaje, que "en el mundo existen dos clases de personas, los que leen las instrucciones y los que no". Yo soy de los que no.

31/07/09

El instante

Eso que llaman felicidad, al menos en mayúsucla, no existe. Ese sentimiento que la gran mayoría de seres humanos buscan a través de casi todas sus vidas, es simplemente un instante, es quizás más corto que un suspiro, un simple latido del corazón, una respiración profunda. En ese momento todo debería congelarse, quizás es una ráfaga de adrenalina, un milisegundo de conexión entre los nervios y el cerebro y la sensación que se escapa entre la yema de los dedos en un parpadeo.

Eso que llaman felicidad es igual a esa euforia, a ese interés, a eso que la gente llama preguntar y preocuparse. Recuerdo muy bien que siempre, sin ninguna excepción, en cualquier tipo de novedad existe una ráfaga de euforia que perdura por unos instantes, estos no tan cortos como un orgasmo o la felicidad, esa con mayúscula que no existe. Pero son momentos, breves espacios de tiempo, tan insignificantes como al vida de una mariposa para el vasto universo, conocido y no conocido. Es simplemente una anécdota, eso son las emociones de la gente, una anécdota, un breve instante en la existencia de cada persona, del mundo, un grano de arena en medio de la inmensidad del mar.

Esa euforia, ese interés, ese instante no es más que aquellas poses, de todos, que se manifiestan en esos momentos de adrenalina, en esas ráfagas, a unos nos dura más que a otros a otros no les dura y a otros les dura muy poco. Al final lo importante no es saber que solamente todos compartimos ese mismo sentimiento de euforia, o que hemos tenido esos breves instantes de felicidad que quizás no olvidamos nunca. Lo importante es entender que a nadie a la final le importa nada, que aunque todos lo neguemos simplemente no nos importa, solamente por instantes, por momentos, cuando lo necesitamos, cuando los perdemos, es ahí cuando esa adicción a esa adrenalina, a la euforia, al interés, renacen, y ya es demasiado tarde.

Definitivamente el mundo se ha convertido en una egósfera impregnada de solamente fachadas que se levan en la frente. Aquellos tiempos de antaño dónde las cosas quizás si importaban se han perdido. Ya nadie piensa sino en sí mismo, lo cuál desde cualquier punto de vista sería lo lógico y no refutable, pero desafortunadamente el mundo de las maravillas que nos venden en nuestra infancia es muy diferente, y es ahí dónde quizás por la misma venganza contra esa fantasía ahora las cosas son como son.

En alguna época me interesaba demasiado por las cosas de los demás, mucho más que las mías. Ahora por diversos motivos, que no eplicaré, he dejado de preocuparme tanto por todos, inclusive por las personas más ceranas. Ahora, aunque antes igualmente lo hacía, me concentro en mi vida, en lo que quiero y en lo que espero, al fin y al cabo es mía, no la pedí, no la deseé, pero sigue siendo solo mía y debo convertirme en un ser tal que sea lo más importante. Antes podía luchar contra ella misma y poner un escalón entre la mía y la de los demás, podría decir que en este momento si daría la vida por alguna otra persona, lo que pasa es que como dicen por ahí, quisímosle morírnosle a alguien, pero no encontramos a quién querer tanto. Pero a la hora de la verdad con un revolver contra mi cabeza o en una situación extrema no puedo decir que lo seguiré haciendo y por encima de todo estaría mi vida, así no sea la vida que uno siempre ha esperado, pero sigue siendo mía y solamente mía, sin que a nadie, comprobado totalmente, igual le importe, por lo tanto no debe importarme lo demás.

De pronto estoy equivocado, es muy probable muchas veces me equivoco, pero eso no lo sabré hasta que muera, y quizás ni siquiera en ese momento lo comprenda. Si, desde hace tiempo no tenía esa sensación de un inmenso ego, de no contarle nada a nadie y mejor que ni pregunten, ser simplemente la persona de la presentación, del momento, la que se requiera, siempre honesta y franca como lo he hecho todo el tiempo, solamente que sin pensar en nada más, ni en nadie más.

Ahora que leo esas últimas palabras y me tomo ese instante de euforia para reflexionar, me doy cuenta que quizás esto también sea solo un instante, porque espero más siempre de todos, porque quizás siempre doy demasiado de mi mismo, y al no recibirlo se cambia la moneda y el instante se vuelve de un poco de ira eufórica. Seguramente pasará, pero debo hacer la nota mental de no olvidar nunca en que igualmente instante o no, felicidad o no, a nadie realmente le importa nada y en muchos casos nadie, ni siquiera ellos mismos.

28/07/09

La ventaja de no pertenecer

Eso de ser alguien, que está en algún lugar permanentemente, o sea por largos períodos de tiempo que ya todo es habitual. Eso de por circunstancias de la vida misma, o sea del destino o camino de vida que uno se forja, que al final viene a ser lo mismo, nos lleva a habitar en un lugar determinado, permanecer, simplemente permanecer.

Creo que a la mayoría de la gente en el mundo le toca padecer eso de permanecer, supongo que es mejor así que tener a todo el mundo revoloteando siempre, y por eso quizás existen países y fronteras y demás cosas siempre sin sentido de nuestra cultura humana. Pero hay otros, para mí privilegiados muchas veces, que son nómadas, que van de un lado a otro, nunca permanecen, o por lo menos no el tiempo suficiente para que un lugar se apropie de ellos y ellos del lugar. Andan por ahí revoloteando en medio del inmenso mundo, de un lado a otro, nunca con un destino fijo y mucho menos por períodos de tiempo realmente establecidos. Simplemente van, son los vagabundos del mundo en busca de nada y de todo, simplemente su destino es el de vagar, ir y venir siempre, sin pertenecer a ningún lugar y siempre ser ajeno, pero un habitante del mundo.


Esos nómadas quizás para muchos tienen desventajas, no hay vínculos, no hay realmente alguna relación con ninguna persona o lugar el cual habitan por poco tiempo. Pero a su vez como todos ellos solo arriendan un espacio en el mundo, y pueden disponer de ese espacio que deseen en el lugar que deseen por el tiempo que deseen. El hecho de estar vivos nos da ese derecho, ya hemos pagado todas las cuotas de arriendo de la vida y por lo tanto hace parte de nuestros derechos como humanos. Quizás la vida es muy sencilla y realmente plana en todos sus aspectos, independientemente de los planes de vida que tenga cada uno, tradicionales o no, todos tienen un croquis de lo que esperan de la vida, y en el fondo aunque no todos soñamos con los parámetros sociales ya establecidos, de alguna manera algo nos queda de eso y soñamos con una vida igual a la de cualquier persona, solamenete que vista con nuestros ojos.

Es así que por momentos deseo ser un nómada, no pertencer a nadie, ni a nada, ni a ningún lugar, quizás solamente tener recuerdos de lo que he visto y que lo que he visto sepa que existo, así sea vagamente. No quiero permanecer ni aferrarme lo suficiente a algún lugar para que llegado el momento tenga que partir y sea aún más difícil, porque el lugar ya es mío, o por lo menos se siente así, y estar en otro lugar sea completamente diferente, y completamente irresistible que pueda más lo anterior que lo nuevo.

Los nómadas tienen la ventaja de que nunca se acomodan, no tienen la necesidad de hacerlo, no es necesario, nada es necesario, solamente permanecer por poco tiempo, quedarse ahí y seguir como si nada hubiera pasado. A veces quisiera tener esa sensación de que nada reltivamente importante ha sucedido, es una de las mejores sensaciones que existen, solamente seguir, echarse a andar, sin prejucios, ideas, paradigmas ni nada, solamente estar y luego no estar para ser en otro lado y seguir. Esa es quizás la ventaja de no pertenecer.

26/07/09

Sueños y divagaciones de un miedo perdido que se incremente

Se me olvidó lo que iba a decir, es de esas cosas que pasan, como la brisa con olor a que el tiempo se va marchitando y pudriendo en medio de tantas vidas unidas por un hilo tan fuerte como el sonido de la hache. Ayer recordé muchas cosas, o quizás me las inventé, suele pasar que a veces uno hasta se inventa recuerdos para no querer recordar que uno es lo que es gracias precisamente a los recuerdos palpitantes en el fondo del alma, y no de esos que uno quisiera tener.

No recuerdo que recordé, pero sé que casi todo hacia parte de la misma historia, quizás con menos drama, a medida que pasa el tiempo el drama disminuye, pero otras cosas aumentan. Solamente sé que recordé haber tenido otras cosas, más, a las que ya tuve y tengo. También creo recordar que soñé con el futuro cercano, tratando nuevamente de moldear los recuerdos del futuro que aún no llega, esos que ahora quiero tener. Por lo tanto recordé que inventé los recuerdos que tendré dentro de poco tiempo, en medio de esas pinceladas de imagen quizás soñé un poco. Y son los sueños los que al hacernos seguir creyendo en esto que se llama vida y esperar porque se cumplan, también nos llevan a los caminos de la decepción. Eso de la imagen es muy malo, todo eso que ahora parece una pantalla del telvisor en nuestros recuerdos no es más que el cruel juego de lo ideado frente a lo idealizado y lo real. Tantas cosas no cambian, pero otras hacen demasiado ruido y cambian.

Por ejemplo el miedo sigue latente, es un miedo con más experiencia, más maduro y enfrentado a otro tipo de miedo del mismo miedo. Pero el miedo prevalece, se mantiene, quizás sea como tener un corazón, no hy manera de quitarselo, sino se muere uno. Es así como yo percibo ese miedo que crece, no de tamaño, sino crece con uno, a medida que uno se hace más viejo igualmente el miedo se hace más viejo, con más experiencia, quizás por eso no deja uno de sentir menos miedo alguna veces sino más, ya que la experiencia hace que el miedo se de cuenta que todo casi siempre es peor de lo que debería ser, o que el resto del mundo simplemente es el resto, pero no el mundo, porque a la mayoría le cuesta cargar con la responsabilidad de vivir en el mundo.

No recuerdo que imaginé ayer que quería decir, creo que no estoy ni cerca de lo que originalmente queríar decir, o de pronto si, tengo esa sensación de incertidumbré purgatórica de estar y no estar en todos y en ningún lado. En medio de tanta incertidumbre al menos algunas cosas están claras, aunque igualmente la triste realidad y el miedo, sobretodo éste, quizás opaquen esos sentimientos de que no todo puede ser igual en todas partes, que algo debe de haber diferente, que algo tiene que cambiar, que no todo esto es solamente lo que existe. Pero muchas veces ya quizás esas utopías, que también hacen parte de esos sueños de algo que vendrá, demuestra que todo eso no es más que un espejismo y que tarde o temprano todo esa lucha no será más que otra guerra perdida, porque no creo que sea el único que la ha luchado, la lucha y la luchará, y que quizás deba bajar lo brazos y simplemente esperar siempre menos, y esperar lo que todos esperan, lo que muchos ya saben, entrar en esa resignación, esos suspiros que son tan mudos como la hache, que nunca nadie, ni el mundo mismo, el de verdad, escuchará jamás, y simplemente seguir, como muchos y en parte pedazos de uno, en el mismo camino, siguiendo la misma senda, y esperando lo mismo. Nada, al final no esperar nada, porque no hay nada que esperar, todo pasó, todo se inventó, todo fueron sueños o recuerdos inventados de una vida que nunca sería nuestra ni de nadie, simplemente porque esa es la manera en que al final las reglas del juego están determinadas, es lo único que nos hace seguir sin saber a dónde iremos a parar.

Ahora, siempre espero, porque hay un retazo de mí que siempre ha estado en el mismo lugar esperando a que deje de pasar tanto aire, que deje de ensordecer el silencio y que los recuerdos ideados no sean solamente eso, que el miedo al pasar el tiempo decaiga en vez de madurar al tiempo que uno lo hace, o estancarse que es peor, y que todo sea ese mal sueño, ese que parece eterno pero que en realidad es de solamente unas pocas horas, y despertar en el mundo real, el que si se debe llamar así, y recordar todo esto como un mal rato. Sin embargo queda el plan b, y es resignarse a la hache, a ese sonido mudo ensordecedor de tener que simplemente mirar hacia adelante y echar a andar hasta que se nos acabe el camino.

No me acuerdo que era lo que quería decir, y me queda la sensación de que estoy lejos de la idea original, tal vez este es el rezago de mis sueños, de eso que soñe que decía sin saber porque. Igual todos estamos unidos por un hilo tan fuerte como el sonido de la hache, que aunque no lo crean es el sonido más fuerte que existe, pero a su vez es el hilo más delgado jamás construído, ese que se rompe fácil, ese que está quebrado en miles de millones de pedazos, ese que de alguna manera quizás ya no exista.

10/07/09

Las otras historias, mi historia

No sé si alguna vez en la vida les ha pasado que se han encontrado con su otro yo, ese del universo paralelo que serían ustedes si su vida hubiera seguido otro rumbo. O si se han encotrado con historias de su propia vida repetidas en otros o muchas veces las historias de otros que luego pasan en sus vidas. Pues bueno a mi me ha sucedido, y aunque no me sucede a diario si me sucede bastante seguido lo cual me inquieta, porque aún no descubro la razón del por qué de estas situaciones.

La más curiosa de todas ya me pasó hace algunos años mientras estudiaba mi carrera en alguna institución. Ahí conocí a ese yo, el que fui hace muchos, muchos años, justo en el mismo lugar donde yo me encontraba. Era idéntico a lo que yo era, no hablo de físico ni nada de eso, hablo de actitud, hablo de forma de ser, era el vivo retrato de lo que yo fui muchos años atrás. Ahora lo que me causó curiosidad era la cantidad de cosas en común que tenía con esa persona, siendo yo igual un poco mayor que él pero bastante contemporáneos por decirlo de alguna manera. Si, sentí que era yo, ese yo que aún de alguna manera hoy en día, muchos años después, existe aún en algún lugar de mí, enterrado por muchas razones que no quiero explicar ahora. Pero así como ahora existe en ese momento obviamente estaba más presente en mí, por lo cual me sorprendí aún más.

Lo más extraño del asunto es que de alguna manera sentía que estaba viendo una película, esa película de mi vida paralela, lo que hubiera sido si en algún momento, no se cual, hubiera tomado otra decisión diferente a la que seguramente tomé ese día. Si, esa sensación de estar viendo lo que hubiera sido de mí si hubiera tomado el otro camino. No voy a juzgar si esa vida que estaba viendo como una película me pareció mejor o peor que mi vida actual, la verdad creo que eso es irrelevante al fin y al cabo. Pero si me sentí plenamente identificado con aquel sujeto que se cruzó en mi camino y que vivía mi otra vida, esa que yo no tuve por tomar otro rumbo, pero que de alguna manera siempre me pregunté como sería.

Ahora en otros casos me sucede que al conocer cualquier persona en cualquier situación, me encuentro con historias a las que llamo repetidas. Esas cosas que por cuestiones de la vida uno ya ha vivido en algún momento y que ve repetida en otra persona, a veces casi igual, otras con algunos otros detallles diferentes a los que uno pudiera aportar a la misma. Pero muchas veces es la misma historia, eso mismo, yo estuve allí, yo era esa persona viviendo eso que me está contando, eso que de alguna manera nos hace todos exactamente iguales y en el mismo lugar. Eso no me impresiona tanto, siempre lo he tomado como que todos tenemos que pasar por lo mismo, o casi lo mismo, en algún momento de nuestras vidas y nos sucede relativamente lo mismo.

Lo que si me impacta muchas veces es tener que escuchar cosas nuevas para mí y que luego de un tiempo me sucedan de manera muy similar en condiciones muy similares. Claro en este caso podríamos decir que igual que pienso que lo que me pasa a mí le pasa a todos, esto funciona obviamente de manera inversa, y sí debe ser una especie de ley o algo, pero no es lo mismo recordar algo vivido en palabras de otro que sentir esa sensación y en ese preciso instante recordar y sentirse en los zapatos de la persona que comentó aquella situación de vida y que justamente me pasa en ese momento. Ahora bien creo que en la mayoría de los casos, personalmente, aunque me suceden historias de ida y vuelta, así mismo desearía que me pasaran cosas que ha muchos ya les ha pasado, que quizás me sucedan a futuro o quizás nunca lo hagan, no lo sé. Quizás eso me pone a pensar que no somos todos iguales, lo cual es un alivio en parte, sigo siendo único e irrepetible y además me da un fresco al saber que no soy como la masa y la gran mayoría. Pero al mismo tiempo la idea de compartir todo con todos no me disgusta, no tanto en lo personal sino en lo humano, ya que el mundo está tan desbaratado, idiotizado y todo el mundo se cree algo más allá de cualquier cosa que no sea socialmente aceptable o que esté de moda o de un esterotipo de vida hueco y sin sentido, que me gusta más la idea de pensar que todos están equivocados, y creo que lo están y lo estarán siempre, pero que si se dieran cuenta de lo iguales, quizás idénticos al final que somos todos por dentro, el mundo se dejaría de tanta estupidez, que ya es exageradamente demasiada, y la gente se preocuparía menos por la forma de verse, de vestirse, de los sitios que frecuenta, de lo que está in o out, de lo que poca relevancia tiene y la humanidad podría llegar a ser de nuevo lo que quizás alguna vez fue, o nunca lo fue y es por eso que estamos condenados a andar dormidos como zombies consumiendo mundo sin sentido.

Solo espero que mi historia, mis universos paralelos vividos por otros y el mio propio de los demás, sean para algo mejor en el futuro, no creo que ser lo suficientemente importante para que mis vidas tengan algo de relevancia frente al resto del mundo, solo espero que la vida de todos tenga la relelvancia para que al menos al irme de este mundo sienta que realmente viví dentro de algo que al final se acercara a una humanidad y no a un rebaño de ovejas arriadas por un puñado de perros pastores falsos idealizados como los que hay que seguir.

07/07/09

Eso de conocer personas

Eso de conocer gente tiene su encanto y no siempre las situaciones favorecen la situación, valga la redundancia. No se por qué pero siempre me ha causado mucha curiosidad aquello del contacto interpersonal con nuestros semejantes, como una cosa inevitable de la existencia, como eso de tener que dormir y comer para poder sobrevivir. Yo aunque muchas veces paso por misántropo, la gran mayoría del tiempo podría decir, pero aparte de esa cualidad o característica personal, las relaciones interpersonales me parecen de las cosas más extrañas de la vida humana.

Conocer personas no es difícil, es más bien difícil la situación en las cuáles se llega a conocer a esas personas. Usualmente, poniendo solamente un ejemplo de tantos que pueden existir, uno conoce gente por gente que ya conoce. Digamos que esa gente que uno ya conoce la conoció de infancia, del barrio, del equipo del colegio, de la ruta, el vecino, porque las madres y padres se conocían. De ahí la vida de cada uno toma caminos ligeramente aparte, pero sin embargo el entorno del barrio, colegio, o inclusive de la universidad, así sean diferentes carreras, se mantienen, pero ahora hay otros círculos a los que uno llega nuevo y comienza a abrirse campo. De esos nuevos amigos uno comienza a presentarse mutuamente a los viejos amigos. Ésta es la manera más fácil de inmiscuirse en un nuevo círculo sin dejar el propio y al mismo tiempo con menos preguntas, más casual y con más referencias del nuevo compañero de grupo.

Esto debido a que el introducir un nuevo miembro en un grupo existente tiene aquello de la introducción, el es fulano o fulana lo conocí en la misma clase, bus, fila, etc, le gusta esto y lo otro y pues es un bacan o bacana. Y este es mi amigo de toda la vida sutanito que pues le gusta esto y aquello y lo otro. Y ahí comienzan a inmiscuirse las vidas, se comienza a compartir un pequeño espacio entre todos los presentes hasta que de a poco el nuevo personaje, aunque nunca llegará al nivel del amigo de ruta, barrio y demás, hace parte ya de un grupo, sin dolor, sin tener que hacer mayor esfuerzo, simplemente la circunstancia de llegar de un lugar común con una persona para luego pasar a otro lugar común de esa persona con otra persona y así sucesivamente.

Esta es quizás la manera más fácil de conocer gente, la más común y creo que la más placentera. Lo digo porque creo que lo han vivido todos y no creo que haya más que añadir al asunto. Ahora bien esto no tiene mayor misterio. Pero existe otra situación, en la que no sé si muchos han estado pocas o muchas veces, o quizás nunca, pero yo si lo he vivido y muy seguido y me parece más interesante, por el reto que merece, pero a la vez por momentos bastante estresante y sin muchas salidas, en ocasiones.

La manera a la que me refiero es a la de conocer a un completo extraño, ese personaje que no comparte nada con nosotros, ni ruta, universidad, clase, profesor, amigos en común, barrio, ni nada. Esa persona que a diferencia de los primíparos que están en la misma situación al ingresar a una carrera y necesitan comunicación y entablar relaciones, es completamente ajena a todo, claro obviamente ese ajeno no es estrictamente semántico, obvio que el personaje comparte la vida, el país, la ciudad y ese momento en el que se encuentra con uno, pero saben a lo que me refiero con que no comparten nada de nada.

Es ahí cuando las primeras palabras pueden ser determinantes para la futura relación interpersonal, sobretodo si es una mujer, en mi caso, que llame la atención y que de alguna manera produzca ese acercamiento, ahí la cosa es más complicada todavía. Pero eso por ahora no importa. El caso es que conocer a un completo extraño conlleva ciertas circunstnacias hilarantes, ridículas y a veces frustrantes. No hay punto de conexión, no hay punto en común, el saludo es tibio, es sin convencimiento, el tema de conversación se vuelve pesado, los silencios, que para mí son agradables en una conversación, se vuelven pesados y más extensos de lo normal. Es un momento tensionante, es como si fuera un momento culminante en la vida de cada quién, una plabara puede determinar una cadena de eventos inimaginada, tanto positivas como negativas y todo mientras uno se queda pensando.

Al final no es tan dramático como puede sonar, o como creo que me puede suceder muchas veces, y la vida sigue su curso, seguramente porque así tiene que ser y si pasan los miles de eventos desafortunados o no igual así es la cosa. Pero lo que pasa después no importa, o por lo menos no a mí. Es el momento, es esa adrenalina de conocer a veces excasamente el nombre de el interlocutor, es ese momento de sudoración de decir la siguiente frase, de no tratar de impresionar pero de no tratar de decepcionar, encontrar ese punto medio ese punto donde uno es auténtico, sin nada más que lo que uno es en frente del otro. Claro que uno tiene sus días, sus estados de ánimo, sus momentos y así el desconocido que tenemos en frente, lo cual hace que el momento, la adrenalina de lo que podría ser y demás se vuelve una sensación tanto placentera como decepcionante.

Eso de conocer personas es extraño, porque son extraños realmente, esas son las verdaderas personas que uno conoce, no los amigos de amigos de amigos, porque siempre existe quizás un poco de diplomacia frente a los amigos de los amigos, por respeto a nuestro amigo. Siempre hay un poco de discreción y de saber llevar las cosas, por más de que muchos de ellos nos caigan mal, de llevar las cosas lo mejor posible. Porque más allá de que no nos guste, tenemos respeto por lo semejantes y más cuando hay alguien que estimamos involucrado. Es por eso que el conocer gente es algo extraño, eso de sentirse compleamente desnudo frente a alguien es especial, es único, es una sensación increíble, saber que pudo o no pasar es otra cosa, y que la vida siga su ritmo y ese extraño no sea más que una anécdota que recordar, es otra cosa. Pero no hay nada como esa sensación de ver al extraño, de sentirse uno mismo el extraño, de no estar en ningún lado, de no tener alguien que rompa el silencio por uno, que estire la mano primero, que tome una iniciativa. º

Al final es como estar frente a nosotros mismos, unos completos extraños tratando día a día de conocernos, vernos al espejo, y tratar de decir esas primeras palabras que nos alegren el día, que nos den un curso de actividades, que nos hagan sentir bien, mejor o a veces mal o peor de lo que nos sentimos. Al final todos somos extraños y esa adrenalina de conocernos es quizás de las mejores pero más extrañas e inexplicables sensaciones que vivimos durante la vida, muchas veces se gana, otras se pierde, y otras veces seguimos siendo extraños, a pesar de los intentos.